miércoles, febrero 16, 2005

Berlanga

Creo recordar que la primera vez que vi a Carlos Berlanga fue cuando tenía siete años. Como no, en la televisión. En una de esas actuaciones que ofrecían los Dinarama, si no me falla la memoria en el clásico Tocata.

Con el tiempo fui siguiendo la pista a Alaska, Berlanga, Canut y Miguélez. No en vano, las mañanas del sábado me las pasada en la cama de mis padres disfrutando de La Bola del Cristal. De la mitad de los guiones no me enteraba mucho, pero me fascinaba la estética, la omnipresente bruja avería y esa Alaska punk, que siempre intentaba buscar en la calle reflejada en otras personas y casi nunca encontraba.

Es curioso como a lo largo de mi vida, estos cuatro músicos han ido evolucionando al mismo tiempo que yo crecía con sus letras sobre el amor, el mundo fashion o la soledad. Todos han crecido conmigo, salvo uno.

Carlos Berlanga murió casi de improviso y le lloré una noche en el Pink Flamingos, local que tuvo el acierto de homenajear a tan ilustre músico que había fallecido horas antes.

Ya de joven, me crucé con él un par de veces y me fijé en su impenetrable rostro, en su forma de andad y en su mirada. Hoy su música se ha convertido en todo un clásico y no puedo concebir que alguien mínimamente interesado en este arte no conozca la obra del que ha sido uno de los mejores letristas de este país.

Hoy le rindo homenaje porque últimamente le escucho mucho, conozco cada vez a más gente que le escucha, porque está a punto de salir un disco en internet donde se le homenajea y, por qué no decirlo, porque me da la real gana honrar la memoria de Berlanga, que además fue un artista en otras muchas disciplinas.


Top ten de canciones en solitario:
1. 2002
2. Políticamente correcto
3. El ángel exterminador
4. Lady Dilema
5. A Cannes
6. Por desgracia no
7. Fútbol
8. Deja la lujuria un mes
9. No encuentro humor en el amor
10. Sueños


Y mañana, de mini-vacaciones a Barcelona. Quizá actualice. Quizá no. Ya veremos.