lunes, agosto 01, 2005

Agosteando

A la espera de que Goldfrapp nos presente en Creamfields los temas de su nuevo LP que se publica este mes de agosto, el panorama musical se anuncia bastante interesante con un claro referente el próximo mes de octubre con el lanzamiento del nuevo álbum de Depeche Mode. Hasta el momento su single Precious me ha gustado mucho.

Si el álbum respira ese mismo sonido, podemos estar ante un nuevo hito en la carrera de este grupo que, como ya he dicho en otras ocasiones, considero absolutamente indispensable en cualquier discoteca privada que se precie. De hecho, si una persona me dice que no le gustan Depeche Mode, inmediatamente después desconfío de sus gustos musicales.

Por lo demás, este mes de agosto las distribuidoras de cine se han puesto de acuerdo para hacernos olvidar el lamentable mes de julio en el que ninguno de los estrenos ha llegado a ser especialmente notable. En agosto nos esperan dos verdaderas joyas que estoy deseando ver: Charlie y la fábrica de chocolate, de Tim Burton, y Sin City, de Robert Rodríguez.

Las dos pelis se estrenan el mismo día, 12 de agosto. Sobre la primera sólo puedo decir que es Tim Burton en estado puro. Os contaría más pero no pude asistir al pase de prensa, así que hasta que no la estrenen no puedo comentar más que lo visto en el dossier de prensa que Warner nos envía a los medios. Las imágenes son visualmente muy bellas y el trailer es una verdadera gozada. Todo hace apuntar que estamos ante otra pequeña obra maestra del director Burton.

Y de Sin City (que espero que pueda ver esta semana) sólo deciros que me da mucha pena irme justo de vacaciones cuando Mickey Rourke llega a España para promocionarla. Me hubiera gustado entrevistar a un tipo tan renegado de la vida como él. Esta película puede ser una obra maestra o el mayor de los coñazos. Confío en que sea lo primero. Sus fotogramas son excepcionales, la recreación de esa ciudad sin ley del cómic se me antoja casi perfecta, preciosista, desgarradora...muy real. Para actores como el propio Rourke puede significar su vuelta al cine o su hundimiento total, para Bruce Willis la cota artística que su carrera necesita. Ya veremos...