viernes, febrero 11, 2005

Por maricones

Ahora va a resultar que mi excesiva afición a Epi y Blas (esos dos amigos que dormían siempre tan juntitos) va a ser el motivo profundo de mi homosexualidad. O que la muy masculina Bruja Avería ha sido la madrina de las lesbianas o que La Prohibida se hizo travestí por ver tanto a Peggie.

Tantos años lleva la ciencia buscando las razones ocultas de la homosexualidad para intentar evitar que nos propaguemos por el mundo y resulta los dibujos animados van a ser el secreto del 'fenómeno gay' y de que cada año que pasa el Orgullo Gay se llene de más gente. Al menos así lo piensan las cortas mentes de algunos norteamericanos.

Las conservadoras mentalidades de aquel país aseguran que Bob la esponja, Winnie The Pooh y el conejo Buster Baxter hacen apología de la homosexualidad entre los niños y por eso ahora los censuran. La llamada de atención la ha hecho Margaret Spellings, secretaria de Educación estadounidense y varios grupos conservadores cristianos estadounidenses, que han conseguido que se censurara la emisión de un episodio en el que el conejo Buster Baxter visitaba a una pareja de lesbianas y a sus hijos, programado para emitirse en la cadena estadounidense PBS.

Por su parte, James Dobson, director de «Focus on the Family», ha puesto sobre aviso ante la emisión de un vídeo educativo, preparado para escuelas elementales para 61.000 escolares en marzo con motivo de la celebración del Día Nacional de la familia. Bob la esponja, Big Bird y Winnie The Pooh, entre otros dibujos animados, actúan a ritmo de «We are Familiy» dentro de una campaña para promover la tolerancia. Según Dobson, se utiliza a los mismos personajes para incluir de forma subliminal contenido pro-homosexual.

Para algunos de estos muñequitos, las acusaciones no son nuevas, El pobre Bob Esponja esponja ya ha sido objeto de discriminación ante las sospechas de su posible tendencia homosexual. En 2002, los medios de comunicación le dieron la espalda después de que su programa de televisión y sus camisetas o mochilas se hiciesen populares entre los gays. Por aquel entonces, su creador tuvo que explicar públicamente que pensaba que Bob era asexual.
Esta polémica ha llegado hasta la presidencia estadounidense. Hace días, George W. Bush, presidente de Estados Unidos, fue interrogado en una entrevista en el canal de información política, C-SPAN, sobre la controversia desatada por estos dibujos animados. A su juicio, «hay un botón para apagar la televisión por alguna razón. Que se apague. Por otra parte, es muy importante que haya límites», conluyó.

Tampoco es la primera vez que los conservadores cristianos lanzan la voz de alarma contra ciertos contenidos que aparecen en televisión. En 1999, el mítico Tinky-Winky de los «Teletubbies» fue sometido a examen sobre su posible tendencia sexual porque usa una cartera.

Y eso a pesar de que en esta temporada de Los Simpsons uno de sus personajes (aún desconozco cuál) piensa salir del armario. ¿Censurarán también a la familia de Homer? ¿Censurarán también a Marilyn Manson por sus modelazos? ¿Censurarán también a Madonna por ser icono gay?

¿Ha vuelto a la bebida el presidente?