Sí que hay un verano diferente
La pobre de Jennifer Aniston no gana para disgustos. Brad Pitt huye de ella y un hombre se cuela en su mansión mientras en la India proponen utilizar leones contra bandidos como ese desquiciado fan.
Un buen león es el que se le ha colado en casa a la Duquesa de Alba. Nuevo yerno, nueva persecución de paparazzi. Así no hay quien descanse en su lujosa mansión marbellí, encerrada en casa a cal y canto.
Y es que el dinero no da la felicidad, aunque a Bárbara Rey le sirva para seguir ocultando el nombre de su supuesto amante, que debe estar harto de ser el innombrable, si es que alguna vez existió. El amor ya no es lo que era, y las tradiciones se transforman. El tango se pone de moda entre los gays argentinos, el cotilleo es saludable en el trabajo y los heteros se pintan de gays para ligar con alguna chati despistada. Un totum revolutum en el que nadie se aclara.
Al igual que les sucede a algunas nacionalidades históricas de esta España 'piel de toro', que de tanto mirarse al ombligo alcanzan el surrealismo dialéctico con propuestas idiomáticas que hacen llorar más que reír. Pero todo vale en un siglo XXI en el que algunos se hacen vegetarianos y otros prefieren comerse larvas e insectos imaginando en los fogones que así se palía el hambre mundial.
Más que hambre, lo que el mundo tiene es ganas de Justicia social. Pero de eso no se habla entre hoyo y hoyo en Sotogrande, cuando los Borjas y las Pititas olvidan a golpe de golf la flaqueza de un mundo que se puede acabar porque un simple pajarito nos propague la gripe aviar. Con una vacuna bastará, piensan, mientras se atiborran a café, que ahora resulta que es una fuente de antioxidantes, un elixir de la eterna juventud -o estupidez, según se vea-. Y beben sangre de cocodrilo, que es inmune al virus del SIDA. Tantos años vistiendo bolsos con su piel y ahora se descubre que el verdadero lujo es su sangre.
Aunque el auténtico cocodrilo que sigue campando a sus anchas y sin condón es Fraga, a quien eso del sucesor aún le suena a música china. A 'pulpo a soja'. Y por eso se reúne con Rajoy y a la salida sólo habla él. El otro, ni rechistar ante Don Manuel.
A los Borjas y Pititas que pasean por Puerto Banús sólo les importa si El Corte Inglés ha descendido ventas por culpa del Windsor y huyen así de la cruda realidad o de la Justicia, como Rusell Crowe, que pagando se ha librado de una condena mayor por agredir al conserje de un hotel.
Sí, el dinero lo puede todo: Calatrava construye rascacielos antiaviones mientras en Río de Janeiro se celebran los juegos mundiales de la capoeira. En China se hinchan a exportar telas elaboradas en larguísimas jornadas laborales a sueldos de risa para que los Borjas y las Pititas luzcan mejor sus prendas de marca a precios por las nubes creyendo que son exclusivas.
El mundo cambia alrededor. La Yihad se prepara para una nueva embestida mundial, y Bush embiste todo lo que le preparan.
Aquí lo único que no cambia es el gobierno irání, empeñado en asesinar a gays. Ni Jaime Peñafiel, que en cada línea cita inexorablemente a la Z, princesa manque le duela.
Y tú tampoco cambias. Sigues conmigo cada noche.
Sí que hay un verano diferente.
Máquina estricta
El domingo estuve en el Museo Reina Sofía visitando la exposición de Juan Gris. A la llegada me acordé mucho de R. y de la última vez que estuvo en Madrid, que en realidad será para siempre la última, aunque en aquel momento nada hacía pensar que así fuera a ser. Me hubiera gustado enviarle un mensaje o hablar con ella y recordar lo bien que lo pasamos aquella vez cotorreando sin parar sobre lo que nos parecía tal cuadro o subiendo y bajando por los ascensores contemplando el cielo de Madrid y sus tejados, que nunca parecen acabar en el horizonte.
Juan Gris es un interesante pintor, máximo exponente junto a Braque y Picasso del cubismo. Lo único que sucede con Juan Gris es que llega un momento en el que su excesiva repetición temática agota en una muestra tan grande como ésta. Y si bien en este artista no es tan importante lo que dice sino cómo lo dice, por momentos llega a ser agotador contemplar tanta naturaleza muerta y esos colores fríos en una paleta a menudo reducida de tonalidades.
Aún así merece la pena visitar la exposición, sobre todo si tenemos en cuenta que nunca se ha celebrado una antológica así en nuestro país y es bastante probable que no se vuelva a repetir, al menos con tanta cantidad de obras.
Hoy tengo el día raro. Concentrado en escribir y poco más. Oyendo Goldfrapp sin parar.
Strict Machine es uno de mis temas preferidos de este grupo, por cierto en directo sonó muy bien. Me gusta mucho el single de su tercer álbum, estoy ansioso por tenerlo enterito.
I get high on a buzz
Then a rush when I'm plugged in you
I connect
When I'm flush
You get love when told what to do
Wonderful electric
Wonderful electric
Wonderful electric
Cover me in you
I'm in love, I'm in love
I'm in love with a strict machine
I'm in love, I'm in love
I'm in love with a strict machine
When you send me a pulse
Feel a wave of new love
Through me
I'm dressed in white noise
You know just what I want
So please
Wonderful electric
Wonderful electric
Wonderful electric
Cover me in you
I'm in love, I'm in love
I'm in love with a strict machine
I'm in love, I'm in love
I'm in love with a strict machine ...
Intensa semana de agosto
A pesar de los rigores del mes de agosto, la semana pasada fue especialmente intensa en lo que a lo laboral se refiere. Entrevistas, visionados de películas, preparación de espontáneas sesiones de fotos y revisión de un reportaje que preparé sobre lugares de tapeo en La Latina.
Este viernes se estrena La noche del hermano, la primera película en la que Pablo Rivero, el Toni Alcántara de Cuéntame, es coprotagonista. Por aquellas cosas del verano, me llamaron por la mañana para comentarme que la sesión de fotos estaba prevista para esa misma tarde. Y claro, de la sorpresa inicial pasé al estupor de tener que buscar en diez minutos un espacio adecuado para que mi fotógrafo pueda trabajar. Gracias a la paciencia de un buen amigo, solventé el problema de forma inmediata. Pablo Rivero apareció guapísimo y radiante, estuvimos un buen rato tomando un té y charlando mientras se preparaba todo la parafernalia y tanto la entrevista como las fotos quedaron chulísimas. Me he hecho superfan de Pablo Rivero.
He visto Charlie y la fábrica de chocolate y pienso que es posiblemente una de las creaciones más interesantes del siempre fantástico Tim Burton. Quizá de la película lo que más me interesó fue el enfoque medio gótico que concede a momentos de la vida del protagonista en su infancia o a la propia casa de Charlie. O su peculiar sentido del humor y la visualidad de todas y cada una de las escenas. El retrato de los niños y familias que compiten con Charlie por los billetes de oro es de lo mejor. En resumidas cuentas, y para no destriparos mucho la película, me parece que es una obra de arte. Un películón que hay que ver en el cine... si el proyector no se estropea como nos pasó...
¿Aún no habéis visto Sin City?
Anoche redescubrí por qué hace mucho, pero mucho, que no iba a un Gino's. Tuvimos que entrar porque en VIPS no había espacio para fumadores, y claro, yo no soy fumador pero me fastidian estas situaciones. Así que decidimos entrar en Gino's que estaba vacío. Y sí, me fumé un cigarrito a la salud de la ministra de Sanidad que anunció el otro día en una entrevista radiofónica que en enero una ley al estilo francés en este aspecto y un posible aumento del 20 por ciento de los impuestos en alcohol y tabaco.
Y es que el socialismo ya no es lo que era. Habrá que ser rico para beberse una copita o echarse un pitillo después de un polvo. Y si aumentan los impuestos, ergo el precio de la botella, ya podemos prepararnos para la subida que nos espera en los locales públicos aprovechando que el río anda revuelto. Si con el euro ya nos aumentaron el precio como quisieron, ahora seguro que los responsables de esos locales con garrafón de primeras marcas nos aplican un precio de 10 euritos por una copa. Al tiempo (hay sitios donde ya cuesta eso).
Me jode mucho que se diga que esta subida es para costear los gastos sanitarios de los enfermos crónicos del tabaquismo. Me parece una falacia más. Está demostrado que residir junto a una central nuclear aumenta los casos de cáncer, hasta hay dudas más que razonables sobre las antenas de telefonía móvil. Pero nadie se ha planteado de momento sustituir la energía nuclear por otras alternativas, ni quitar las antenas o encarecer su colocación. Tampoco he visto a nadie perseguir a los fabricantes de productos alimenticios que añaden elementos potencialmente cancerígenos entre sus ingredientes. Y eso también puede producir una enfermedad crónica. Me da en la nariz que la sociedad persigue determinadas conductas mientras que hace la vista gorda con otras. Aunque aquí la enfermedad realmente crónica que más gastos produce al sistema sanitario es la vida. Vivir sí que puede matar.
Gino's fatal. Una comida de congelador, pizzas muy malas y un momento muy fino por parte de las camareras de pasar la bolsa de la basura por delante nuestra a pesar de que el restaurante estaba vacío. Gran delicadeza profesional. La misma que tuvieron ante nuestras insistentes pedidas de la cuenta. Nunca mais.
Termino con Mujeres Desesperadas. No sé qué voy a hacer hasta que llegue la segunda temporada. ¿Habrá algo para pasar este horrible mono? Va en serio, estoy superenganchado (espero que la ministra de Sanidad no se entere y también lo prohiba). No os desvelaré nada del episodio final, sólo diré que es absolutamente genial y que me parece una de las mejores series de los últimos años. Los que tengáis Fox en casa podéis engancharla desde el primer episodio otra vez esta misma semana. Los que no, podéis seguirla en TVE hasta el 30 de agosto que también acabará. Ha llegado un punto en el que me levanto por las mañanas y digo: hoy tengo el día Bree Van de Kamp, o Linette Scavo, o Susan o... Creo que debería dejar de ver tantas series.
Desde Málaga a Almería
Y llegamos a Fuengirola. Punto de encuentro de nuevo con N. que tiene una formidable casa desde la que se divisa toda la bahía. Un estupendo lugar para descansar y relajarse por las noches contemplando las vistas.
Visitamos Ronda, que mi novio no la conocía, el Museo Picasso de reciente apertura en Málaga, disfrutamos de la playa, pasamos por la berlanguiana Cabopino Beach y vivimos aventuras en ese monumento a la horterada pija llamado Puerto Banús.
Siempre que bajo a Málaga, la visita a Puerto Banús de noche es obligada. Es una forma de comprobar ese mundo al que nunca me gustaría pertenecer y sentirme afortunado por no ser igual que muchos de los que pasean por allí. Dejando a un lado la posible procedencia ilícita de mucho del dinero que por allí se exhibe (os invito a leer España Connection, de Luis Gómez), presenciar tanto lujo, yate y silicona en un recinto tan pequeño como Puerto Banús es una experiencia casi paranormal.
Cartier, Gucci o Versace abiertos a la una de la madrugada y con clientes observando los modelazos: un top de Gucci, 3.500 euros. Un cinturón de Dolce&Gabanna, 650 euros. Mientras íbamos paseando rodeado de jeques árabes con su harén al completo, pijos que conducían como clones Porsches Cayenne y bares de copas atestados de guiris escuchando una música infumable, nos sorprendió un pequeño localito de copas situado en un alto y con dos grandes ventanales orientados hacia la calle. Varias jovencitas, vestidas para matar, terminators de lo fashion, danzaban sensualmente frente al cristal demostrando sus indudables armas de mujer a todo aquel que lo quisiera.
Y es que a Puerto Banús uno va a que le vean o a dejarse ver, pero tienes que pertenecer a ese selecto grupo de personas con Visa Oro, ya que sino puedes escuchar comentarios del tipo "Otros que han venido sólo a mirar" o te pueden negar al entrada a un bar de copas cuyo portero habla una especie de inglés afrancesado mezclado con portugués y que te recibe con un "Bona nuit" que aún desconocemos a qué idioma pertenece.
Un horror, vamos. Pero como N., mi novio y un servidor somos un poco freakies, lo pasamos muy bien espantándonos de todo lo que allí veíamos. N. y yo conocíamos bien aquel percal, pero mi novio no daba crédito. No hay cosa más estúpida que tanto nuevo rico pretencioso junto en un mismo espacio intentando compararse con millonarios de verdad de Marbella, muy pocos de los cuales, por cierto, se mezclan con la chusma que deambula por Puerto Banús. Ellos tienen mansiones inmensas para recibir a sus amigos. O yates de treinta metros de eslora, que son como dos mansiones juntas flotando.
Otra noche nos fuimos de marcha a Towermolins, que es la forma que tenemos de referirnos con un poco de glamour a un sitio tan espantoso como Torremolinos. Mi novio tampoco lo conocía y volvió a alucinar de lo cutre que era todo. Y sí, nos encontramos a gente de Madrid, como no. Este año, Towermolins estaba muy aburrido a pesar de las nuevas inauguraciones de locales.
Sobre Creamfields poco puedo hablar. No me gustó mucho el festival y me interesaron bastante poco las actuaciones. Salimos desde Fuengirola y tardamos...cuatro horas... en llegar a Almería recorriendo los preciosos paisajes de la costa mediterránea y sometiéndonos al espectáculo de los invernaderos infinitos en El Ejido a través de bellas carreteras comarcales estupendamente conservadas y plagadas de graciosas curvas.
Toda una experiencia que disfrutamos en el coche gracias a una nevera mágica de la que íban saliendo toda clase de bebidas que nos hicieron más ameno el larguísimo viaje. Eso, y las llamadas que hacíamos por móvil a todos nuestros amigos. Menuda factura de móvil. Después me enteré que hubiera sido mejor subir hasta Granada capital y desde allí ir a Almería. Más que nada porque es todo autovía y no carretera comarcal.
Tardamos una hora para acceder en coche a las cercanías de la playa de Villaricos. Y otra media hora en recorrer a pie los tres kilómetros que había desde el parking al recinto. Tres kilómetros en los que no había una sola luz. Menos mal que decidimos andar sobre los pasos de quienes nos precedían.
Llegamos en plena actuación de Goldfrapp, la única actuación que me interesó. Estuvieron sobresalientes, cantando temas de su nuevo disco y viejos clásicos. Su presencia en directo me fascinó y sonaban realmente bien. Faithless un aburrimiento, por lo que al cuarto tema me metí en la zona de prensa a charlar y tomarme algo. A esas horas ya había las 40.000 personas que la organización asegura que entraron. Era realmente complicado andar. Always Candy me llamó para contarme unos asuntillos y aproveché para contarle que todo aquello era un poco coñazo y pasear con mi novio por las tiendas y los otros escenarios.
Y llegaron los Chemical Brothers. Una decepción. Empezaron -como no- con Hey Boy, Hey Girl. Toda la vida viviendo de lo mismo cuando tienen temazos geniales. Pero de repente cortaron la actuación y se largaron. La gente estaba flipando. Al rato volvieron y pincharon un tema de su Push the Button. A la mitad se les enganchó el CD y se largaron otra vez. El público se enervó y la organización comentó que todo se debía a problemas de sonido. Como aquello no arrancaba me fui a tomar algo. A la media hora volvieron sobre el escenario y ya comenzaron otra vez su concierto.
No me interesó nada. Lo único que intenté seguir fueron los visuales, algunos muy buenos, como los que acompañaban al tema Push the Button o a Galvanize. Pero un aburrimiento, vamos. De los DJs, vi a 2 Many DJs, que me gustaron bastante, a Felix Da House Cat, al que prometo no volver a escuchar nunca más. O a Tiga, aceptable. También un trocito de Sahsa, interesante.
Estuve también con el gran Tony Tornado, la Niña, el Chueco y más gente de Madrid que me encontré por allí. Y es que al final te vas a un festival a 600 kilómetros, y acabas con la misma gente de siempre. Tony, como no, andaba enchulado. Al final nos quedábamos en hoteles diferentes en el mismo pueblo y el domingo ni nos vimos. Muy mal.
Tras el festival, y en medio de un conato de agresión por parte de un niñato enfarlopado contra otro chico no sé muy bien por qué, la jornada acabó en la playa, donde pinchaba Magoya en un chiringuito, N., mi novio y yo comentábamos lo curioso de que un fantástico DJ pinchara en un chiringuito y no dentro de Creamfields. ¿Cuánto le pagarían a Magoya?
La verdad es que pienso repetir en Creamfields, ya que me parece un festival muy aceptable, aunque este año lo espectacular del cartel no dejara entrever el fiasco posterior. De todas formas, los grupos que acuden a festivales suelen hacer un concierto de mínimos. Saben que no están ante un público fiel que ha pagado exclusivamente por verles a ellos (como sucede en un concierto) y que además tienen que ajustarse a unos horarios para no perjudicar a los que vienen detrás, por lo que hacen un conciertito de una hora para cumplir y se largan al hotel.
Esta semana en el trabajo ha sido especialmente intensa, ayer fue el último episodio de Mujeres Desesperadas, pero de eso ya hablaré.
De regreso
Aunque siempre he sido de la opinión de trabajar en verano y marcharme de vacaciones cuando el resto de los mortales viven estresados bajo un manto de lluvia y frío, lo cierto es que este año necesitaba una escapadita. Diez días de vacaciones son suficientes para descansar, relajarse y añorar de nuevo tu hogar.
Me bajé con mi novio a la costa andaluza. Primera parada, Fuengirola. En casa de N. para dejarle sus dos gatos que hicieron el viaje junto con nosotros. Desde ahí nos fuimos a Algeciras, único municipio de la costa gaditana en el que habíamos encontrado plaza hotelera.
En La Línea de la Concepción, que es un pueblo grande situado junto a la verja gibraltareña, localizamos un estupendo restaurante en el que se comía formidablemente platos marineros actualizados y modernizados frente al mar y... en el que me encontré a un directivo de mi empresa y su familia. Así es la vida. Ni en el más recóndito lugar de España se está a salvo de las caras madrileñas. Degustamos un estupendo salmorejo con caviar y en mi caso un rape a la marinera con verduras. Todo riquísimo y preparado a la leña.
Zahara de los Atunes es probablemente una de las playas más bonitas del sur. Y sus chiringuitos, un lugar estupendo para perderse la dieta en medio de la fritanga. Paella y cazón, cerveza Cruzcampo y guisos marineros, estupendas vistas y familias sin parar.
Gibraltar es lo peor. No me interesó nada. Mi novio, con su extraño e inexplicable gusto por la comida inglesa, me obligó a pasar un día allí. Dejamos el coche en La Línea ya que esperar cuatro horas para entrar con el coche a ese peñón me parecía una ridiculez más. Iba un poco acojonado ya que en julio perdí mi DNI y según me acercaba al dichoso peñón descubrí que mi pasaporte acababa de caducar hace cuatro meses. Es decir, que si la policía británica era todo lo remirada de costumbre, corría el riesgo de pasarme el día en La Línea mientras mi novio hacía sus compras. Al final con enseñarlo por encima bastó. Valiente frontera con un país que no tiene firmado Schengen.
Dentro todo horroroso. Para entrar al peñón hay que cruzar a pie por la pista de despegue/aterrizaje del aeropuerto gibraltareño. En Morrison's (megastore culinario por excelencia) mi novio se volvió loco comprando toda clase de productos Made in UK mientras me horrorizaba comprobando lo absurdo que se podía llegar a ser. Varios ejemplos: el aceite que se vendía era todo de procedencia italiana salvo una marca -de lo peor- española. Es decir, que teniendo un estupendo aceite a dos pasos de la frontera, en Morrison's prefieren importar el italiano, país que ya se sabe que ha reducido mucho su cultivo y compra aceite español para etiquetarlo italiano. Claro, en Gibraltar el precio era bastante alto.
La zona de vinos estaba claramente señalada por varias banderas de diferentes países (salvo la española). Bajo las banderas había vinos franceses, italianos, portugueses, de California, de Argentina, de Chile... y sólo uno español en tintos (un Rioja de los malos) y un Barbadillo por parte de los blancos.
No soy nada nacionalista, ni falta que me hace. Al revés, muchas veces prefiero lo foráneo a lo conocido. Pero que alguien me explique esta marginación a los productos españoles. Y podría seguir con otros casos. Salí horrorizado, claro. Cargaditos con las compras, nos fuimos a conocer el peñón, es decir, a recorrer la Main Street. Nos sentamos a comer Fish&Chips, plato quintaesencia de la gastronomía británica. Es decir, pescado rebozado y frito crujiente con patatas fritas. Muy dietético. Mi novio se pidió un pastel con una salsa gravy que no puedo con ella.
Gibraltar es una tierra de contrastes. Todo está en inglés, hay banderas británicas por todas partes, los cajeros expenden libras... y la mayor parte de sus trabajadores (más de 3.000 al parecer) son de La Línea. Es decir, que en cuanto te ven español se ponen a hablarte en tu idioma. Camareros, dependientes, responsables de locales... para eso el producto español es de fiar. Lástima que, en cambio, el euro no lo fuera. Podías pagar en libras o en euros, pero el cambio sólo te lo daban en libras. ¿Y para qué quiero yo libras? Una estupenda forma de que así te dejes más dinero allí. Total, con las libras no vas a salir de Gibraltar, porque no te valen para nada en la zona euro.
Sentados en la terraza de este local de fish&chips fuimos testigos de un hecho que me dejó un tanto descolocado. Frente a nosotros llegó un coche fúnebre que a brazos de cuatro personas depositó un ataúd en una iglesia situada a nuestro frente. Rápidamente, desde un bar cercano al nuestro "cerrado por defunción" aparecieron unas cuantas personas que se introdujeron en la capilla. Pero al salir, el ataúd volvió a ser depositado en el coche fúnebre, que fue despedido por esas mismas diez personas. El coche arrancó y el cortejo se fue al bar. Es decir, sólo el chófer acompañó al pobre difunto en su último paseo y comprobó que le metieran en el nicho correcto y lo cerran bien. Nadie más. Un poco triste. Inmediatamente le hice prometer a mi novio que a mí nunca me harían eso. Qué extraño todo.
Vacaciones
Breves pero intensas. Finalmente he decidido hacer una escapada este veranito para descansar. Inicio una semana de vacaciones que tendrá su punto álgido con la presencia en el festival Creamfields de Almería, para ver en directo a Chemical Brothers, Goldfrapp o Faithless.
Nuevos proyectos se inician tras el verano y, al menos, debo disipar el enorme cansancio que últimamente se apodera de mi cuerpo al levantarme por las mañanas. Y es que noviembre, mes en el que me cojo las vacaciones, aún aparece muy lejos en el horizonte.
Tras el puente, retomamos la actividad bloguera con, seguro, muchas cosas que contar.
-Fin de la transmisión playera-
Sin City
Triste y cercana realidad la de esa ciudad en la que su parte vieja es ocupada por prostitutas armadas hasta los dientes para ahuyentar a las mafias, la policía se dedica a encubrir las corruptelas de los políticos para que las suyas tampoco salgan a la luz, los hijos de los senadores son pederastas y un puñado de personas se empeña en poner un poco de orden en todo el marasmo.
Sin City se ha convertido en una de mis películas favoritas del año. Y eso a pesar de que no soy fan de los cómics de Frank Miller, aunque un maquetador de la empresa que sí lo es ha prometido dejarme algunos cómics para que me empape bien. El gran peligro de Sin City es acudir al cine sin estar mínimamente informado de algunos personajes y de su drama personal, porque entonces no captas bien su misión en el film.
Por lo demás, es una película estéticamente difícil de imitar, elegante, desgarradora y muy parecida al cómic, lo cual es un verdadero logro que sólo la tecnología digital puede lograr. En la cinta se cuentan tres historias interconectadas pero independientes entre sí y una cuarta que sólo aparece al principio y final y queda muy desdibujada voluntariamente, me imagino que habrá segunda parte si la cinta va bien en taquilla, algo que está sucediendo.
Mickey Rourke está acojonante. Este actor ave fénix donde los haya, llega a la propia parodia en algún momento de la cinta. Bruce Willis está ante uno de los pocos grandes papeles de su carrera. Clive Owen es uno de mis nuevos actores favoritos. Benicio del Toro, que me encanta, está sublime. La hasta ahora teen Jaime King borda su papel de Goldie. Rosario Dawson es un descubrimiento...
Todo en esta peli es muy bueno y ya me he hecho superfan de la saga. Ojo a los diálogos y totalmente recomendable verla en versión original. Por supuesto, elegir la pantalla más grande y con mejor sonido que os sea posible. El placer será mayor.
Agosteando
A la espera de que Goldfrapp nos presente en Creamfields los temas de su nuevo LP que se publica este mes de agosto, el panorama musical se anuncia bastante interesante con un claro referente el próximo mes de octubre con el lanzamiento del nuevo álbum de Depeche Mode. Hasta el momento su single Precious me ha gustado mucho.
Si el álbum respira ese mismo sonido, podemos estar ante un nuevo hito en la carrera de este grupo que, como ya he dicho en otras ocasiones, considero absolutamente indispensable en cualquier discoteca privada que se precie. De hecho, si una persona me dice que no le gustan Depeche Mode, inmediatamente después desconfío de sus gustos musicales.
Por lo demás, este mes de agosto las distribuidoras de cine se han puesto de acuerdo para hacernos olvidar el lamentable mes de julio en el que ninguno de los estrenos ha llegado a ser especialmente notable. En agosto nos esperan dos verdaderas joyas que estoy deseando ver: Charlie y la fábrica de chocolate, de Tim Burton, y Sin City, de Robert Rodríguez.
Las dos pelis se estrenan el mismo día, 12 de agosto. Sobre la primera sólo puedo decir que es Tim Burton en estado puro. Os contaría más pero no pude asistir al pase de prensa, así que hasta que no la estrenen no puedo comentar más que lo visto en el dossier de prensa que Warner nos envía a los medios. Las imágenes son visualmente muy bellas y el trailer es una verdadera gozada. Todo hace apuntar que estamos ante otra pequeña obra maestra del director Burton.
Y de Sin City (que espero que pueda ver esta semana) sólo deciros que me da mucha pena irme justo de vacaciones cuando Mickey Rourke llega a España para promocionarla. Me hubiera gustado entrevistar a un tipo tan renegado de la vida como él. Esta película puede ser una obra maestra o el mayor de los coñazos. Confío en que sea lo primero. Sus fotogramas son excepcionales, la recreación de esa ciudad sin ley del cómic se me antoja casi perfecta, preciosista, desgarradora...muy real. Para actores como el propio Rourke puede significar su vuelta al cine o su hundimiento total, para Bruce Willis la cota artística que su carrera necesita. Ya veremos...