martes, abril 12, 2005

Ni Pin y Pon

Si la ministra lo dice, es que es posible. Lo de vivir en 25 o 30 metros cuadrados, digo. La responsable de Vivienda del Gobierno Zapatero ha sido muy clara: «Hay que seguir el modelo de los países nórdicos, ya que una persona joven puede necesitar sólo un apartamento de 30 metros cuadrados". A ello hay que sumar, que los servicios serán comunes. Vamos, ni las casitas de Pin y Pon.

Puede que dentro de poco tiempo comprobemos con nuestros propios ojos las excelencias de vivir en 30 metros cuadrados en viviendas de protección oficial situadas en las barriadas más periféricas de las ciudades -esas a las que sin coche a veces es difícil llegar- y a un precio sólo un poco por debajo de lo que se paga en el mercado libre. Es decir, menos metros pero igual hipoteca.

Si tenemos en cuenta que según todas las previsiones el precio de la vivienda crecerá en los próximos meses al menos otro 10 por ciento, que el año pasado decreció en un 20 por ciento la construcción de vivienda pública (y por tanto el precio aumenta y son menos las opciones), que por ejemplo en el Ensanche de Vallecas la vivienda pública se entregará con hasta cuatro años de retraso, y que el precio en barrios como Vallecas difiere en muy poco con el de la vivienda libre, adquirir una VPO se convertirá en un verdadero chollo al que muy pocos se podrán resistir.

La construcción de viviendas de 30 metros cuadrados acarreará muchas ventajas. Por ejemplo, se podrá volver a la forma de corrala, que tan extraordinarios episodios literarios nos ha dado en el siglo XIX. ¿Quién no ha disfrutado de joyas literarias como La Busca de Pío Baroja? Lástima que el Ministerio de Educación, en su anhelada reforma educativa, haya dejado menos espacio para las humanidades y los grandes escritores ya no sean de lectura obligada. Así podríamos, gracias a genios como Baroja o Buero Vallejo, ir acostumbrando a nuestras juventudes a las excelencias de vivir en casas minúsculas y cobrar unos sueldos de mierda. Muy alejados, por cierto, a los sueldos de los países nórdicos.

Y es que en España ya se sabe, nos fijamos en los países europeos para lo que nos interesa, pero en los sueldos por ejemplo no. Y así pasa, que España es uno de los países con peores sueldos de la UE. Muy por debajo de los países nórdicos, donde la vivienda también es mucho más barata que en España.

Además, gracias a la señora Trujillo, los propios jóvenes agudizarán su ingenio constructivo para dar cabida en tan poco espacio a todas las necesidades modernas. Lanzo varias propuestas para que sean tenidas en cuenta por el Ministerio de Vivienda:

-El armario empotrado, en vez servir para guardar ropa, puede ser el espacio ideal para una mini cocina con todos los complementos.
-Propongo que en los muros de ventilación pueda instalarse una mini nevera que mantenga refrigerados los productos.
-Las paredes no podráns ser lisas. Lo ideal es que tengan pequeñas hoquedades que sirvan de repisa o permitan empotrar una tabla de planchar desplegable.
-Los edificios deberán contar con baños comunes, sí, pero también con una ducha común donde los vecinos puedan intimar y conocerse mejor. ¡Qué mejor forma de estimulación de la natalidad infantil! Así, además, en caso de boda, la feliz pareja puede construirse toda una mansión tirando un par de tabiquitos.
-Como no habrá espacio para la lavadora, qué mejor que una lavandería común en la que compartir los últimos secretillos de los vecinos. Ni Melrose Place, oiga.
-Sería muy necesario colocar cuerdas de tender la ropa en los muros de las casas. Así, al calorcito de un radiador (la calefacción central ocupa mucho espacio) se secará todo mejor.

Para construir viviendas al estilo nórdico, no hacía falta tanto socialismo ni tanto Zapatero. ¡Ya tenemos Ikea!


Disco del día. Misery. "Ilusión limitada" Es un nuevo grupo madrileño de rock con gusto por el sonido rockero poderoso de influencia anglosajona, en especial de la década pasada. Su disco es todo un lujo para los oídos. Fresco, con letras desenfadas, buena producción... Una de esas pequeñas joyitas que reposan en las estanterías de las tiendas a la espera de que alguien se haga con él. Un disco interesante.