Alburquerque tiene un buen alcalde
Muy a menudo los alcaldes se convierten en los protagonistas de las peores noticias de la semana. Escándalos, corruptelas, decisiones arbitriarias, gastos inexplicables en obras faraónicas de enterramientos de autovías y demás circunstancias que merodean cada mañana en el magín de las mentes prodigiosas que nos gobiernan, les convierten en diana de chistes, mofas y cabreos varios. Por culparles, les echamos hasta las broncas que se merecen otras administraciones.
Al fin y al cabo, alcalde se es las 24 horas del día, sobre todo en los pequeños pueblos, donde el regidor sirve de 'chica para todo'. Es, precisamente, en los pueblecitos de España donde la profesión de alcalde es más peligrosa. En cuántos municipios no han acabado los plenos municipales con intentos de agresión (o sin intento), improperios varios o familias enteras que no se vuelven a dirigir la palabra. Ser alcalde es desde luego una profesión de riesgo.
A lo largo de mi vida profesional, he coincidido con varias decenas de alcaldes. Desde pueblos grandes a pequeños, desde el alcalde de la capital de España hasta el del más pequeño pueblo de Madrid, Madarcos, con 23 habitantes apenas. Todos ellos me han contado experiencias que dejaban en risa la peor de las películas del oeste. En algún caso, hasta he sido testigo directo, lo cual me granjeaba preciosas exclusivas para el diario en el que trabajaba.
Por eso cuando veo que un alcalde defiende a cada y espada a su pueblo y no duda en pelear contra Goliat, no tengo más remedio que quitarme el sombrero y alabar su actitud. El alcalde de Alburquerque (Badajoz) se ha sumado a mi lista de alcaldes excepcionales.
Como ya he citado en estas líneas, el pasado 7 de enero TVE (la del PSOE) rozó una vez más el peor de los gustos al estrenar un programucho en el que un gay urbanita de Barcelona intercambiaba su vida con un granjero homófobo de la citada localidad pacense. La presentadora no paraba de instigar al vecino y familiares de Alburquerque por el hecho de que "iba a estar rodeado de gays durante una semana". Las imágenes seleccionadas por los programadores eran tópicas: Barcelona fantástica, el pueblo lleno de cochinos y gente ruda criticada constantemente por su falta de 'buen gusto'.
Ni corto ni perezoso, su alcalde, Ángel Vadillo, se ha reunido con TVE para expresarles el enorme cabreo que todo el precioso pueblo tiene con la 'televisión de todos'. Una vez más los extremeños eran tratados como lo peor de España.
En la reunión, no hubo consenso. Mientras el alcalde pedía un reportaje donde se mostrara la realidad de este municipio que, según fuentes de TVE, quería que se emitiese en 'Informe Semanal', la cadena pública le ofreció que los dos festivales veraniegos que se celebran en la localidad, el Festival Música Contemporánea y el festival medieval 'Villa de Alburquerque' recibieran un trato preferente en los programas informativos de la cadena estatal.
El alcalde se opuso, ya que alegó que la reparación al daño causado a los extremeños con el 'reality show' que presenta Ana García Lozano no debía hacerse esperar para que tuviese el efecto deseado.
Al no alcanzar un acuerdo, el alcalde se comprometió a contactar de nuevo con la directora general de RTVE, Carmen Caffarel, para hacerle llegar su disconformidad con lo propuesto. El alcalde destacó que "hemos sido escuchados, que ya es importante, pero ahora exigimos que se refleje en un nuevo programa nuestra auténtica realidad".
"Además -agregó- espero que todo esto sirva para que a partir de ahora este tipo de cosas no sucedan y que, al menos en los medios públicos, no se vengan a buscar aquí los tópicos ya superados de la España negra".
La cadena que dirige Caffarel, artífice de un nuevo empobrecimiento de la cada vez más simple programación de TVE, le recuerda al alcalde que su vecino entró voluntariamente. Y así se lavan las manos, como Pilatos. ¡Qué poca vergüenza!
Alburquerque tiene un buen alcalde. En una próxima visita, no dudaré en parar en este bonito pueblo, y si puedo felicitaré al alcalde por tan ejemplar defensa de sus vecinos.
Posdata: La crónica de la Gala de Nominados de los Goya preparada por mi hermana Ivana Trasha, ya está colgada en www.laschicasdelcamp.tk
Llamada de oro
Siempre me pareció que las galas de entrega de premios son un enorme latazo. Sin embargo, mis constantes incongruencias me llevan cada año a tragarme la ceremonia de los Goya, la de los Óscar y toda aquella que sea emitida por la televisión. Anoche se sumó una de las poquitas que aún no habñai visto nunca: la de los Globos de Oro.
Más sobria, informal y dinámica (sin las pesadas canciones de Billy Cristal) que los Óscar, el único morbo que me producía la gala era saber de primera mano si Amenábar se llevaría algún premio, algo que parecía bastante posible.
Estas galas son lo peor. La alfombra roja es un tostón en el que todos los actores y directores se dedican a decir lo felices que han sido trabajando en alguna película (aunque alguno haya acabado peleado, debe ser que la alfombra roja en realidad es un mantar espiritual que convierte en gatito mimoso y agradecido a quien la pisa).
Lo mejor de la noche:
El estilazo de Johnny Deep, que una vez más se quedó sin premio. No sé cómo conserva aún la sonrisa cuando llega a estas galas.
Annette Bening y su pendiente mágico con el que saludó a cámara mientras brindaba con Moet Chandon al conocer que había ganado. Muy natural.
La cara de idiota que se le quedó al insoportable James Spader al saber que de ser favorito pasó a ser un sin premiado más.
El estilazo de Charlize Theron.
Lo guapo que estaba Robert Redford.
El descojone de Javier Bardem al enterarse que se quedaba sin premio ante ¡Leonardo Dicaprio! y que Amenábar había ganado.
A mi Amenábar me encanta. Su cine es tan diferente entre sí que se puede decir que su estilo se forja individualmente en cada película. Ninguna tiene nada que ver entre sí. Hace años que pienso que es el mejor director de nuestra cinematografía. Y si con sólo cuatro películas ya está en lo más alto, es señal indiscutible de que la cosa le va a ir muy bien sino comete grandes atrocidades.
Su discurso y recogida de premio fue tan sencilla como él mismo. Siempre me llamó la atención que por la noche en algún antro de mala muerte se acordara de mí y me saludara, a pesar de que habíamos hablado en muy pocas ocasiones, de copas y a través de un amigo.
Tan sorprendido como me quedé este verano cuando le entrevisté. Su agenda lleva varios meses tan repleta que la única solución que me quedaba para sacar la entrevista con la prontitud que debía (tres semanas antes del estreno) era hablar por teléfono. Quedé a través de su responsable de prensa en que, cuando se librara de un asuntillo, me llamaría a casa.
Era agosto. El sol calentaba Madrid a media tarde. Suena el teléfono de mi casa con puntualidad británica. Voz masculina.
-Hola.
-Hola.-respondí.
...
-Hola.
-Sí, ¡hola!
...
-Oye, que soy Alejandro.
(Aquí debería representar mi cara de alucine)
-Ah, hola!! ¿Qué tal estás?
Siempre pensé que un gran director como él, y teniendo una agenda tan apretada, tiene a su lado todo el rato a alguien que le coordina y facilita el trabajo. Y por tanto que se encarga de ponerse en contacto con el periodista de turno. ¡no que el director de cine te llama por sí mismo! No me imagino a Pedro Almodóvar llamando a mi casa diciéndome: ¡Hola, soy Pedrooooooo!
Después de tan sorprendente comienzo de conversación, hubo comentarios sobre cómo nos conocimos y una de las mejores entrevistas de mi carrera. ¡¡Tenía tantos titulares para escoger!!
Esa misma sencillez que siempre he notado en Alejandro Amenábar es la que me ha fascinado en él desde que una noche le conocí por casualidad. Y me alegra que esa misma sencillez fuera la que ayer volvió a tener en la recogida de premio. Sin estridencias, sin estupideces, con las ideas claras.
Me alegré mucho por él anoche. Y lo que le queda todavía...
Esta noche acudiré a otra gala, en este caso la de nominados de los Goya, que se convertirá en toda una fiesta por este Globo de Oro aunque me imagino que habrá espacio para el luto por la muerte de un gran actor, Agustín González.
Chunguitos Forever
Pocas ocasiones me quedan ya para intercambiar algunas palabras con mitos de la canción española. Creo que de momento Camilo Sesto se salva. Ayer viví otro de esos momentos grandes para la historia personal: entrevisté a Los Chunguitos en su barrio de toda la vida, Vallecas.
Alguien dijo que Los Chichos y Los Chunguitos son a la música española lo que The Beatles y los Rolling Stones a la inglesa. Las comparaciones son odiosas y en este caso hay muchas distancias que acortar, pero lo cierto es que la incombustibilidad de Los Chunguitos es clavada a la de los Rolling. Nadie puede dejar de tener en cuenta que Los 'chungos' llevan más de 30 años en la música y 32 discos publicados y son autores de grandiosos temas como Dame Veneno o Mamá, que el propio Jordi Pujol se atrevió junto con ellos a cantar en un escenario.
Lo mágico de la música es el eclecticismo. Hoy Los Chunguitos suenan actuales, y no lo digo porque les haya hecho una remezcla los Pumpin'Dolls. Su sonido es actual y sus letras siguen hablando de sus 'cosillas' pero actualizadas.
Además son personas totalmente sencillas y honestas en sus respuestas. Y con los tiempos que corren en el mundo periodístico eso es algo muy a tener en cuenta.
En fin, este fin de semana estaré también hogareño. Guardando fuerzas para la intensa semana que viene, cargadita de entrevistas, actos y hasta una pre-gala, la de los Goya. Con el frío que hace, lo mejor quedarse en casita bien acompañado.
Opiniones, opiniones...
-Busted: Para este viaje, no hacían falta estas alforjas. Los tres niñatos británicos (openúltimo fenòmeno de marketing a lo Backstreet Boys) se separan tras dos años de apasionante música que dentro de poco quedará relagada al mayor de los olvidos. Eso sí, para sus nietos quedarán los Brit Awards que ganaron. Y digo yo, ¿esos premios se dan con criterio? Bueno sí, con el criterio del mejor postor. Como todos.
-Buenafuente: Sensacional comienzo el de esta catalán de Reus. Su programa es savia fresca para el soporífero panorama televisivo. En TV3 se salía y en Antena 3 promete ser de lo poquito que se salve de esa sosa cadena. Los monólogos del principio son divertidos, las entrevistas variadas, amenas y con personas interesantes (aunque no sean famosos) y, sobre todo, ¡¡no hay insultos!! Falta por ver si en el Homozapping, que es de su productora, se autoimita.
-Conversaciones con mamá: Dura la mitad que Alejandro Magno y su valor artístico es el doble que el de la gran producción norteamericana de cartón piedra a la vieja usanza. Es una película de sentimientos, de emociones, de historia. Vamos, que cuenta algo. Que tal y como está el panorama ya es más que suficiente.
-Pink Pollo: ¿Se puede saber por qué va la gente a ese local? Vale que la decoración es magnífica, pero su comida es lo peor de lo peor. Jamás vi un pollo tan mal asado y tan pequeño, por cierto. Dos veces he ido (las dos me llevé la comida a casa) y de lo peor.
-M-80 Radio, Europa FM, Kiss FM: ¿Es que nadie a hacer algo? ¡Sólo hay cadenas que emiten música del año catapum! Y todas los mismos hits!!! ¡Qué descaro! Bueno sí, están los 40 insoportables que ponen niñatas y Radio 3, que a algunas horas está genial y a otras da pena. ¡Una radio quiero!
Cada semana se estrenan en las carteleras una decena de películas. Y como suele suceder en todos los aspectos de la vida, las hay buenísimas, regulares, malas y muy malas. Reconozco mi especial debilidad por las películas muy malas. Quizá sea un aspecto en mi personalidad poco estudiado por la psiquiatría mundial, pero disfruto viendo una mala película. Es una labor que considero más de investigación científica: se trata de saber hasta dónde son capaces algunos individuos de convertir el séptimo arte en la primera porquería.
Con el tiempo me he hecho todo un especialista en películas malas, pero de las malas, malas. Entre lo más inclasificable de la videoteca se encuentran célebres títulos como La lengua asesina, El ataque de los tomates asesinos o esa estupenda película titulada El luchador manco, en la que un hombre al que le cortaban la mano se dedicaba a vengarse de sus enemigos luchando con una mano. Impagable.
O Batalla Final: Tierra, en la que un avión construido en 1967 pilotado por un tipo que aprendía a manejarlo en diez minutos, echaba por tierra naves alienígenas del año 3.000. Casi ná. Claro, nada comparable a esa otra en la que un piloto de un Concorde que volaba a velocidad ultrasónica descorría una ventanita en la cabina, sacaba la mano y lanzaba una bengala de emergencia para que su poder calórico desviara a un misil lanzado por un tipo que quería derribar el avión. Cutre, cutre.
Luego hay actores fetiche. Por ejemplo, Steven Seagal. Uno de los mejores actores de todos los tiempos. Cómo olvidar su interpretación en El último patriota, épica película en la que unos milicianos fachas sueltan un virus y Seagal usa remedios tradicionales indios para curar. O Señalado por la muerte, en la que mi gran Steven Seagal es un poli italoamericano católico que está harto de la violencia de su trabajo, así que se retira. Pero los malos no descansan: unos traficantes jamaicanos amenazan a su familia.
El líder es un brujo vudú que puede estar en dos lugares a la vez. El truco está en que son dos hermanos gemelos, y cuando Seagal le corta la cabeza a uno el otro sigue haciendo el mal.
O Lorenzo Lamas en Renegado, que se pasa la peli luciendo cuerpito en moto por todo América para no hacer nada. Jackie Chan, Van Damme, Schwarzenegger... hay tantos geniales actores de maravillosas películas que quedarán para siempre en mi memoria!!
El género de terror no tiene tampoco desperdicio: las últimas barbaridades se titulan Miedopuntocom, Destino Final 2, The ring (este año se estrena la segunda parte), The hole, La maldición (¡pero qué mala!), El barco fantasma...
Aunque en esto de las películas malas, los españoles por una vez no nos hemos quedado atrás. Los energéticos, Los Bingueros, El liguero mágico, Pocholo y Borjamari, Agítese antes de usarla, La hoz y el martínez, El erótico enmascarado, La Lola nos lleva al huerto, Celos, amor y mercado común... y más recientemente El refugio, Tuno Negro o Iris.
Sin embargo, los reyes de la película mala española no son ni Pajares, ni Esteso, ni Santiago Segura, ni Mariano Ozoros, ni Quique Camoiras... No, no. En mi justa visión de estudioso de la materia, puedo afirmar que las películas más malas eran las de los hermanos Calatrava, protagonistas de una de las películas más aberrantes de todos los tiempos: El Ete y el Oto (parodia de la película ET, que ya manda huevos).
Lo bueno de ser un estudioso de esta materia es que jamás me pasará como a la novia de Manu Tenorio, que en una reciente cena confundió al mismísimo Mick Jagger con el feo de los Calatrava. Y encima va y lo cuenta. Ya hay que ser... (añádase el adjetivo que a cada uno le sugiera la interfecta)
No entiendo
-Que la televisión pública socialista estrene un programa como Préstame tu vida cuyo presentadora no para de repetir: "¿Pero no le importa que su hijo viva entre gays?"
-Que a la gente del PAU de Vallecas les siga subiendo el precio de sus pisos y nadie haga nada por evitarlo. Ni un ladrillo hay puesto pero sus pisos ya valen un 36 por ciento más.
-Que alguien se enrole en el Barcelona-Dakar. Ya han muerto dos pilotos.
-Que la televisión de pago sea la mejor. Sólo los que pueden pagar, tienen derecho a relajarse con un programa digno.
-Que Madrid se llene de Starbucks Café (o como se escriba). Con el buen café que se hace aquí, que vengan los yankis con su mierda de café aguado es indignante. Y encima la gente entra.
-Que el de Super Size Me se haya pasado un mes desayunando, comiendo y cenando en el McDonalds. Hay que ser gilipollas. El resultado del experimento era evidente antes de hacerlo, ¿no crees, majo?
-Que en las empresas se empeñen en obligarte a entrar a la misma hora que todo el mundo, y por tanto chuparte atascaso kilométricos. Menos mal que yo hago lo que me da la gana.
-Que dos fundamentalistas como Iñaki Gabilondo y Federico Jiménez Losantos sean líderes de algo.
-Que en las revistas tengamos que sacar a personajes simples que por ser conocidos son portada, y que los que responden cosas interesantes salgan con suerte.
-Que en la televisión, la muerte de miles de personas sea un espectáculo más.
-Que Florentino Fernández tenga un programa.
No lo entiendo.
Opiniones, opiniones...
-Alcohol Jazz. Música para un guateque sideral. Este mes sale a la venta este disco que me ha encantado. Música sensual, con toques brasileños, hecha en España. Ideal para pegarse un baile antes de salir o estar de tertulia agradable en casa.
-Glamour to Kill. In your eyes. Una de mis canciones favoritas del disco. El vídeo es espléndido. Son los mejores del momento. Me apena que hayan sacado esta canción, que es versión de Kylie, como single teniendo tan buenos temas propios. Pero comprendo que es un tema muy comercial y que encima cuando se pincha por la noche, provoca que la gente asedie al DJ preguntando por los autores. El día 19 de enero en concierto en Madrid. ¡I love Antonio Glamour!
-La vida es un milagro. La última película de Emir Kusturica es sencillamente impecable. Un poema visual cargado de optimismo. No dejéis de verlo.
-La Sirena Congelados. Una tienda en la que hay todo tipo de congelados. A mi los congelados no me gustan, pero sus postres son insuperables. Las trufas de chocolate eran mejores que las de muchas reposterías. Y encima tengo una tienda cerquita de mi nueva casa. ¡Qué bien!
De estreno
Y otra vez es fin de semana. Y hay días festivos y ocasión para el relax. Llevo todo la mañana escribiendo sobre cine. Estoy agotado de tanta epopeya. Cansado de tanto drama mal contado y de que algunas comedias me las quieran vender como dramas. Una tragedia griega, eso es lo que es.
El caso es que para sacar más rédito al trabajo que me he pegado, me permito colgaros algunas recomendaciones de cine para las próximas semanas. Se trata de películas que a priori pintan muy bien. Entre paréntesis os pongo cuando se estrenan. Ah, y olvidaros de Alejandro Magno... ¡que es lo peor de lo peor!
Temporada de patos (14 de enero)
Flama y Moko, dos adolescentes de Ciudad de México, tienen todo lo necesario para pasar un domingo juntos: videojuegos, pornografía y pizzas a domicilio. La Compañía de Luz y Fuerza, la vecina, un repartidor de pizzas, once segundos, un pastel y un espantoso cuadro de patos, rompen con la armonía de lo que prometía ser un plácido domingo. Llega a las pantallas una de las revelaciones del cine mexicano del año pasado. Un film rodado con escasos medios que habla de la amistad y lo fácil que es perderla
-Esta peli promete. Además está rodado en México.
Conversaciones con mamá (14 de enero)
Argentina sigue exportando buen cine. Jaime tiene 50 años y su mamá 82. Viven en mundos diferentes. Jaime tiene mujer, dos hijos y una hermosa casa y suegra que atender. Mamá se las arregla sola y sobrelleva su vejez con la misma dignidad con que ha llevado su vida. Pero un día la empresa en la que trabaja Jaime le deja en la calle por ajuste laboral. Esto le obliga a vender el piso en el que vive su madre. Al llegar descubre algo inesperado: Mamá tiene novio.
-Ya os contaré que tal, que esta semana entrevisto al protagonista.
White Noise (Más allá) (21 de enero)
Michael Keaton interpreta al famoso arquitecto Jonathan Rivers, cuya tranquila existencia se ve alterada por la inexplicable desaparición y posterior muerte de su esposa Anna. Jonathan contacta un hombre que dice estar recibiendo mensajes de Anna a través de psicofonías. Aunque al principio se muestra escéptico, poco a poco se va convenciendo de la autenticidad de los mensajes, y pronto se irá obsesionando por la idea de intentar conectar con ella por sí mismo.
-Otra de fenómenos paranormales. O es magnífica o es un petardo tremendo. Con estas pelis no hay término medio que valga. Ya veremos.
¡Salvados! (21 de enero)
Regresa el enfant terrible de Hollywood. Macaulay Culkin estudia en un instituto católico. Un buen día confiesa a su novia, Mary, que es gay. Ella no lo lleva muy bien, así que decide tras tener una visión del mismísimo Jesús, 'enderezar' a su novio haciéndole el amor sin parar. Mary se queda embarazada y Macaulay es 'secuestrado' por sus padres en un centro de ayuda. Es entonces cuando Mary se cuestiona sus creencias. En su ayuda aparece una cédula de amigas ultracatólicas. Una comedia ácida que critica la ola de conservadurismo en la que está inmersa una gran parte de la sociedad americana.
-Nótese la ironía utilizada. Está producida por el de REM. El argumento es tan burdo que me da miedo. Habrá que esperar al DVD.
La vida es un milagro (21 de enero)
Bosnia, 1992. Luka, un ingeniero serbio de Belgrado, se ha instalado en un pueblo en medio de ninguna parte con su mujer, cantante de ópera, y el hijo de ambos. Luka está preparando la construcción del ferrocarril que transformará esta región en un paraíso turístico. Cegado por su optimismo natural, hace oídos sordos a los cada vez mayores rumores de guerra. El célebre Emir Kusturica nos regala un poético drama cargado de alegría de vivir.
-La semana que viene asistiré a la presentación. Tiene una excelente pinta.
El grito (21 de enero)
El Grito llega dispuesta a repetir el éxito cosechado en Estados Unidos, donde fue durante dos semanas la película más taquillera. El japonés Shimizu, uno de los referentes del cine de terror internacional, narra la aparente normalidad de una modesta casa de Tokyo que esconde un enorme horror: está poseída por una violenta plaga que destruye las vidas de todos los que en ella habitan. La maldición hace que sus víctimas mueran por una ira poderosa. Cada víctima provoca el nacimiento de otra nueva en una mortal cadena que se propaga.
-¿Otro petardo tipo The Ring, Destino Final, The Hole, Barco Fantasma...? El cine de terror da más pena que miedo.
El silencio del agua (21 de enero)
Aïcha es una mujer alegre de unos cuarenta años que nunca habla de su pasado. Vive en un pueblecito de Pakistán. Desde la muerte de su marido, su hijo de 18 años es el centro de su existencia. Salim, buen chico, dulce y soñador, está enamorado de Zoubida. Basada en la historia real de Khamosh Pani, el film se traslada al año 1979, cuando Pakistán se empieza a introducir en la vía de la islamización después del golpe de Estado del general Zia. De esta forma se enlaza el destino de una mujer y la evolución política de Pakistán
-Típica película que todo el mundo dirá que le mola para hacerse el moderno y luego sólo la emiten en los cines Princesa en versión original hindú y la sala está más que vacía. Para DVD.
Largo domingo de noviazgo (28 de enero)
El director y la protagonista de Amèlie vuelven a unir sus fuerzas. Diez años le ha costado al director Jeaunet dar forma a este ambicioso proyecto. Termina la I Guerra Mundial y empieza otra para Mathilde. Decide iniciar un viaje en busca de su prometido, tras enterarse de que él es uno de cinco soldados heridos que han sido sometidos a consejo de guerra y enviados a la tierra de nadie que hay entre los ejércitos francés y alemán, y a una muerte casi segura.
-Todo el mundo me habla bien de esta peli. Habrá que verla.
Baltasar
Siempre que de pequeño me preguntaban cuál era mi rey mago favorito, respondía: Baltasar. La empatía hacia la indiferencia podía con mis preferencias, y año tras año soñaba que era él, y sólo él quien entraba por la ventana de mi casa y me dejaba los juguetes.
Con el tiempo aprendí que mi relación con Baltasar iba más allá de esa empatía. Fue cuando me di cuenta que yo pertenecía a otra minoría como él. Y que juntos nos enfrentábamos al rechazo racista/homófilo.
Es curioso que a la mayoría de los gays con los que he hablado alguna vez de nuestras preferencias infantiles, opinaran del mismo mdoo que yo en este asunto. Es como si un sentimiento de pertenencia de clase nos llamara desde nuestro interior a ponernos de lado de quien mejor nos iba a entender.
Esta noche espero que Baltasar vuelva a asomar sus ojillos pro mi recién estrenado piso y que sea él, y sólo él, quien deposite mis regalos sobre ese sofá tan cómodo que me quedo dormido con tan solo rozarlo.
Opiniones, opiniones...
-Cycle: Serán los teloneros de Glamour to Kill en dos conciertos, entre ellos el de Madrid. Practican el rock muy soberbiamente. Sin estridencias. Con toques cercanos al grunge de Nirvana. De momento he oído un adelanto, pero cuando este año se publique su disco prometen ser un pelotazo. Y son ingleses y españoles. ¡Qué bien!
-Paté a la pimienta verde Carrefour: A mí los patés marca Carrefour me fascinan, a pesar de que en una dieta no son lo más recomendable. El otro día mi novio cogió este que no había probado y me ha parecido fenomenal. Viene en plástico cierra-fácil. A la pimienta me apasiona. Y eso que la verde tarda tres meses en terminar de digerirla el cuerpo. ¡Qué trabaje!
De mal en peor
Según una reciente encuesta, el 74 por ciento de los telespectadores percibe que la programación de la pequeña pantalla está empeorando. Además, una mayoría del 54 por ciento se muestra en desacuerdo con la idea de que los españoles tengan una televisión de calidad.
A mí lo que me produce escalofríos de este dato no es que tres de cada cuatro españoles piense que la televisión está empeorando, sino lo que piensa el restante veinticinco por ciento. ¿Habrá quién haya dicho que está mejorando? El caso es que los que nos han dado esta encuesta a los medios no especifican qué opinan, aunque lo que está claro es que ese 25 por ciento, de alguna manera, no cree que haya empeorado.
Si es así, les invito a presenciar algunos de los estrenos que nuestras queridas cadenas televisivas tienes preparados para estos días. Para abrir boca, Aventura en África (la antigua Isla de los Famosos), ya que se rodará en Kenia (pobres keniatas, no ganan para disgustos). Que ese 25 por ciento de personas cuya opinión desconocemos se prepare para ver correr como locos y pasar penurias por ese país a concursantes como Sabrina Mahi, la ganadora de la segunda edición de «Gran Hermano»; la cantante María Jiménez; el ex reportero de «Caiga quien caiga» Sergio Pazos y Víctor Janeiro, el pequeño de la saga de Ubrique, que además quiere seguir los pasos de su hermano Jesulín en el mundo del toro.
Pero aquí no queda la cosa. Otro grupo de famosos, comandados por Jordi González y Jesús Vázquez, se encerrarán próximamente en la casa de Guadalix de la Sierra para demostrarle a España de lo que son capaces. En el equipo de estos «grandes hermanos» de «lujo» figuran nombres como el de Nuria Bermúdez, famosa por pregonar a los cuatro vientos los polvos que echó una única noche con Antonio David; Lara Rodríguez, la ex secretaria de Carmina que no paraba de ir por todos los programas desfenestrando a la divina vividora de la nada. Y junto a ella, nada menos que el polemista Kiko Matamoros, cuyas formas, a pesar de tanto traje que siempre gasta, son sobradamente conocidas. Y para rematar el ¿periodista? venezolano Aurelio Manzano, colaborador de «Tómbola» y del programa de Canal 7 «Corazón del milenio». ¿Pero esto no era GH VIP?
Pues eso, que lo vean y que estudien su posibilidad de engrosar ese 74 por ciento de realistas españoles consciente de que la televisión pasa por unos momentos realmente malos. Frente a eso el único arma, es coger un libro y escuchar buena música. O tener televisión de pago. Al menos te tragas bodrios sin publicidad: este pasado fin de semana las apasionantes películas Destino final 2 y El oro de Moscú. Tan patética la una como la otra.