martes, marzo 15, 2005

Junta letras

-Y tú, ¿a qué te dedicas?
-¿Yo? Junto letras.

Esta será a partir de ahora mi respuesta cuando me pregunten a qué me dedico profesionalmente. Uno creía que los espantosos errores cometidos en el tratamiento de la información tras los atentados del 11-M el año pasado, no volverían a repetirse.

Triste realidad la de aquel que se engaña de esta manera buscando su salvación. El género periodístico ha vuelto a dar estos días preocupantes muestras de su estado de salud. Airadas protestas, labios que besan las manos que le dan de comer, opiniones hechas a base de argumentarios preparados por los partidos políticos y acusaciones varias de mentiras, manipulaciones y falsedades por parte de mentirosos, manipuladores e hipócritas, son algunos de esos síntomas, que me han dejado un sabor amargo en la boca, dolor de cabeza y la bilis a punto de estallar.

Comento los dos últimos tristes espectáculos -con los que espero que nos dejen descansar los periodistas durante un tiempo-. Especial de Telemadrid (cadena autonómica del PP) sobre las horas posterioris del 11-M hasta las elecciones. El ¿documental? era una sucesión de declaraciones de miembros del PSOE alineadas junto a las tristes opiniones y mentiras de algunos periodistas de una conocidísima radio que curiosamente inventó y manipuló todo lo que pudo y más. Y tras esas opiniones, las del ministro del Interior o la demostración de que "los otros" mentían. ¿Y de la gestión de la crisis por parte del PP? En ese documental ni rastro.

Segunda muestra, el educativo programa 59 segundos de la muy didáctica televisión de Zapatero. Presentado por una trabajadora de esa misma cadena de radio que antes citaba y que contaba con dos comentaristas (esos que de todo opinan y saben) de ese grupo mediático y la Trini, que por lo menos no ocultaba su ideología. Muy crispada ayer, por cierto. Y muy falta de argumentos para ser un altísimo cargo de ese partido.

Y enfrente, un malísimo portavoz del PP, un pobre de la cadena de los obispos que seguía la teoría jimenezlosintiana de la conspiración total y el ex director del periódico de Anson. Y en medio, una desencajada presentadora que no podía frenar el cruce de calumnias y acusaciones que unos y otros se hicieron ante un público que aplaudía a rabiar unas opiniones y abucheaba las del otro sector. No hace falta que especifique quienes eran los aplaudidos, ¿verdad?

Vergonzoso. Otra vez más se hablaba de todo menos del sufrimiento de las víctimas y de la falta de información y veracidad que rodeó aquellos tristísimos días para España y esa profesión de la que después de este fin de semana reniego más que nunca.

Cada vez que veo este circo, me parecen mucho más sensatas las declaraciones de Pilar Manjón, a la que no puedo profesar más respeto ante su sentido común. Se fue de España para no presenciar estas cosas. Yo debería haber hecho lo mismo.