Vida y milagros de un trash-tocado
viernes, abril 30, 2004
Amanecer ecológico de los muertos
Viernes, 30 de abril. Cada día me convezco más de que mi jefe no es de este mundo. Es simpático, divertido y siempre dispuesto a escuchar mis sugerencias. Volveré a pellizcarme porque no me lo creo, la verdad.
El viernes ha comenzado con mucha pereza. Mi novio llegó tarde y nos acostamos a altas horas. Me he quedado más tiempo en la cama (es lo bueno de poder llegar al trabajo cuando me dé la gana). Ha sido un día duro porque estamos con más cierres de edición. Hoy me ha tocado escribir divertidos reportajes vecinales del distrito de Retiro. Mucha reivindicación social. Me ha salido mi vena izquierdista.
La vida es imprevisible. Cuando te piensas que todo está inventado, que ya nada te va a sorprender, llega la vida, te pega una bofetada y te dice: ¡Espabila guapa!
Queridos amigos, si no estáis sentados, sentaros. La siguiente noticia puede impactaros tanto que os quedéis muertos...del susto. Una empresa de Madrid ha comenzado a comercializar ataúdes... de cartón.
La empresa se llama Restbox (tiene narices) y vende ataúdes de cartón al módico precio de 35 euros. Sí, amigos, por fin los pobres podrán ser enterrados en una cajita, aunque sea de cartón, y no en bolsas asquerosas cuando nadie se hace cargo de los gastos.
Es la esencia de la Democracia llevada al rito mortuorio. El argumento del dueño es aplastante: "Con un árbol se hace 1 ataúd de madera pero cien de cartón". Encima rollito ecológico. Interesante.
Lo mejor de todo es que no se nota que es de cartón, vamos que lo han clavado. Os invito a entrar en su página web: www.restbox.com/n/index.htm y observar las fotos. Son para quedarse muerta envuelta en pladur.
Yo, que en mi entierro quiero una coral de drag-queens encabezada por Keta Mine cantando Abba, me imagino en una caja de cartón biodegradable, y es que es total. Encima que me muero, contribuyo a cuidar mi medioambiente. A ver si los ecologistas se animan, que algunos bien que hacen uso del clásico pino de la sierra madrileña.
Llegué a casa muerto (¡qué macabro que me siento hoy!) y tras hacer algunas compras y cenar me dispongo a arreglarme para ir a la fiesta de inauguración de la nueva casa que Javi y Terry se han comprado para alquilar. Ellos son así. Con una no les bastaba. Son una pareja genial: Me voy de fiesta con ellos y mogollón de amigotes (¡qué locura!). Espero hacer fotos e inaugurar el fotolog con ellos. Besos a todos y portaros bien. ;)
Pd. Mientras hago esto tengo puesto un programa especial de los 15 años de Telemadrid. Hablando de muertos ecológicos, veo reportajes de programas tan freak como Luna de Miel (el de Mayra Gómez Kemp con las parejas recién casadas) o Amor a primera vista (el de las parejas). ¡Qué horror ver a Hilario Pino de joven! Lo que has cambiado, hijo. ¿Os acordáis de ellos? Esta sí que es la noche de los muertos vivientes.
Viernes, 30 de abril. Cada día me convezco más de que mi jefe no es de este mundo. Es simpático, divertido y siempre dispuesto a escuchar mis sugerencias. Volveré a pellizcarme porque no me lo creo, la verdad.
El viernes ha comenzado con mucha pereza. Mi novio llegó tarde y nos acostamos a altas horas. Me he quedado más tiempo en la cama (es lo bueno de poder llegar al trabajo cuando me dé la gana). Ha sido un día duro porque estamos con más cierres de edición. Hoy me ha tocado escribir divertidos reportajes vecinales del distrito de Retiro. Mucha reivindicación social. Me ha salido mi vena izquierdista.
La vida es imprevisible. Cuando te piensas que todo está inventado, que ya nada te va a sorprender, llega la vida, te pega una bofetada y te dice: ¡Espabila guapa!
Queridos amigos, si no estáis sentados, sentaros. La siguiente noticia puede impactaros tanto que os quedéis muertos...del susto. Una empresa de Madrid ha comenzado a comercializar ataúdes... de cartón.
La empresa se llama Restbox (tiene narices) y vende ataúdes de cartón al módico precio de 35 euros. Sí, amigos, por fin los pobres podrán ser enterrados en una cajita, aunque sea de cartón, y no en bolsas asquerosas cuando nadie se hace cargo de los gastos.
Es la esencia de la Democracia llevada al rito mortuorio. El argumento del dueño es aplastante: "Con un árbol se hace 1 ataúd de madera pero cien de cartón". Encima rollito ecológico. Interesante.
Lo mejor de todo es que no se nota que es de cartón, vamos que lo han clavado. Os invito a entrar en su página web: www.restbox.com/n/index.htm y observar las fotos. Son para quedarse muerta envuelta en pladur.
Yo, que en mi entierro quiero una coral de drag-queens encabezada por Keta Mine cantando Abba, me imagino en una caja de cartón biodegradable, y es que es total. Encima que me muero, contribuyo a cuidar mi medioambiente. A ver si los ecologistas se animan, que algunos bien que hacen uso del clásico pino de la sierra madrileña.
Llegué a casa muerto (¡qué macabro que me siento hoy!) y tras hacer algunas compras y cenar me dispongo a arreglarme para ir a la fiesta de inauguración de la nueva casa que Javi y Terry se han comprado para alquilar. Ellos son así. Con una no les bastaba. Son una pareja genial: Me voy de fiesta con ellos y mogollón de amigotes (¡qué locura!). Espero hacer fotos e inaugurar el fotolog con ellos. Besos a todos y portaros bien. ;)
Pd. Mientras hago esto tengo puesto un programa especial de los 15 años de Telemadrid. Hablando de muertos ecológicos, veo reportajes de programas tan freak como Luna de Miel (el de Mayra Gómez Kemp con las parejas recién casadas) o Amor a primera vista (el de las parejas). ¡Qué horror ver a Hilario Pino de joven! Lo que has cambiado, hijo. ¿Os acordáis de ellos? Esta sí que es la noche de los muertos vivientes.
jueves, abril 29, 2004
Sinfonía para un vestuario públic...¡oh!
Jueves 29 de abril. Lo que tiene el ser un periodis trash-tocado es que tan pronto me ves haciendo una entrevista a un artistazo de lo más fino como el Bosé como me entra la vena macarra y me pego por conseguir una entrevista con Los Acusicas. Este grupo es posiblemente de lo mejor que el rock patrio nos ha dado en los últimos años. Escuchar su disco "Ha sido éste" es tan vomitivo que hasta produce un regustillo en las paredes del estómago. Totalmente aconsejable su escucha bajo los efectos de una importante ingesta de alcohol.
Otra cualidad de ser tan trash-tocado es que de repente me entra la neura clásica "Quiero ser tan fina como Nati Abascal y salir todos los días en Corazón Corazón" y me voy a un concierto de música clásica. Pero como uno es un poco desaliñado, esta mañana me he llevado en una bolsa en el coche un modelo formal que arregle mi look "niñato casual del H&M" con el que deleito en mi puesto laboral.
Total, que aparcado a pocos metros del Auditorio Nacional y en plena calle (la economía no está para parkings), he sacado la ropa de la bolsa, me he quitado lo que llevaba puesto y con mucha discreción pero la misma seguridad apabullante que Aida, me he cambiado de ropa dentro del coche ante la atenta mirada de una señora mayor a la que casi le da el patatus (debe ser que ya no se acuerda de lo que es un torso desnudo) y el dependiente de una tienda de muebles (éste miraba mucho, no sé, no sé).
Como diría Martirio, arreglada pero informal (las adidas blancas son demasiado totales y caras como para quitármelas) me planté en el Auditorio Nacional por la tarde donde mi novio me esperaba. Entramos al concierto y lo primero que hice fue ir al baño a retocarme, no vaya a ser que después de dar el espectáculo en plena Prospe vaya desaliñado. El baño todo diseño y mármol como para aburrir.
Escuchamos a la Orquesta Sinfónica de Madrid con una sinfonía que nunca había escuchado, la Turilanga, de Messianne. Como tocaba un amigo, Miguel, después le esperamos a la salida y fuimos parloteando en el coche hasta que mi novio se fue a una cena con amigotes, donde sigue a estas intempestivas horas de la noche.
En fin, una tarde de pija del barrio de Salamanca para olvidar un día de trabajo de mucho estrés. No puedo con tanto reportaje variopinto. Ahora estoy detrás de un par de escritores de lo más diferente. Ya os contaré. Mi vida es un drama, una canción de Dinarama (Lemon^Fly dixit).
Jueves 29 de abril. Lo que tiene el ser un periodis trash-tocado es que tan pronto me ves haciendo una entrevista a un artistazo de lo más fino como el Bosé como me entra la vena macarra y me pego por conseguir una entrevista con Los Acusicas. Este grupo es posiblemente de lo mejor que el rock patrio nos ha dado en los últimos años. Escuchar su disco "Ha sido éste" es tan vomitivo que hasta produce un regustillo en las paredes del estómago. Totalmente aconsejable su escucha bajo los efectos de una importante ingesta de alcohol.
Otra cualidad de ser tan trash-tocado es que de repente me entra la neura clásica "Quiero ser tan fina como Nati Abascal y salir todos los días en Corazón Corazón" y me voy a un concierto de música clásica. Pero como uno es un poco desaliñado, esta mañana me he llevado en una bolsa en el coche un modelo formal que arregle mi look "niñato casual del H&M" con el que deleito en mi puesto laboral.
Total, que aparcado a pocos metros del Auditorio Nacional y en plena calle (la economía no está para parkings), he sacado la ropa de la bolsa, me he quitado lo que llevaba puesto y con mucha discreción pero la misma seguridad apabullante que Aida, me he cambiado de ropa dentro del coche ante la atenta mirada de una señora mayor a la que casi le da el patatus (debe ser que ya no se acuerda de lo que es un torso desnudo) y el dependiente de una tienda de muebles (éste miraba mucho, no sé, no sé).
Como diría Martirio, arreglada pero informal (las adidas blancas son demasiado totales y caras como para quitármelas) me planté en el Auditorio Nacional por la tarde donde mi novio me esperaba. Entramos al concierto y lo primero que hice fue ir al baño a retocarme, no vaya a ser que después de dar el espectáculo en plena Prospe vaya desaliñado. El baño todo diseño y mármol como para aburrir.
Escuchamos a la Orquesta Sinfónica de Madrid con una sinfonía que nunca había escuchado, la Turilanga, de Messianne. Como tocaba un amigo, Miguel, después le esperamos a la salida y fuimos parloteando en el coche hasta que mi novio se fue a una cena con amigotes, donde sigue a estas intempestivas horas de la noche.
En fin, una tarde de pija del barrio de Salamanca para olvidar un día de trabajo de mucho estrés. No puedo con tanto reportaje variopinto. Ahora estoy detrás de un par de escritores de lo más diferente. Ya os contaré. Mi vida es un drama, una canción de Dinarama (Lemon^Fly dixit).
En el Rastro no hay quien viva
Miércoles 28 de abril. Después de tanto estrés, el día de hoy ha sido de lo más tranquilo. Tengo un jefe que es total. Por esas cosas del periodismo ha leido este diario y lo ha flipado en colores. Tras reirse con algunos comentarios me ha comentado que no volverá a leerlo más para que si alguna vez le critico lo pueda hacer con la libertad de que no lo va a leer. Mi respues: "No creo que eso suceda". Y es que Pedro es total. Es un jefe estupendo y de lo más divertido.
Estoy preparando varios temas para esta semana. Uno de ellos es un reportaje sobre el Rastro, andan de movidas con el Ayuntamiento de Madrid. La verdad es que el Rastro da pena. Hace mucho que no voy, y antes lo frecuentaba mucho, porque está que da pena. Y no es culpa del Ayuntamiento sólo, sino de los propios comerciantes que cada vez ofrecen cosas de peor calidad y menos interesantes. Me acuerdo que a principios de los noventa me iba sólo los domingos y conseguía fanzines y cómics super buenos por un precio estupendo, además compraba música difícil de encontrar en otros sitios.
Ahora todo aquello ha desaparecido y sólo hay tiendas de camisetas -en todos los puestos las mismas- de las que te puedes comprar en cualquier tienda, y encima más caras. Complementos idénticos en todas partes, sitios de venta de DVDs caros, cuando no son los que regalan con la prensa y que te has podido comprar más barato si sigues la promoción del periódico en cuestión. La artesanía es de lo más pobre y si te descuidas sales sin la cartera. Un desastre. Confiemos en que la cosa vaya a mejor.
Las mejores noticias del día llegaron desde el cine. En los próximos días entrevistaré a dos sex-simbols particulares: Adrià COllado y Roberto Enríquez. El primero es muy conocido pero el segundo es un actor que lleva muchos años haciendo papeles secundarios y que últimamente está haciendo películas como un fenómeno. Le recordaréis si habéis visto ese gran truño de nombre sugerente: "El alquimista impaciente" (¿Por qué cojones le ponen ese título a una película así? Es un desperdicio de título). Ahora está promocionando "La mirada violeta". Es un chico que me pareció muy atractivo cuando le vi en una serie de Telemadrid que creo que duró dos semanas y desde entonces le he seguido la pista casi inconscientemente. En fin, les entrevistaré dentro de unos días. (Cariño, no te enfades)
Por la noche estaba invitado al concierto de un nuevo artista, el Pequeño Pécker, pero estaba tan cansado ayer que llegué a casa y, atención amigos, me quedé dormido en el sofá. Horrible. Desde que he cumplido 25 años mi vida está decayendo. Y de eso hace sólo quince días. Si estáis interesados en este nuevo artista entrar en su página, podéis encontrar todo su disco entero para escuchar. Su música promete mucho pero no da nada.
Tras echar un vistazo a algunas revistas, me dediqué a ver una de las series más freak de la tele, Aquí no hay quien viva. Uno de los pocos programas de la tele que sigo. Y es que cada uno tiene pecados inconfesables que ni en las peores de las torturas confesaría. El mío es ver esa serie producida por ese magnífico José Luis Moreno que cada sábado noche nos regala unos espectáculares chulazos en tanga para que quienes decidimos quedarnos en casa no echemos de menos el rollo musculoca, tan de moda en los últimos años.
La noche freak televisiva la acabé con Mamma Mía. Posiblemente uno de los mejores programas de la tele. Su estética es apasionante. Y qué decir de esa muñeca folclórica con la pegatina de la cara de Belén Esteban, que andaba por la feria de Sevilla luciendo un traje "que me he comprado en una tienda. Yo no soy de las que tiene un diseñador propio".
Miércoles 28 de abril. Después de tanto estrés, el día de hoy ha sido de lo más tranquilo. Tengo un jefe que es total. Por esas cosas del periodismo ha leido este diario y lo ha flipado en colores. Tras reirse con algunos comentarios me ha comentado que no volverá a leerlo más para que si alguna vez le critico lo pueda hacer con la libertad de que no lo va a leer. Mi respues: "No creo que eso suceda". Y es que Pedro es total. Es un jefe estupendo y de lo más divertido.
Estoy preparando varios temas para esta semana. Uno de ellos es un reportaje sobre el Rastro, andan de movidas con el Ayuntamiento de Madrid. La verdad es que el Rastro da pena. Hace mucho que no voy, y antes lo frecuentaba mucho, porque está que da pena. Y no es culpa del Ayuntamiento sólo, sino de los propios comerciantes que cada vez ofrecen cosas de peor calidad y menos interesantes. Me acuerdo que a principios de los noventa me iba sólo los domingos y conseguía fanzines y cómics super buenos por un precio estupendo, además compraba música difícil de encontrar en otros sitios.
Ahora todo aquello ha desaparecido y sólo hay tiendas de camisetas -en todos los puestos las mismas- de las que te puedes comprar en cualquier tienda, y encima más caras. Complementos idénticos en todas partes, sitios de venta de DVDs caros, cuando no son los que regalan con la prensa y que te has podido comprar más barato si sigues la promoción del periódico en cuestión. La artesanía es de lo más pobre y si te descuidas sales sin la cartera. Un desastre. Confiemos en que la cosa vaya a mejor.
Las mejores noticias del día llegaron desde el cine. En los próximos días entrevistaré a dos sex-simbols particulares: Adrià COllado y Roberto Enríquez. El primero es muy conocido pero el segundo es un actor que lleva muchos años haciendo papeles secundarios y que últimamente está haciendo películas como un fenómeno. Le recordaréis si habéis visto ese gran truño de nombre sugerente: "El alquimista impaciente" (¿Por qué cojones le ponen ese título a una película así? Es un desperdicio de título). Ahora está promocionando "La mirada violeta". Es un chico que me pareció muy atractivo cuando le vi en una serie de Telemadrid que creo que duró dos semanas y desde entonces le he seguido la pista casi inconscientemente. En fin, les entrevistaré dentro de unos días. (Cariño, no te enfades)
Por la noche estaba invitado al concierto de un nuevo artista, el Pequeño Pécker, pero estaba tan cansado ayer que llegué a casa y, atención amigos, me quedé dormido en el sofá. Horrible. Desde que he cumplido 25 años mi vida está decayendo. Y de eso hace sólo quince días. Si estáis interesados en este nuevo artista entrar en su página, podéis encontrar todo su disco entero para escuchar. Su música promete mucho pero no da nada.
Tras echar un vistazo a algunas revistas, me dediqué a ver una de las series más freak de la tele, Aquí no hay quien viva. Uno de los pocos programas de la tele que sigo. Y es que cada uno tiene pecados inconfesables que ni en las peores de las torturas confesaría. El mío es ver esa serie producida por ese magnífico José Luis Moreno que cada sábado noche nos regala unos espectáculares chulazos en tanga para que quienes decidimos quedarnos en casa no echemos de menos el rollo musculoca, tan de moda en los últimos años.
La noche freak televisiva la acabé con Mamma Mía. Posiblemente uno de los mejores programas de la tele. Su estética es apasionante. Y qué decir de esa muñeca folclórica con la pegatina de la cara de Belén Esteban, que andaba por la feria de Sevilla luciendo un traje "que me he comprado en una tienda. Yo no soy de las que tiene un diseñador propio".
miércoles, abril 28, 2004
¡Cuñaoooooooooo........!
Martes 27 de abril. He comenzado el día con posiblemente una de las noticias más espectaculares de los últimos tiempos. Típico tema periodístico que hubiera pagado lo que fuera por firmar. El cuñao de la Espe ha estrenado una obra que se llama "Me cago en Dios" en el Círculo de Bellas Artes. Atención amigo,s tenemos hasta el domingo para ir a verla porque la Espe ha escrito al presidente del Círculo diciendo que eso es una vergüenza y una inmoralidad que ataca a todos los miles (!) de cristianos que hay.
El cuñao, ni corto ni perezoso, acusa a la Espe de retrógrada, católica de lo peor, se sienet víctima de la represión y dice que si la quitan (que la quitarán porque el Círculo recibe 2 millones de euros de la Comunidad de Madrid y por la cuenta que les trae harán caso a la Espe) se llevará la obra a un teatro alternativo. Os pongo la información aparecida en El Mundo.es. De lo mejor que he leido en mucho tiempo:
El escritor y dramaturgo Íñigo Ramírez de Haro, cuya obra 'Me cago en Dios' ha provocado malestar en la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que además es su cuñada, dijo que no piensa achantarse "ante la amenaza clerical".
El lunes, Aguirre envió una carta a Manuel Hernández de León, presidente del Círculo de Bellas Artes, en cuyo teatro se estrenó la obra el pasado día 21, en la que señalaba que "con sorpresa e indignación" tuvo conocimiento de que se había incluido en su programación "una obra teatral cuyo título es marcadamente hiriente e insultante para una inmensa mayoría de madrileños, a la vez que ofende sus sentimientos más profundos".
"Como presidenta de la Comunidad de Madrid -añade la carta- y máxime representante de sus ciudadanos, y como titular de esta institución que contribuye con una gran cantidad de dinero público cada año a la actividad de esa Casa, quiero trasladarle nuestro malestar, el mío propio y el de la institución que presido, por el hecho de que se haya producido esa circunstancia, y que pueda entenderse que la Comunidad de Madrid avala esta programación".
Aguirre informa de que ha pedido a su consejero de Cultura y Deportes, Santiago Fisas, "que se ponga en contacto con los responsables de esa Casa a fin de adecuar nuestra participación para evitar incidentes como éste".
Todo ello "desde el respeto a la lógica iniciativa del Círculo para programar su actividad, pero desde el también lógico cuidado de que la participación de la Comunidad de Madrid no pueda ser considerada como ofensiva para los sentimientos de los ciudadanos".
El Círculo de Bellas Artes, entidad privada sin ánimo de lucro y dedicada sobre todo al fomento de la cultura y la creación artística, recibe todos los años de la Comunidad de Madrid una subvención de 2,5 millones de euros.
Ramírez de Haro, hasta hace poco responsable de la programación cultural de Casa de América, aseguró que ni él ha llamado a su cuñada ni la presidenta de la Comunidad de Madrid le ha llamado a él. "No he montado ningún escándalo, lo ha montado el clericalismo militante, esa España negra e inquisitorial que todavía existe. Es un problema de libertad de expresión en un país que constitucionalmente es laico".
"No me arrepiento ni avergüenzo de ser laico y ateo. Algún día, espero que este país lo sea también", añade Íñigo Ramírez de Haro, quien destaca que la obra ha sido estrenada ya, y con notable éxito, en Nueva York y México, y que próximamente se estrenará en París. "En mi ánimo no existe ningún deseo de provocación", añade el autor de otras obras como 'Hoy no puedo trabajar porque estoy enamorado', 'Tu arma contra la celulitis rebelde' o 'Extinción (la familia)', y que actualmente trabaja en la escritura de 'Lo siento Sanum, Letizia es nuestra reina (los Reyes también lloran)'.
'Me cago en Dios' estará en el teatro del Círculo de Bellas Artes hasta el próximo domingo. "El acuerdo con el Círculo era que si iba bien de público, y va bien, se prorrogaría, pero después de lo ocurrido no creo que sea así", destaca el autor, al tiempo que insiste en que se trata de un espectáculo financiado de manera privada, "lo he pagado de mi bolsillo. El Círculo se limita a prestar la sala para su representación".
La obra, según Ramírez de Haro, es autobiográfica, y basada en su experiencia como alumno de un colegio de curas, los jesuitas. "Cuando los clericales se rasgan las vestiduras -comenta- pueden ocurrir dos cosas: que te achantes o que, con tranquilidad, y ese es mi caso, reivindiques tu libertad de pensamiento. España no puede seguir padeciendo esa amenaza clerical. Soy víctima de la censura".
Bueno, espero que la obra sobre la Sanum, esa princesa petarda que iba de fina, la remate pronto. No me la pierdo. Sobre el artículo poco más que decir. Ni siquiera le ha llamado la Espe para decirle: "Pero cuñaooooooooooooooo...."
Por lo demás, el día de ayer fue de mucho estrés laboral. Pero logre ir a mi clase de catalán. Estoy de lo más feliz por ello.
Martes 27 de abril. He comenzado el día con posiblemente una de las noticias más espectaculares de los últimos tiempos. Típico tema periodístico que hubiera pagado lo que fuera por firmar. El cuñao de la Espe ha estrenado una obra que se llama "Me cago en Dios" en el Círculo de Bellas Artes. Atención amigo,s tenemos hasta el domingo para ir a verla porque la Espe ha escrito al presidente del Círculo diciendo que eso es una vergüenza y una inmoralidad que ataca a todos los miles (!) de cristianos que hay.
El cuñao, ni corto ni perezoso, acusa a la Espe de retrógrada, católica de lo peor, se sienet víctima de la represión y dice que si la quitan (que la quitarán porque el Círculo recibe 2 millones de euros de la Comunidad de Madrid y por la cuenta que les trae harán caso a la Espe) se llevará la obra a un teatro alternativo. Os pongo la información aparecida en El Mundo.es. De lo mejor que he leido en mucho tiempo:
El escritor y dramaturgo Íñigo Ramírez de Haro, cuya obra 'Me cago en Dios' ha provocado malestar en la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que además es su cuñada, dijo que no piensa achantarse "ante la amenaza clerical".
El lunes, Aguirre envió una carta a Manuel Hernández de León, presidente del Círculo de Bellas Artes, en cuyo teatro se estrenó la obra el pasado día 21, en la que señalaba que "con sorpresa e indignación" tuvo conocimiento de que se había incluido en su programación "una obra teatral cuyo título es marcadamente hiriente e insultante para una inmensa mayoría de madrileños, a la vez que ofende sus sentimientos más profundos".
"Como presidenta de la Comunidad de Madrid -añade la carta- y máxime representante de sus ciudadanos, y como titular de esta institución que contribuye con una gran cantidad de dinero público cada año a la actividad de esa Casa, quiero trasladarle nuestro malestar, el mío propio y el de la institución que presido, por el hecho de que se haya producido esa circunstancia, y que pueda entenderse que la Comunidad de Madrid avala esta programación".
Aguirre informa de que ha pedido a su consejero de Cultura y Deportes, Santiago Fisas, "que se ponga en contacto con los responsables de esa Casa a fin de adecuar nuestra participación para evitar incidentes como éste".
Todo ello "desde el respeto a la lógica iniciativa del Círculo para programar su actividad, pero desde el también lógico cuidado de que la participación de la Comunidad de Madrid no pueda ser considerada como ofensiva para los sentimientos de los ciudadanos".
El Círculo de Bellas Artes, entidad privada sin ánimo de lucro y dedicada sobre todo al fomento de la cultura y la creación artística, recibe todos los años de la Comunidad de Madrid una subvención de 2,5 millones de euros.
Ramírez de Haro, hasta hace poco responsable de la programación cultural de Casa de América, aseguró que ni él ha llamado a su cuñada ni la presidenta de la Comunidad de Madrid le ha llamado a él. "No he montado ningún escándalo, lo ha montado el clericalismo militante, esa España negra e inquisitorial que todavía existe. Es un problema de libertad de expresión en un país que constitucionalmente es laico".
"No me arrepiento ni avergüenzo de ser laico y ateo. Algún día, espero que este país lo sea también", añade Íñigo Ramírez de Haro, quien destaca que la obra ha sido estrenada ya, y con notable éxito, en Nueva York y México, y que próximamente se estrenará en París. "En mi ánimo no existe ningún deseo de provocación", añade el autor de otras obras como 'Hoy no puedo trabajar porque estoy enamorado', 'Tu arma contra la celulitis rebelde' o 'Extinción (la familia)', y que actualmente trabaja en la escritura de 'Lo siento Sanum, Letizia es nuestra reina (los Reyes también lloran)'.
'Me cago en Dios' estará en el teatro del Círculo de Bellas Artes hasta el próximo domingo. "El acuerdo con el Círculo era que si iba bien de público, y va bien, se prorrogaría, pero después de lo ocurrido no creo que sea así", destaca el autor, al tiempo que insiste en que se trata de un espectáculo financiado de manera privada, "lo he pagado de mi bolsillo. El Círculo se limita a prestar la sala para su representación".
La obra, según Ramírez de Haro, es autobiográfica, y basada en su experiencia como alumno de un colegio de curas, los jesuitas. "Cuando los clericales se rasgan las vestiduras -comenta- pueden ocurrir dos cosas: que te achantes o que, con tranquilidad, y ese es mi caso, reivindiques tu libertad de pensamiento. España no puede seguir padeciendo esa amenaza clerical. Soy víctima de la censura".
Bueno, espero que la obra sobre la Sanum, esa princesa petarda que iba de fina, la remate pronto. No me la pierdo. Sobre el artículo poco más que decir. Ni siquiera le ha llamado la Espe para decirle: "Pero cuñaooooooooooooooo...."
Por lo demás, el día de ayer fue de mucho estrés laboral. Pero logre ir a mi clase de catalán. Estoy de lo más feliz por ello.
martes, abril 27, 2004
¿Y si me voy a la boda de la Z con una drag-queen?
Lunes 26 de abril. Este día ha sido de lo más fructífero. Y ha comenzado con una noticia buena y otra mala. La buena, buenísima, es que uno de mis djs preferidos, Binomio, pinchará este domingo en el Enfrente, un sitio que me encanta por su música, de lo mejor de Chueca. Binomio es un tío al que quiero mucho y que espero que triunfe como Dj porque desde luego es de lo mejor que ahi en Madrid. Otro Dj que me encanta es Javi Kalero, con el que hace mucho que no hablo, tengo que llamarle, la verdad.
El caso es que cuando Binomio se haga más conocido aún y le veamos pinchando en los mejores sitios espero que se acuerde que uno de sus primeros pinitos fue en la inauguración de mi casa y no me cobre una barbaridad por venir a pinchar otra vez ;)
Por cierto, que mirando la agenda de mayo me alegro de haber tenido este fin de semana tranquilo, porque este mes lo llevo a tope de fiestas, con dos bombazos de lo mejor: la fiesta Por que yo lo valgo en casa de Laura y la rave de primavera en Teruel. Y luego viene Oswaldo de Canarias para el concierto de Fangoria y como se queda en casa, no habrá quién pare con él de un lado para otro.
En fin, que este domingo acabaremos en el Enfrente. Seguramente estrene el fotolog con Binomio (un beso, guapo).
La noticia mala es que me voy de boda. Pero no a cualquier boda, maja. Por fin mi jefe ha reconocido mi nobleza y sangre azul y me envía de reportero dicharachero a la Boda Real de la Leti. ¡Cuánto glamour!
La verdad es que no hace ni puñetera gracia porque además ese día estábamos pensando en montar una fiesta paralela en casa para seguir la boda con musicón y unas cervezas en plan chill out salvaje... pero me temo que la cosa tiene pinta de fastidiarse.
El caso es que ahora tengo que esperar la acreditación de la Casa Real. Mientras tanto, pensando, pensando, me queda muy poco tiempo paar ver que modelo me llevo. Intentaré comprarme un traje elegante, que bodas del siglo como ésta sólo hay una cada año, y hay que aprovechar que hasta el año que viene no habrá otra.
He tenido una visión de mí mismo en medio de la turba de gente dando vítores a esa gran musa de la cultura del pelotazo que es la de la Z. Arrastrado por la masa al interior de la catedral de la Almudena, en medio de esa curia tan bien retratada por Almodóvar... ¡qué sensación, amigos!
Mi amigo Oswaldo me comentó ayer que estaba dispuesto a acompañarme, pero claro, el iría de drag-queen Keta Mine, lo que sin duda sería un gran momento trash. También podía llamar a La Prohibida o a La Plástika. ¿Os imagináis qué pedazo de reportaje la boda real vista por La Prohibida, Keta Mine o La Plástika? Yo es que no entiendo porqué las cadenas de televisión no las contratan para comentarla, sería lo más de lo más.
Después de un muy duro día de trabajo llegué a casa tras media hora para aparcar. Y la putada es que tras conseguir aparcar, en el camino a casa empecé a ver sitios libres, hay que fastidiarse. Iba hablando por teléfono con Patricia, que se iba partiendo de risa, pero es que una putada, oiga. Por cierto, que a ver si veo a Patricia en la clase de catalán hoy. Sí, amigos, soy así de transgresor. En vez de estudiar francés o mejorar mi inglés, me apunté a catalán, que me parece un idioma de lo más. el próximo será el japonés o el portugués o el polaco, ¡vivan los idiomas de las pequeñas diócesis!.
Me encontré con Miguel y su novio Félix pasando por la puerta de mi casa y nos fuimos con mi novio a las terrazas a tomar unas cervezas. Momento pasarela Chueca, porque pasar por las terrazas de Chueca es como desfilar en Cibeles, igual, te sientes señalado y observado de arriba a abajo de la misma manera que Esther Cañadas cuando desfila. Es apasionante, sobre todo para quienes pasamos de ese rollo criticón y de lo más que algunos mamarrachos se marcan.
En fin, un día completito, vaya, que terminó colgado al teléfono con Pepe (menuda factura nos va a venir, hijo)
Por cierto, ¡¡¡faltan dos días para que Vanesa regrese a España!!!
Lunes 26 de abril. Este día ha sido de lo más fructífero. Y ha comenzado con una noticia buena y otra mala. La buena, buenísima, es que uno de mis djs preferidos, Binomio, pinchará este domingo en el Enfrente, un sitio que me encanta por su música, de lo mejor de Chueca. Binomio es un tío al que quiero mucho y que espero que triunfe como Dj porque desde luego es de lo mejor que ahi en Madrid. Otro Dj que me encanta es Javi Kalero, con el que hace mucho que no hablo, tengo que llamarle, la verdad.
El caso es que cuando Binomio se haga más conocido aún y le veamos pinchando en los mejores sitios espero que se acuerde que uno de sus primeros pinitos fue en la inauguración de mi casa y no me cobre una barbaridad por venir a pinchar otra vez ;)
Por cierto, que mirando la agenda de mayo me alegro de haber tenido este fin de semana tranquilo, porque este mes lo llevo a tope de fiestas, con dos bombazos de lo mejor: la fiesta Por que yo lo valgo en casa de Laura y la rave de primavera en Teruel. Y luego viene Oswaldo de Canarias para el concierto de Fangoria y como se queda en casa, no habrá quién pare con él de un lado para otro.
En fin, que este domingo acabaremos en el Enfrente. Seguramente estrene el fotolog con Binomio (un beso, guapo).
La noticia mala es que me voy de boda. Pero no a cualquier boda, maja. Por fin mi jefe ha reconocido mi nobleza y sangre azul y me envía de reportero dicharachero a la Boda Real de la Leti. ¡Cuánto glamour!
La verdad es que no hace ni puñetera gracia porque además ese día estábamos pensando en montar una fiesta paralela en casa para seguir la boda con musicón y unas cervezas en plan chill out salvaje... pero me temo que la cosa tiene pinta de fastidiarse.
El caso es que ahora tengo que esperar la acreditación de la Casa Real. Mientras tanto, pensando, pensando, me queda muy poco tiempo paar ver que modelo me llevo. Intentaré comprarme un traje elegante, que bodas del siglo como ésta sólo hay una cada año, y hay que aprovechar que hasta el año que viene no habrá otra.
He tenido una visión de mí mismo en medio de la turba de gente dando vítores a esa gran musa de la cultura del pelotazo que es la de la Z. Arrastrado por la masa al interior de la catedral de la Almudena, en medio de esa curia tan bien retratada por Almodóvar... ¡qué sensación, amigos!
Mi amigo Oswaldo me comentó ayer que estaba dispuesto a acompañarme, pero claro, el iría de drag-queen Keta Mine, lo que sin duda sería un gran momento trash. También podía llamar a La Prohibida o a La Plástika. ¿Os imagináis qué pedazo de reportaje la boda real vista por La Prohibida, Keta Mine o La Plástika? Yo es que no entiendo porqué las cadenas de televisión no las contratan para comentarla, sería lo más de lo más.
Después de un muy duro día de trabajo llegué a casa tras media hora para aparcar. Y la putada es que tras conseguir aparcar, en el camino a casa empecé a ver sitios libres, hay que fastidiarse. Iba hablando por teléfono con Patricia, que se iba partiendo de risa, pero es que una putada, oiga. Por cierto, que a ver si veo a Patricia en la clase de catalán hoy. Sí, amigos, soy así de transgresor. En vez de estudiar francés o mejorar mi inglés, me apunté a catalán, que me parece un idioma de lo más. el próximo será el japonés o el portugués o el polaco, ¡vivan los idiomas de las pequeñas diócesis!.
Me encontré con Miguel y su novio Félix pasando por la puerta de mi casa y nos fuimos con mi novio a las terrazas a tomar unas cervezas. Momento pasarela Chueca, porque pasar por las terrazas de Chueca es como desfilar en Cibeles, igual, te sientes señalado y observado de arriba a abajo de la misma manera que Esther Cañadas cuando desfila. Es apasionante, sobre todo para quienes pasamos de ese rollo criticón y de lo más que algunos mamarrachos se marcan.
En fin, un día completito, vaya, que terminó colgado al teléfono con Pepe (menuda factura nos va a venir, hijo)
Por cierto, ¡¡¡faltan dos días para que Vanesa regrese a España!!!
lunes, abril 26, 2004
No hay nada más triste que la sección de novedades musicales un domingo sin resaca
Domingo 25 de abril. A estas alturas del blog aún me sorprendo cuando alguien me confiesa leerlo sin más. Pero como sobre gustos no hay nada escrito y el ser humano es una especia aún por descubrir, pues tampoco le doy más vueltas al asunto.
Lo digo porque hay gente que está entrando y leyendo esto que escribo, que hasta mi novio pensaba que a nadie le iba a interesar. Pero bueno, como siempre digo lo más importante es el intercambio con quienes entran, así que... ¡pegar comentarios donde pone Comments!
Como la cena con la familia acabó a una hora decente, el domingo me levanté despejado, descansado y sin resaca. Hacía ya muchas fechas que esto no sucedía, pero se agradece un fin de semana sin discotecas ni antros en los que acabar arrastrada cual escarabajo en las tumbas de los faraones. Aprovechando la alegría de un día soleado y la cercanía a las tiendas fui con mi novio, que se empeñó, a Madrid Rock y la Fnac.
Y la verdad. No hay nada más triste que una sección de novedades un domingo por la mañana, que no hay nadie, y sin una resaca que te sirva de excusa para no escandalizarte más de la cuenta. El panorama era desolador. Lo único interesante el cartel de Fangoria gigantesco puesto en Madrid Rock anunciando la firma de discos. ¿Qué pasa con la música en este país? Es que ha vuelto hasta Sergio Dalma, coño, con un grandes éxitos. Igual que Gabinete Caligari, de los que me tocó escribir en recientes fechas. Otro grupo que en los ochenta se dedicó a decir que componía canciones, todas iguales, y a forrarse haciéndo giras, hasta que en los noventa se les acabó el rollo de grupo de la movida para vender.
¿De verdad a alguien en este país le puede gustar La culpa fue del Cha, Cha, Cha? Lo peor es que cuando hablan de canciones de la movida siempre aparecen estos tíos con ese gran himno titulado Camino a Soria, que es una letra super interesante que tiene dos estrofas que se repiten durante cinco minutos. Es muy triste. Y claro, así han acabado. Que ni se hablan. En la rueda de prensa ni quisieron posar juntos.
El domingo fue el día del mes elegido para hacer Friting Day. Es decir, comida en el McDonalds y cena de comgelados (croquetas, nuggets) pasados por freidora. La tarde la dediqué a ver una película un poco coñazo titulada John Q. Un drama sobre la falta de seguridad social en el Imperio y cómo si no tienes dinero, te mueres. Muy agradable. Para que luego nos digan los de las barras y estrellas que son los más guays del mundo. Será si no se ponen enfermos, claro.
Luego empezó El viaje de Carol, una película de Imanol Uribe, aburridísima, a la media hora decidí ponerme con cosas más interesantes. Pasé la entrevista de Fangoria a papel (ha quedado decente pero muy larga) y me puse a leer.
Vino Pepe a casa a tomar un café y estuvimos hablando de las aventuras de los fines de semana. El sueño me fue venciendo, hasta que acabé metido en la cama durmiendo plácidamente.
Domingo 25 de abril. A estas alturas del blog aún me sorprendo cuando alguien me confiesa leerlo sin más. Pero como sobre gustos no hay nada escrito y el ser humano es una especia aún por descubrir, pues tampoco le doy más vueltas al asunto.
Lo digo porque hay gente que está entrando y leyendo esto que escribo, que hasta mi novio pensaba que a nadie le iba a interesar. Pero bueno, como siempre digo lo más importante es el intercambio con quienes entran, así que... ¡pegar comentarios donde pone Comments!
Como la cena con la familia acabó a una hora decente, el domingo me levanté despejado, descansado y sin resaca. Hacía ya muchas fechas que esto no sucedía, pero se agradece un fin de semana sin discotecas ni antros en los que acabar arrastrada cual escarabajo en las tumbas de los faraones. Aprovechando la alegría de un día soleado y la cercanía a las tiendas fui con mi novio, que se empeñó, a Madrid Rock y la Fnac.
Y la verdad. No hay nada más triste que una sección de novedades un domingo por la mañana, que no hay nadie, y sin una resaca que te sirva de excusa para no escandalizarte más de la cuenta. El panorama era desolador. Lo único interesante el cartel de Fangoria gigantesco puesto en Madrid Rock anunciando la firma de discos. ¿Qué pasa con la música en este país? Es que ha vuelto hasta Sergio Dalma, coño, con un grandes éxitos. Igual que Gabinete Caligari, de los que me tocó escribir en recientes fechas. Otro grupo que en los ochenta se dedicó a decir que componía canciones, todas iguales, y a forrarse haciéndo giras, hasta que en los noventa se les acabó el rollo de grupo de la movida para vender.
¿De verdad a alguien en este país le puede gustar La culpa fue del Cha, Cha, Cha? Lo peor es que cuando hablan de canciones de la movida siempre aparecen estos tíos con ese gran himno titulado Camino a Soria, que es una letra super interesante que tiene dos estrofas que se repiten durante cinco minutos. Es muy triste. Y claro, así han acabado. Que ni se hablan. En la rueda de prensa ni quisieron posar juntos.
El domingo fue el día del mes elegido para hacer Friting Day. Es decir, comida en el McDonalds y cena de comgelados (croquetas, nuggets) pasados por freidora. La tarde la dediqué a ver una película un poco coñazo titulada John Q. Un drama sobre la falta de seguridad social en el Imperio y cómo si no tienes dinero, te mueres. Muy agradable. Para que luego nos digan los de las barras y estrellas que son los más guays del mundo. Será si no se ponen enfermos, claro.
Luego empezó El viaje de Carol, una película de Imanol Uribe, aburridísima, a la media hora decidí ponerme con cosas más interesantes. Pasé la entrevista de Fangoria a papel (ha quedado decente pero muy larga) y me puse a leer.
Vino Pepe a casa a tomar un café y estuvimos hablando de las aventuras de los fines de semana. El sueño me fue venciendo, hasta que acabé metido en la cama durmiendo plácidamente.
domingo, abril 25, 2004
Alicia y Los pegamoides, de gira en plan travesti por la tele
Sábado 24 de abril. Me he levantado con extraordinaria resaca. Lo mejor de una celebración en la casa-museo Johann es que el anfitrión es de primera y siempre te sorprende con su rica cocina o exquisito gusto para los detalles más pequeños. Lo peor, que sales con unos puntillos de alcohol importantes producto de la mezcla de vino,moscatel, champán y copas. Menos mal que vivo cerca de su casa, porque no quiero pensar la tortura del camino si me tengo que ir más lejos.
A la cena asistieron Ricardo y su novio Jaime y Laura, que iba fantástica con una camiseta de Adolfo Domínguez de glitter, que no sabÃía yo que en Adolfo Domínguez hacÃían cosas tan arriesgadas, mi imagen de ellos era más clásica y sosa. Por supuesto Johann ya tenía todo preparado para la degustación de un buen vino y quien también estaba era Poison, su estupenda gata, que la pasada Semana Santa se quedó en nuestra casa y nos terminó de enamorar. Es muy linda, siempre con ganas de acercarse a ti y participar en las reuniones.
La cena fue de lo más divertida porque además Ricardo tiene un peculiar sentido del humor y no para de inventarse bromas, y como mi novio no se queda atrás, pues acabamos con la mandíbula desencajada. ¡Festival del humor! La cena riquísima. A los postres se añadió Santi, el novio de Laura, que acababa de salir de trabajar. Venía un poco cansado. Santi es un tio genial y como buen hetero me encanta picarle. Ultimamente me sigue la broma por lo que la situación es más divertida.
Salimos muy pero que muy tarde de la casa de Johann. Pero no sé por qué me levanté pronto el sábado. A las diez de la mañana encendí la televisión y me quedé derrotado y resacoso en el sofá. Primero vi dibujos animados, que me encantan, pero ultimamente los dibujos que ponen son malísimos. Salvo honrosas excepciones como las geniales Supernenas , iconos pop, y otras producciones del Cartoon network, poco más hay que rascar. Envuelto en estos pensamientos sobre los dibujos animados pusieron una serie en la que tres requetepijas imitadoras de Zara de la Supernenas y Los Ángeles de Charlie tenían que custodiar a la hija del presidente... ¿de qué país? ¡B¡ngo!... La serie era patetica pero como las tres protagonistas eran de lo más kitch con sus modelitos y complementos de rebajas pues me la tragué.
El gran momento de la mañana fue cuando conecté un programa que no había visto hasta ahora: Música Uno. ¡Qué decir de él! Los presentadores no sabían vocalizar, ni hablar, ni ná!, querían ir de modernos y parecían salidos de la sección de oportunidades del Bershka...patético. Pero lo más triste eran los grupos que actuaban. Atención a la selección: La oreja de Van Gogh, Los Caños, Los Cucas, La buena vida... Es decir, lo mismo repetido bajo distinto nombre con la honrosa excepción de La Buena Vida, que incluso tienen cosas buenas.
Pero lo mejor de todo fue la actuaciñon de un grupo que dicen que es un pelotazo en UK: Busted.
Tres niñatas ridículas con pantalones anchos en plan moderno arrabalero, look que se nota forzado al máximo, y que cantaban unas letras tontas con unas melodías de lo más simple. Calificarles de grupo pop es demasiado piropo para ellos. El momentazo fue la entrevista que les hicieron: el presentador no tenía ni idea de inglés y su pronunciación era tremenda. A los niñatos se les veía mondarse y le contestaban idioteces sobre lo buenas que estaban las azafatas de vuelo de una compáñía (!) y claro, como él no se enteraba, pues ponía cara de póker. Para entonces mi novio ya se había unido a mi perplejidad creciente con comentarios que prefiero ahorrar.
Pero el gran, gran, pero gran momentazo fue la actuación de Fangoria. De nuevo el niñato pregunta a Alaska estupideces y le suelta, atención, "tras tu paso por kaka de luxe, Alicia y los pegamoides..." Cara de espanto en Olvido: "Alicia no, Alaska y los Pegamoides". ¿Pero se puede ser más simple? Menudo papelón el del niñato que iba de moderna urbana, increible. Lo peor de todo es el poco cariño que el director de este programa tiene por sus presentadores, porque siendo grabado estos ridículos se pueden tapar, digo yo.
A Olvido se la veía muy forzada en la actuación, incómoda, con unos pelos rarísimos producto de la excesiva laca que le pondrían las que trabajen en peluquería, que así está la capa de ozono como está claro. Eso sí, ¡qué diferencia ver a un chulazo como Spunky allí frente a las niñatas absurdas de Los Caños o Busted!
En medio de todo esto me llamó mi amiga Vanesa desde Grecia y estuvimos hablando un buen rato. Está contenta por su regreso. Hemos decidido que hay que reunir a todos los amigos prontito para achucharla y abrazarla todo lo que merece. Según la colgué, envié un mail general para hacer una megaquedada a los pocos días de su retorno del exilio en Grecia.
Tras comer vimos la peli "Nos miran", un derroche de fantasía en una peli que quiere ir de intriga a los años cuarenta y que, tras hora y media, te deja igual que estaba. Lástima de Carmelo Gómez, pedazo de actor. Después le pegué otro bocado al "Diario de una abuela de verano" de Rosa Regàs mientras mi novio navegaba. Es un libro que me gusta por ser un retrato de la cotidianidad, de sus veranos rodeada de quince nietos en su casa del Ampurdán, y además ella en persona me pareció total, así que me lo leo con un gusto añadido.
Nos vestimos y nos fuimos a cenar con mis tíos a Aluche. Mi tío Carlos es total. Desde que hace año y medio me hizo la gran pregunta: ¿Eres gay?, se ha convertido en el mayor defensor de la causa gay, tanto que a veces soy soy el que le dice que el gay soy yo, no él. A mi tío le hacen presidente del Cogam y me le veo todos los días manifestándose por la calle por nuestros derechos. Aún me acuerdo de cuando en el pasado desfile le vi desde la carroza en la que íbamos en la Puerta del Sol y se nos saltaron a los dos las lágrimas. Momento sentimental, vaya.
En fin que muy bien la cena. Luego nos trajo en coche a las tantas hasta casa, y me sorprendió el poco tráfico que había en Madrid un sábado noche. Fin de mes, ya se sabe.
Sábado 24 de abril. Me he levantado con extraordinaria resaca. Lo mejor de una celebración en la casa-museo Johann es que el anfitrión es de primera y siempre te sorprende con su rica cocina o exquisito gusto para los detalles más pequeños. Lo peor, que sales con unos puntillos de alcohol importantes producto de la mezcla de vino,moscatel, champán y copas. Menos mal que vivo cerca de su casa, porque no quiero pensar la tortura del camino si me tengo que ir más lejos.
A la cena asistieron Ricardo y su novio Jaime y Laura, que iba fantástica con una camiseta de Adolfo Domínguez de glitter, que no sabÃía yo que en Adolfo Domínguez hacÃían cosas tan arriesgadas, mi imagen de ellos era más clásica y sosa. Por supuesto Johann ya tenía todo preparado para la degustación de un buen vino y quien también estaba era Poison, su estupenda gata, que la pasada Semana Santa se quedó en nuestra casa y nos terminó de enamorar. Es muy linda, siempre con ganas de acercarse a ti y participar en las reuniones.
La cena fue de lo más divertida porque además Ricardo tiene un peculiar sentido del humor y no para de inventarse bromas, y como mi novio no se queda atrás, pues acabamos con la mandíbula desencajada. ¡Festival del humor! La cena riquísima. A los postres se añadió Santi, el novio de Laura, que acababa de salir de trabajar. Venía un poco cansado. Santi es un tio genial y como buen hetero me encanta picarle. Ultimamente me sigue la broma por lo que la situación es más divertida.
Salimos muy pero que muy tarde de la casa de Johann. Pero no sé por qué me levanté pronto el sábado. A las diez de la mañana encendí la televisión y me quedé derrotado y resacoso en el sofá. Primero vi dibujos animados, que me encantan, pero ultimamente los dibujos que ponen son malísimos. Salvo honrosas excepciones como las geniales Supernenas , iconos pop, y otras producciones del Cartoon network, poco más hay que rascar. Envuelto en estos pensamientos sobre los dibujos animados pusieron una serie en la que tres requetepijas imitadoras de Zara de la Supernenas y Los Ángeles de Charlie tenían que custodiar a la hija del presidente... ¿de qué país? ¡B¡ngo!... La serie era patetica pero como las tres protagonistas eran de lo más kitch con sus modelitos y complementos de rebajas pues me la tragué.
El gran momento de la mañana fue cuando conecté un programa que no había visto hasta ahora: Música Uno. ¡Qué decir de él! Los presentadores no sabían vocalizar, ni hablar, ni ná!, querían ir de modernos y parecían salidos de la sección de oportunidades del Bershka...patético. Pero lo más triste eran los grupos que actuaban. Atención a la selección: La oreja de Van Gogh, Los Caños, Los Cucas, La buena vida... Es decir, lo mismo repetido bajo distinto nombre con la honrosa excepción de La Buena Vida, que incluso tienen cosas buenas.
Pero lo mejor de todo fue la actuaciñon de un grupo que dicen que es un pelotazo en UK: Busted.
Tres niñatas ridículas con pantalones anchos en plan moderno arrabalero, look que se nota forzado al máximo, y que cantaban unas letras tontas con unas melodías de lo más simple. Calificarles de grupo pop es demasiado piropo para ellos. El momentazo fue la entrevista que les hicieron: el presentador no tenía ni idea de inglés y su pronunciación era tremenda. A los niñatos se les veía mondarse y le contestaban idioteces sobre lo buenas que estaban las azafatas de vuelo de una compáñía (!) y claro, como él no se enteraba, pues ponía cara de póker. Para entonces mi novio ya se había unido a mi perplejidad creciente con comentarios que prefiero ahorrar.
Pero el gran, gran, pero gran momentazo fue la actuación de Fangoria. De nuevo el niñato pregunta a Alaska estupideces y le suelta, atención, "tras tu paso por kaka de luxe, Alicia y los pegamoides..." Cara de espanto en Olvido: "Alicia no, Alaska y los Pegamoides". ¿Pero se puede ser más simple? Menudo papelón el del niñato que iba de moderna urbana, increible. Lo peor de todo es el poco cariño que el director de este programa tiene por sus presentadores, porque siendo grabado estos ridículos se pueden tapar, digo yo.
A Olvido se la veía muy forzada en la actuación, incómoda, con unos pelos rarísimos producto de la excesiva laca que le pondrían las que trabajen en peluquería, que así está la capa de ozono como está claro. Eso sí, ¡qué diferencia ver a un chulazo como Spunky allí frente a las niñatas absurdas de Los Caños o Busted!
En medio de todo esto me llamó mi amiga Vanesa desde Grecia y estuvimos hablando un buen rato. Está contenta por su regreso. Hemos decidido que hay que reunir a todos los amigos prontito para achucharla y abrazarla todo lo que merece. Según la colgué, envié un mail general para hacer una megaquedada a los pocos días de su retorno del exilio en Grecia.
Tras comer vimos la peli "Nos miran", un derroche de fantasía en una peli que quiere ir de intriga a los años cuarenta y que, tras hora y media, te deja igual que estaba. Lástima de Carmelo Gómez, pedazo de actor. Después le pegué otro bocado al "Diario de una abuela de verano" de Rosa Regàs mientras mi novio navegaba. Es un libro que me gusta por ser un retrato de la cotidianidad, de sus veranos rodeada de quince nietos en su casa del Ampurdán, y además ella en persona me pareció total, así que me lo leo con un gusto añadido.
Nos vestimos y nos fuimos a cenar con mis tíos a Aluche. Mi tío Carlos es total. Desde que hace año y medio me hizo la gran pregunta: ¿Eres gay?, se ha convertido en el mayor defensor de la causa gay, tanto que a veces soy soy el que le dice que el gay soy yo, no él. A mi tío le hacen presidente del Cogam y me le veo todos los días manifestándose por la calle por nuestros derechos. Aún me acuerdo de cuando en el pasado desfile le vi desde la carroza en la que íbamos en la Puerta del Sol y se nos saltaron a los dos las lágrimas. Momento sentimental, vaya.
En fin que muy bien la cena. Luego nos trajo en coche a las tantas hasta casa, y me sorprendió el poco tráfico que había en Madrid un sábado noche. Fin de mes, ya se sabe.
viernes, abril 23, 2004
Estrés laboral para estar con Fangoria
Viernes, 23 de abril. Estos dos últimos días han sido de un estrés brutal. Es lo que tiene el que la revista para la que trabajo tenga no sé cuántos cierres cada semana. Que si queremos lo de Miguel Bosé para Murcia, que si lo de Arguiñano te lo tienes que modificar para cada edición porque al cambiar la maqueta hay que quitar texto, que si la semana que viene tenemos un cierre y hasta hoy no tenemos NADA local del barrio (Arganzuela), que si ponte a buscar reportajes en un barrio que es lo de más árido informativamente hablando... y claro, encima quería preparar bien la gran cita del año y quizá de mi vida: la entrevista con Fangoria.
Como le he dicho a Olvido, ella ha marcado a toda una generación como la mía. Yo he crecido escuchando sus temas y viendo los sábados por la mañana "La bola de cristal", que ya sé que es un programa mitificado pero que a mi a la tierna edad de siete añitos ya me iba lo underground (así me ha ido, claro). Y para mi ella es una diosa, porque encima cada vez que habla da gloria. Aún no he escuchado una opinión de su boca que no encaje en mi filosofia de vida. Ya sé que es inaudito, pero es así, y mira que me he leido entrevistas y libros sobre ella.
El caso es que el trabajo en la oficina estos días ha sido tedioso, he tenido que escribir varios reportajes que tenía en el tintero y además buscar otros nuevos. El jueves llegué a las ocho y media a casa tan cansado que no pude ir al concierto de Rebeca, que tiene un grupo musical de lo mejor. Es la novia de DJ Simon, cuyas sesiones aún están marcadas para la memoria en las dos raves que organicé el año pasado en Aranjuez (por cierto, que aún no sé si este año me dará el punto rave y montaré alguna, ya veremos si lo pide el personal).
Además yo estaba muy mareado porque comí sólo un sandwich en todo el día por el trabajo y porque odio comer de tupperware en la empresa. Odio los tupper. Pero ese tema ya lo abordaré otro día. Hoy me he levantado muy cansado, porque encima anoche para colmo de males tuve insomnio y hasta las tres de la mañana no conseguí dormirme. Fue patético acabar viendo los programas de la madrugada esperando a que me entrara el sueño. Lo único bueno es que Maxim Huerta, el que presenta el último informativo en Telecinco, está cada vez más bueno, y eso es muy agradable, oye.
He estado toda la mañana inmerso en el cierre de una edición y he salido corriendo para llegar a la entrevista con Fangoria. Estaba citado en un hotel de Goya, muy bonito, muy metálico. He estado toda la mañana hablando con Oswaldo que es super fan de Fangoria y tiene mogollón de discos firmados, y me ha pedido que Alaska le firmara Naturaleza Muerta. A pesar de que el que hacía la entrevista era yo, los dos estábamos igual de nerviosos. Es como esa sensación de una gran cita con tu propia historia personal.
Tanto correr para nada. Llegué pronto al hotel. Como me daba corte llamar a la puerta de la habitación antes de tiempo, decidí esperar un poco en la puerta pero llegó un periodista de la revista Tiempo, que iba retrasado y al final nos decidimos a llamar a la puerta. Salió Mario Vaquerizo divino como siempre. Pasó primero el periodista de Tiempo. Más nervios, me dediqué a recorrer la planta del hotel.
En eso salió Mario de la habitación y me dijo: "Que pasas ya, que llevas mucho rato aquí esperando". No te preocupes, le dije yo. "Que nada, que nada, que no esperas más, además ya han acabado".
Pasé a la habitación y vi a Nacho y a Olvido sentados. Me temblaron las piernas. Olvido se fue a por agua, porque estaba malita de la garganta. Comenzamos a hablar de lo divino y lo humano y me relajé la verdad.
La entrevista fue muy relajada, aunque les noté cansados, yo era el último y la verdad es que debían estar cansados. Mario no paraba de un lado para otro, Alaska divina y Nacho gesticulando y dando muchas explicaciones. Tengo tanto material que ocuparía una revista entera.
Al final les pedí que me firmaran "Arquitectura efímera" para mi novio y "Naturaleza Muerta" para Oswaldo. Me dio mucho palo la verdad, pero son tan encantadores que no les importó. Como mi novio es mexicano había un aliciente. Tras hablar un poco del Plan Travesti de este domingo, nos despedimos y quedamos en que si eso nos veríamos por allí porque les comenté que me gustaría sacar un reportaje a Arakis o a Roberta Marrero, que es de Las Palmas como Oswaldo y me la crucé en el ascensor del hotel cuando bajaba, pero me dio palo decirle nada. Por cierto, se me olvidaba, Oswaldo se marca unas perfomances cojonudas como Keta Mine, nombre que surgió este verano en su debú en la rave de Aranjuez.
Encantado de la vida con esta entrevista me fui pegando un paseo desde Goya hasta mi casa aprovechando la estupenda tarde que hacía y viendo los escaparates de Prada, Carolina Herrera y otros. ¡Total pa qué! Si no podré comprarme nada, al menos por el momento, ja mía.
LLegué a casa tan muerto que me quedé dormido. Mi novio ya había llegado, le enseñé el disco y oimos la entrevista y le encantó. ¡Examen superado! Espero que a ellos les haya gustado, intenté hacer algo divertido porque estar contestando siempre a las mismas preguntas tiene que ser muy aburrido, la verdad.
He hablado con Pepe que anda otra vez de jaleo en el trabajo, pero al menos se lo toma con humor, como hay que tomárselo todo. Esta noche van a salir todas las amigas, pero estamos tan cansado y tenemos que hacer cosas que mejor quedarse en casa, que luego acabamos tarde y al día siguiente ya se sabe.
En fin, que me voy con mi novio a cenar a la casa-museo de Johann, un anfitrión de primera. A celebrar que es fin de semana. Besos.
Viernes, 23 de abril. Estos dos últimos días han sido de un estrés brutal. Es lo que tiene el que la revista para la que trabajo tenga no sé cuántos cierres cada semana. Que si queremos lo de Miguel Bosé para Murcia, que si lo de Arguiñano te lo tienes que modificar para cada edición porque al cambiar la maqueta hay que quitar texto, que si la semana que viene tenemos un cierre y hasta hoy no tenemos NADA local del barrio (Arganzuela), que si ponte a buscar reportajes en un barrio que es lo de más árido informativamente hablando... y claro, encima quería preparar bien la gran cita del año y quizá de mi vida: la entrevista con Fangoria.
Como le he dicho a Olvido, ella ha marcado a toda una generación como la mía. Yo he crecido escuchando sus temas y viendo los sábados por la mañana "La bola de cristal", que ya sé que es un programa mitificado pero que a mi a la tierna edad de siete añitos ya me iba lo underground (así me ha ido, claro). Y para mi ella es una diosa, porque encima cada vez que habla da gloria. Aún no he escuchado una opinión de su boca que no encaje en mi filosofia de vida. Ya sé que es inaudito, pero es así, y mira que me he leido entrevistas y libros sobre ella.
El caso es que el trabajo en la oficina estos días ha sido tedioso, he tenido que escribir varios reportajes que tenía en el tintero y además buscar otros nuevos. El jueves llegué a las ocho y media a casa tan cansado que no pude ir al concierto de Rebeca, que tiene un grupo musical de lo mejor. Es la novia de DJ Simon, cuyas sesiones aún están marcadas para la memoria en las dos raves que organicé el año pasado en Aranjuez (por cierto, que aún no sé si este año me dará el punto rave y montaré alguna, ya veremos si lo pide el personal).
Además yo estaba muy mareado porque comí sólo un sandwich en todo el día por el trabajo y porque odio comer de tupperware en la empresa. Odio los tupper. Pero ese tema ya lo abordaré otro día. Hoy me he levantado muy cansado, porque encima anoche para colmo de males tuve insomnio y hasta las tres de la mañana no conseguí dormirme. Fue patético acabar viendo los programas de la madrugada esperando a que me entrara el sueño. Lo único bueno es que Maxim Huerta, el que presenta el último informativo en Telecinco, está cada vez más bueno, y eso es muy agradable, oye.
He estado toda la mañana inmerso en el cierre de una edición y he salido corriendo para llegar a la entrevista con Fangoria. Estaba citado en un hotel de Goya, muy bonito, muy metálico. He estado toda la mañana hablando con Oswaldo que es super fan de Fangoria y tiene mogollón de discos firmados, y me ha pedido que Alaska le firmara Naturaleza Muerta. A pesar de que el que hacía la entrevista era yo, los dos estábamos igual de nerviosos. Es como esa sensación de una gran cita con tu propia historia personal.
Tanto correr para nada. Llegué pronto al hotel. Como me daba corte llamar a la puerta de la habitación antes de tiempo, decidí esperar un poco en la puerta pero llegó un periodista de la revista Tiempo, que iba retrasado y al final nos decidimos a llamar a la puerta. Salió Mario Vaquerizo divino como siempre. Pasó primero el periodista de Tiempo. Más nervios, me dediqué a recorrer la planta del hotel.
En eso salió Mario de la habitación y me dijo: "Que pasas ya, que llevas mucho rato aquí esperando". No te preocupes, le dije yo. "Que nada, que nada, que no esperas más, además ya han acabado".
Pasé a la habitación y vi a Nacho y a Olvido sentados. Me temblaron las piernas. Olvido se fue a por agua, porque estaba malita de la garganta. Comenzamos a hablar de lo divino y lo humano y me relajé la verdad.
La entrevista fue muy relajada, aunque les noté cansados, yo era el último y la verdad es que debían estar cansados. Mario no paraba de un lado para otro, Alaska divina y Nacho gesticulando y dando muchas explicaciones. Tengo tanto material que ocuparía una revista entera.
Al final les pedí que me firmaran "Arquitectura efímera" para mi novio y "Naturaleza Muerta" para Oswaldo. Me dio mucho palo la verdad, pero son tan encantadores que no les importó. Como mi novio es mexicano había un aliciente. Tras hablar un poco del Plan Travesti de este domingo, nos despedimos y quedamos en que si eso nos veríamos por allí porque les comenté que me gustaría sacar un reportaje a Arakis o a Roberta Marrero, que es de Las Palmas como Oswaldo y me la crucé en el ascensor del hotel cuando bajaba, pero me dio palo decirle nada. Por cierto, se me olvidaba, Oswaldo se marca unas perfomances cojonudas como Keta Mine, nombre que surgió este verano en su debú en la rave de Aranjuez.
Encantado de la vida con esta entrevista me fui pegando un paseo desde Goya hasta mi casa aprovechando la estupenda tarde que hacía y viendo los escaparates de Prada, Carolina Herrera y otros. ¡Total pa qué! Si no podré comprarme nada, al menos por el momento, ja mía.
LLegué a casa tan muerto que me quedé dormido. Mi novio ya había llegado, le enseñé el disco y oimos la entrevista y le encantó. ¡Examen superado! Espero que a ellos les haya gustado, intenté hacer algo divertido porque estar contestando siempre a las mismas preguntas tiene que ser muy aburrido, la verdad.
He hablado con Pepe que anda otra vez de jaleo en el trabajo, pero al menos se lo toma con humor, como hay que tomárselo todo. Esta noche van a salir todas las amigas, pero estamos tan cansado y tenemos que hacer cosas que mejor quedarse en casa, que luego acabamos tarde y al día siguiente ya se sabe.
En fin, que me voy con mi novio a cenar a la casa-museo de Johann, un anfitrión de primera. A celebrar que es fin de semana. Besos.
jueves, abril 22, 2004
Regalos por sorpresa para un ser humano masoquista
Miércoles 21 de abril. Me levanté pronto y me decidí a prepararme un buen café en casa. Cada vez es más difícil encontrar algún sitio en el centro de Madrid que haga buen café. Y el que yo hago en casa tampoco es que sea muy bueno, pero mejor que lo que te cobran por ahí a precio de oro sí que es.
El día prometía ser tranquilo. No tenía ninguna previsión informativa que cubrir, por lo que me podría dedicar a escribir mogollón de reportajes e informaciones que tengo medio escritos y que necesito rematar. Sin embargo, la experiencia siempre me contradice.
Al intentar aparcar en la oficina casi atropello a un pato que se había escapado del fantástico lago instalado en el parque empresarial y lleno de patos y cisnes. Una especie de zoo cutre que nos han puesto y que no entiendo a cuento de qué. Cada vez que paso por el puñetero estanque, cuyas aguas apestan (ya veremos en verano lo que nos vamos a reir) me dan más pena los pobres patos allí, muertos de la risa en un sitio tan pequeño. No me extraña que se intenten escapar. Cuando conseguí aparcar fui a ver si encontraba al pobre pato pero ya se había ido. Me imagino que consiguió entrar por sí solo (eso espero por su bien).
En la oficina la verdad es que me relajé mucho. Estuve mirando cosas y escribí un poquito. Como mi cumpleaños acababa de ser hace unos días aproveché junto con otra redactora, Cristina, que casi coincide conmigo en su cumpleaños para bajar a desayunar a los restaurantes del parque empresarial. Y la verdad, me llevé una sorpresa. El sitio al que fuimos tenía pan tumaca y es que a mí eso me encanta. Así que lo rocié bien de aceite y me tomé otro café. Fui muy divertido porque bajamos casi todos a desayunar.
En esto nos dimos cuenta que había que trabajar un poco y volvimos a la oficina. La llegada me hizo mucha ilusión porque recibí el disco de Fangoria, "Arquitectura efímera". La verdad es que me costó un poquito abrirlo y meterlo en el CD. Es de esas cosas que esperas durante tanto tiempo que cuando la tienes en las manos es como si no acabaras de creerte que ya está ahí, y te hace ilusión y esperas que te guste... en fin, los nervios de escuchar lo nuevo de un grupo que te ha marcado la vida.
Al final me decidí a abrirlo y... me encantó...es un discazo...ahora mismo lo estoy oyendo mientras escribo esto. Particularmente me gusta mucho "Miro la vida pasar". "En otro mundo", "Adiós" y "Entre mil dudas". El single que han sacado, "Retorciendo palabras", está bien pero es muy comercial, es lo mismo que pasó con "No sé qué me das", una canción muy para los 40 principales, para vender, con melodía pegadiza y estribillo facilito para que las niñatas se lo aprendan, pero sin la profundidad y las bases del resto de las canciones del disco, que son menos comerciales pero de mayor calidad musical.
Y absorto por el disco, de repente me llaman a una reunión urgente con mi jefe. Al llegar veo a mis compañeros de la redacción y de repente... me dan una bolsita con un regalo...¡para mí!...me quedé de piedra. La verdad es que no me lo esperaba. A mi compañera Cristina también le dieron otro regalo. La verdad es que ha sido la primera vez que mis compañeros en pleno me han hecho. Otars veces me han regalado cosas, pero a nivel particular. El regalo me encantó. Como saben que me encanta el té, me compraron un juego de té de lo más chulo y dos cajitas de madera muy bonitas también que contenían una té negro y otra té verde. Me quedé de piedra. Mi jefe se empezó a reir de lo rojo que me puse. Y es que soy muy vergonzoso y la gente no se lo cree.
Tras varias bromas, volví a mi ordenador y me puse a escribir, pero era uno de esos días en los que tantas emociones (Fangoria, el regalo...) hacen que no te salga nada. Después de comer nos metimos todo el departamento en una reunión que me hizo mucha gracia. Hace un mes tuvimos que rellenar una encuesta valorando nuestras condiciones en la emrpesa y puntuando a mi jefe. Así que nos reunimos para evaluar el resultado y hablar de cómo nos sentíamos. ¡Impresionante! En mi vida había visto esto, y he pasado ya por varios lugares. La reunión duró hasta media tarde y, hombre, fue un poco tediosa, pero divertida por lo original. En general todos estamos contentos con mi jefe Pedro (que es un encanto y un santo job). Lo único que nos disgusta, el sueldo. ¡Ya se sabe!
Como terminamos a media tarde y no me apetecía trabajar más me fui a casa con María. No tuvimos mucho atasco. Fuimos hablando de Fangoria, del regalo, de nuestra perplejidad por esta reunión y en general de lo bien que lo vamos a pasar este verano trabajando en una empresa en la que habrá el mismo volumen de trabajo con muchas menos personas. Espero que no nos agobiemos mucho.
Llegué a casa y le di el disco a mi novio para que se lo escuchara (estuvo todo el día preguntándome que tal estaba porque es super fan y mexicano como Olvido). Y en esto que decidí hacer una de esas chorradas que sólo yo en mi locura y puro masoquismo soy capaz de hacer. Hace tiempo que paso por una escuela de peluquería que está en la calle de la Madera, detrás de mi casa. Y como quería cortarme el pelo, no pagar 12 euros en un sitio que no me gusta nada y además pensé en hacer un reportaje sobre la escuela... pues allí que me planté.
Mi afán investigador, ya se sabe. Al llegar me ofrecieron que me cortara el pelo un alumno o un monitor. Y como yo lo que quería era investigar y ver las instalaciones y eso pues dije muy seguro de mí mismo: alumno. Con esa seguridad que uno desprende ante los grandes momentos de la vida.
A los dos segundos, de repente comenzó como un escalofrío por mi interior y comencé a arrepentirme, pero claro, ya no iba a dar marcha atrás. COn lo vergonzoso que soy me muero... Total, que me planté en el sitio que me dijeron. Había dos chicos cortando el pelo, muy monos, muy maricas, y dije, pues no lo hacen mal. Y me relajé. Hombre, me preocupó un poco cuando vi que uno que estaba allí tenía una pequeña heridita en el cogote, pero bueno, cosas que pasan me dije.
Me tocó el turno y los dos chicos se fueron. Me vino un tío mayor, con una bata blanca, con gafas de ciertas dioptrías. Y me relajé. Pensé que era un monitor. Un tío de casi 40 años y que acababa de llegar... pues yo que sé... El tío comenzó a decirme que el otro día vino un chico y al verle una brecha en la cabeza le dijo que seguro que se la había hecho él. Yo sonreí, claro, pensé que bromeaba. Humor negro, del que me gusta a mí.
Comenzó a cortarme el pelo y yo le vi demasiado ligerito con la máquina. ¡¡Tan ligerito que me provocó un corte en una oreja!! Y claro, llegados a este punto, me entró un pavor por todo el cuerpo... El tío se empezó a reir... Esa risa típica de protagonistas de pelis como "La matanza de Texas" o "Pesadilla en Elm Street".
Presa del pánico, cada vez se acercaba a mi pelo le miraba con carita de corderito degollado. Hacía tiempo que no soltaba tanta adrenalina. Y el, tan tranquilo, muy ligerito con la maquinilla y las tijeras. En ese momento me dio por pensar que quizá era alumno aquel Eduardo Manostijeras de segunda división.
Pero ya sabe que la condición humana es sorprendente. El ser humano es masoquista por definición. Si no, que me expliquen por qué seguimos conduciendo o practicando deporte. O en este momento, hablando y presumiendo de la herida que hoy luzco en la oreja izquierda.
Y como yo soy humano, ergo masoquista, el chalao que me cortó el pelo (y que de verdad le hace falta ir al oftalmólogo de nuevo) me preguntó: "¿Lo quiere más corto o así vale?".
Y yo le dije: "Más corto". ¡Aún hoy me preguntó de dónde salió esa voz que me hizo decir que "más corto"!. Fueron cinco minutos más de sufrimiento que me pude haber ahorrado, cinco minutos que se me hicieron eternos. Al finalizar vino de los chicos que estaba antes, vio cómo me dejó y le dijo: "Myy bien". ¿Pero cómo qué muy bien? Y la sangre de la oreja qué se pensaba, ¿qué era defecto de fabricación?
En fin que la próxima vez que quiera pasar miedo de verdad me pongo el video de la primera comunión, que me sale gratis y da miedo que te cagas.
La noche me trajo la sorpresa de mi amiga Vanesa, que la semana que viene regresa a España después de un año en Grecia, país al que creo que no volverá a ir en toda la vida por lo mal que lo ha pasado. Tengo muchas ganas de verla, desde las Navidades ha pasado mucho tiempo ya y encima no he podido ir a verla a Grecia en todo este tiempo.
Vanesa es uno de los seres más especiales con los que me he cruzado en la vida. Por ella también mataría.
Miércoles 21 de abril. Me levanté pronto y me decidí a prepararme un buen café en casa. Cada vez es más difícil encontrar algún sitio en el centro de Madrid que haga buen café. Y el que yo hago en casa tampoco es que sea muy bueno, pero mejor que lo que te cobran por ahí a precio de oro sí que es.
El día prometía ser tranquilo. No tenía ninguna previsión informativa que cubrir, por lo que me podría dedicar a escribir mogollón de reportajes e informaciones que tengo medio escritos y que necesito rematar. Sin embargo, la experiencia siempre me contradice.
Al intentar aparcar en la oficina casi atropello a un pato que se había escapado del fantástico lago instalado en el parque empresarial y lleno de patos y cisnes. Una especie de zoo cutre que nos han puesto y que no entiendo a cuento de qué. Cada vez que paso por el puñetero estanque, cuyas aguas apestan (ya veremos en verano lo que nos vamos a reir) me dan más pena los pobres patos allí, muertos de la risa en un sitio tan pequeño. No me extraña que se intenten escapar. Cuando conseguí aparcar fui a ver si encontraba al pobre pato pero ya se había ido. Me imagino que consiguió entrar por sí solo (eso espero por su bien).
En la oficina la verdad es que me relajé mucho. Estuve mirando cosas y escribí un poquito. Como mi cumpleaños acababa de ser hace unos días aproveché junto con otra redactora, Cristina, que casi coincide conmigo en su cumpleaños para bajar a desayunar a los restaurantes del parque empresarial. Y la verdad, me llevé una sorpresa. El sitio al que fuimos tenía pan tumaca y es que a mí eso me encanta. Así que lo rocié bien de aceite y me tomé otro café. Fui muy divertido porque bajamos casi todos a desayunar.
En esto nos dimos cuenta que había que trabajar un poco y volvimos a la oficina. La llegada me hizo mucha ilusión porque recibí el disco de Fangoria, "Arquitectura efímera". La verdad es que me costó un poquito abrirlo y meterlo en el CD. Es de esas cosas que esperas durante tanto tiempo que cuando la tienes en las manos es como si no acabaras de creerte que ya está ahí, y te hace ilusión y esperas que te guste... en fin, los nervios de escuchar lo nuevo de un grupo que te ha marcado la vida.
Al final me decidí a abrirlo y... me encantó...es un discazo...ahora mismo lo estoy oyendo mientras escribo esto. Particularmente me gusta mucho "Miro la vida pasar". "En otro mundo", "Adiós" y "Entre mil dudas". El single que han sacado, "Retorciendo palabras", está bien pero es muy comercial, es lo mismo que pasó con "No sé qué me das", una canción muy para los 40 principales, para vender, con melodía pegadiza y estribillo facilito para que las niñatas se lo aprendan, pero sin la profundidad y las bases del resto de las canciones del disco, que son menos comerciales pero de mayor calidad musical.
Y absorto por el disco, de repente me llaman a una reunión urgente con mi jefe. Al llegar veo a mis compañeros de la redacción y de repente... me dan una bolsita con un regalo...¡para mí!...me quedé de piedra. La verdad es que no me lo esperaba. A mi compañera Cristina también le dieron otro regalo. La verdad es que ha sido la primera vez que mis compañeros en pleno me han hecho. Otars veces me han regalado cosas, pero a nivel particular. El regalo me encantó. Como saben que me encanta el té, me compraron un juego de té de lo más chulo y dos cajitas de madera muy bonitas también que contenían una té negro y otra té verde. Me quedé de piedra. Mi jefe se empezó a reir de lo rojo que me puse. Y es que soy muy vergonzoso y la gente no se lo cree.
Tras varias bromas, volví a mi ordenador y me puse a escribir, pero era uno de esos días en los que tantas emociones (Fangoria, el regalo...) hacen que no te salga nada. Después de comer nos metimos todo el departamento en una reunión que me hizo mucha gracia. Hace un mes tuvimos que rellenar una encuesta valorando nuestras condiciones en la emrpesa y puntuando a mi jefe. Así que nos reunimos para evaluar el resultado y hablar de cómo nos sentíamos. ¡Impresionante! En mi vida había visto esto, y he pasado ya por varios lugares. La reunión duró hasta media tarde y, hombre, fue un poco tediosa, pero divertida por lo original. En general todos estamos contentos con mi jefe Pedro (que es un encanto y un santo job). Lo único que nos disgusta, el sueldo. ¡Ya se sabe!
Como terminamos a media tarde y no me apetecía trabajar más me fui a casa con María. No tuvimos mucho atasco. Fuimos hablando de Fangoria, del regalo, de nuestra perplejidad por esta reunión y en general de lo bien que lo vamos a pasar este verano trabajando en una empresa en la que habrá el mismo volumen de trabajo con muchas menos personas. Espero que no nos agobiemos mucho.
Llegué a casa y le di el disco a mi novio para que se lo escuchara (estuvo todo el día preguntándome que tal estaba porque es super fan y mexicano como Olvido). Y en esto que decidí hacer una de esas chorradas que sólo yo en mi locura y puro masoquismo soy capaz de hacer. Hace tiempo que paso por una escuela de peluquería que está en la calle de la Madera, detrás de mi casa. Y como quería cortarme el pelo, no pagar 12 euros en un sitio que no me gusta nada y además pensé en hacer un reportaje sobre la escuela... pues allí que me planté.
Mi afán investigador, ya se sabe. Al llegar me ofrecieron que me cortara el pelo un alumno o un monitor. Y como yo lo que quería era investigar y ver las instalaciones y eso pues dije muy seguro de mí mismo: alumno. Con esa seguridad que uno desprende ante los grandes momentos de la vida.
A los dos segundos, de repente comenzó como un escalofrío por mi interior y comencé a arrepentirme, pero claro, ya no iba a dar marcha atrás. COn lo vergonzoso que soy me muero... Total, que me planté en el sitio que me dijeron. Había dos chicos cortando el pelo, muy monos, muy maricas, y dije, pues no lo hacen mal. Y me relajé. Hombre, me preocupó un poco cuando vi que uno que estaba allí tenía una pequeña heridita en el cogote, pero bueno, cosas que pasan me dije.
Me tocó el turno y los dos chicos se fueron. Me vino un tío mayor, con una bata blanca, con gafas de ciertas dioptrías. Y me relajé. Pensé que era un monitor. Un tío de casi 40 años y que acababa de llegar... pues yo que sé... El tío comenzó a decirme que el otro día vino un chico y al verle una brecha en la cabeza le dijo que seguro que se la había hecho él. Yo sonreí, claro, pensé que bromeaba. Humor negro, del que me gusta a mí.
Comenzó a cortarme el pelo y yo le vi demasiado ligerito con la máquina. ¡¡Tan ligerito que me provocó un corte en una oreja!! Y claro, llegados a este punto, me entró un pavor por todo el cuerpo... El tío se empezó a reir... Esa risa típica de protagonistas de pelis como "La matanza de Texas" o "Pesadilla en Elm Street".
Presa del pánico, cada vez se acercaba a mi pelo le miraba con carita de corderito degollado. Hacía tiempo que no soltaba tanta adrenalina. Y el, tan tranquilo, muy ligerito con la maquinilla y las tijeras. En ese momento me dio por pensar que quizá era alumno aquel Eduardo Manostijeras de segunda división.
Pero ya sabe que la condición humana es sorprendente. El ser humano es masoquista por definición. Si no, que me expliquen por qué seguimos conduciendo o practicando deporte. O en este momento, hablando y presumiendo de la herida que hoy luzco en la oreja izquierda.
Y como yo soy humano, ergo masoquista, el chalao que me cortó el pelo (y que de verdad le hace falta ir al oftalmólogo de nuevo) me preguntó: "¿Lo quiere más corto o así vale?".
Y yo le dije: "Más corto". ¡Aún hoy me preguntó de dónde salió esa voz que me hizo decir que "más corto"!. Fueron cinco minutos más de sufrimiento que me pude haber ahorrado, cinco minutos que se me hicieron eternos. Al finalizar vino de los chicos que estaba antes, vio cómo me dejó y le dijo: "Myy bien". ¿Pero cómo qué muy bien? Y la sangre de la oreja qué se pensaba, ¿qué era defecto de fabricación?
En fin que la próxima vez que quiera pasar miedo de verdad me pongo el video de la primera comunión, que me sale gratis y da miedo que te cagas.
La noche me trajo la sorpresa de mi amiga Vanesa, que la semana que viene regresa a España después de un año en Grecia, país al que creo que no volverá a ir en toda la vida por lo mal que lo ha pasado. Tengo muchas ganas de verla, desde las Navidades ha pasado mucho tiempo ya y encima no he podido ir a verla a Grecia en todo este tiempo.
Vanesa es uno de los seres más especiales con los que me he cruzado en la vida. Por ella también mataría.
miércoles, abril 21, 2004
Gastronomía, arte y terrorismo
Lunes 19 de abril. Querido lector (¿hay alguien ahí?) de este diario internauta. Si aún sigues aquí es que quizá te interese algo mi vida. ¡qué valor!
El lunes me levanté prontito. A eso de las 8,30 ya estaba desayunando. Por la mañana tenía que ir a la apertura del Salón de Gastronomía y la presentación de Latinarte. A las 9,30 llegué a la Casa de Campo. La verdad es que me equivoqué de puerta y me medio colé en el recinto engañando a uno de los porteros. ¡No me apetecía nada dar la vuelta a toda la feria! Además hacía un frío del carajo.
Total, que le dije que me dejara pasar que era de la organización y el tío ni rechistó. Los seguratas son cada vez más confiados, la verdad. Muchos de los stand (en su mayoría horribles) estaban a medio montar. Primero tuve que atravesar la parte autonómica, con los stand de Aragón, Cantabria, Andalucía y Extremadura entre otros por allí a medio rematar. Luego me salé del pabellón, me fui a otro en el que me dijeron que estaba la zona de acreditación de prensa pero al llegar resuelta que no era y me indicaron otro más pequeñito que sí que era.
Esto de trabajar en una revista pequeñita pero molona tiene el inconveniente de que tienes que estar explicándole a todo el mundo de qué va tu medio. La verdad es que en sólo dos meses que llevo trabajando en esta empresa me largo el rollo de la tirada de ejemplares, las cabeceras y que somos la hostia ya casi sin inmutarme. Igualico, igualico que cuando me tenía que aprender los poemas de Calderón en la escuela de curas.
Tras acreditarme, me fui al stand del Ministerio de Agricultura. Esa mañana iba a cubrir un reportaje sobre niños a los que pescaderos y cocineros reputados les explicaban lo saludable que es el pescado. Bien sabe todo el mundo que el mayor defensor del pescado soy yo, pero me parece una barbaridad que obliguemos a unos niños de diez años a ver cómo destripan un pescado o sacarles a que limpien un boquerón. Vamos, que me lo hacen a mí y a estas alturas he montado una carnicería. El comentario que más soltaban los niños era "¡qué asco!". Vamos, que se lucieron.
Menos mal que luego degustaban el pescado cocinado por Elena Arzak y Koldo Royo, que son dos cocineros de los buenos de este país. Las caras cambiaron, pero el susto se lo llevaron. Estuve hablando con los cocineros un rato y Koldo, que tiene un restaurante en Mallorca, me dijo una frase que pondré en el artículo: "Los niños no son los que entran a las hamburgueserías. Son los padres quienes les meten".
Ya se sabe que yo estoy super a favor de la comida sana y super en contra del McDonald y más aún del Burguer King, que no lo pisaría en mi vida. Así que me gustó la frase, aunque los dos terminados por reconocer que al menos una vez al mes nos tomábamos una McRoyal DeLuxe. Una vez es una vez.
De ahí me fui a casa de mis padres a comer algo, porque después de ver tanta comida, pues como que me entró hambre. Así de paso hacía tiempo para ir a la presentación de Latinarte. A la entrada me crucé con el que era guitarrista de Caiga Quien Caiga, que ahora ha montado un grupo de jazz con el ex vocalista de una de las bandas de blues que más me gusta, la Vargas Blues Band. Intercambié algunas frases y me fui directo al sitio que nos habían reservado para prensa.
La presentación fui chulísima. Esto de Latinarte es un conjunto de actividades de jazz, flamenco, teatro, musicales y danza que durante todo el año van a hacer los del Ayuntamiento en el barrio de Aluche, en Latina. Está muy bien que la gente no tenga que ir siempre al centro a ver cultura. Además el cartel es de lo mejor. Vamos, que ya estoy deseando comprar las entradas para algunos espectáculos. El primero al que pienso ir es al concierto de Chano Domínguez. Me encanta. Puro jazz.
Durante el acto un tipo se pintó un cuadro en directo y hubo un espectáculo de sombras chinescas que representaba cada una de las disciplinas y que servía para que alguien del sector presentara la programacíón de cada una de ellas. Al principio actuó un joven cantaor flamenco de Huelva, un gitano de 23 años guapísimo y que tenía una garganta en la que cabían todos los cantaores flamencos españoles. Increible voz.
Debo reconocer que encuentro especialmente atractivos a los gitanos. Siempre me han llamado la atención, aunque haya cosas de ellos que no parezcan del todo bien. Pero son tremendamente seductores, y ya no te digo nada si encima te cantan por soleares. Es que me muero como la Lola que se iba a los puertos, leñe.
Tras una breve comida con mis padres me fui a la redacción. Hablé con mi jefe y recibí la feliz noticia de que este viernes a las cinco de la tarde iba a entrevistar a Fangoria. La verdad es que di un brinco al enterarme. Soy fan de ellos desde sus primeros discos. Adoro sus letras, su música y me parecen de lo más moderno e interesante de nuestra música. Estoy nervioso porque quiero hacerles una entrevista que se salga de las preguntas tontas que estarán aburridos de contestar pero sin que me salga algo disparatado. Es decir, que sea algo como la entrevista de Arguiñano por la que me siguen felicitando en la redacción. ¡Ya veremos que sale!
Por la tarde me fui con el fotógrado a hacer fotos al polideportivo de Daoiz y Velarde, que lo acaban de abrir, aunque por desgracia su apertura se produjo el día de los atentados, al tener que usarlo de hospital de campaña. Por error me metí andando por una calle que me llevó justo al lugar donde explotaron varias de las bombas. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Había pancartas y flores. Me quedé helado.
Después recorriendo el polideportivo con el fotógrafo me paré a pensar en lo horrible que fue aquel día y cómo donde yo estaba fui uno de los sitios en los que más se sufrió y donde seguramente alguna gente murió. A la entrada había una placa de homenaje. Sigo pensando en lo estúpido que fue aquello y que hoy 191 personas no están con nosotros.
Para intentar alegrarme llamé a Pepe, que vive allí y el pobre escuchó las bombas aquel día. Pero me dijo que estaba en el Laan Café, así que allí que me fui. Aparqué rápido y me fui a verle tras su regreso de Mallorca. Estaba con Jose y su novio Ricardo, que hacía días que no les veía. Estuvimos hablando un rato y lo pasamos genial. Pepe ha venido super gordo de Palma. ¡Cómo se nota que allí tiene a mucha gente que le quiere! La curva de la felicidad, ya se sabe.
A las 21,30 llegué a casa derrotado pero aún me quedaron fuerzas para hacer la cena. Mi novio estaba leyendo. Después de cenar vimos el especial del guiñol sobre Aznar (divertido, como siempre) y un reportaje sobre la prostitución que me pareció durísimo.
Con cámaras ocultas un periodista infiltrado, el mismo que hizo el libro de los skins, ha grabado cómo por 10.000 euros compras la vida de una chica rumana o cómo puedes comprar a niñas mexicanas de 10 años para prostituirlas. Lo peor de todo es que se reían diciendo que esas niñas "casi no tienen tetas". Mi novio, que es mexicano, estaba escandalizado. Y yo más. ¿Cómo en pleno siglo XXI puede ser tan fácil esclavizar sexualmente a alguien? ¿Por qué nadie hace nada para quitar la prostitución?
A mi me parece muy bien que la gente si quiere o lo necesita se prostituya, pero que lo haga libremente (sin chulo que las/los exploten) y en locales o sitios adecuados. Bastante drama es que alguien tenga que vender su cuerpo para sobrevivir, que es lo delictivo de esta sociedad, y que todo el mundo mire hacia otro lado y le dé igual, como para que encima lo tengas que hacer forzado por un chulo de mierda o esclavizado.
Luego salía el tema de las famosas que son putas de lujo y salía la Sonia Monroy. ¡Qué voy a decir! Sin comentarios, pero todos sabemos quiénes de esas famosillas de medio pelo que salen vendiendo su vida en Salsa Rosa y similares se dedican a esto. Y no son pocas.
Cabreado por la fácil que es comprar la vida de otro me fui a la cama. Lo peor de todo es que me dormí con facilidad. Espero que fuera a causa del cansancio y no porque ya me haya hecho insensible a estas cosas.
Lunes 19 de abril. Querido lector (¿hay alguien ahí?) de este diario internauta. Si aún sigues aquí es que quizá te interese algo mi vida. ¡qué valor!
El lunes me levanté prontito. A eso de las 8,30 ya estaba desayunando. Por la mañana tenía que ir a la apertura del Salón de Gastronomía y la presentación de Latinarte. A las 9,30 llegué a la Casa de Campo. La verdad es que me equivoqué de puerta y me medio colé en el recinto engañando a uno de los porteros. ¡No me apetecía nada dar la vuelta a toda la feria! Además hacía un frío del carajo.
Total, que le dije que me dejara pasar que era de la organización y el tío ni rechistó. Los seguratas son cada vez más confiados, la verdad. Muchos de los stand (en su mayoría horribles) estaban a medio montar. Primero tuve que atravesar la parte autonómica, con los stand de Aragón, Cantabria, Andalucía y Extremadura entre otros por allí a medio rematar. Luego me salé del pabellón, me fui a otro en el que me dijeron que estaba la zona de acreditación de prensa pero al llegar resuelta que no era y me indicaron otro más pequeñito que sí que era.
Esto de trabajar en una revista pequeñita pero molona tiene el inconveniente de que tienes que estar explicándole a todo el mundo de qué va tu medio. La verdad es que en sólo dos meses que llevo trabajando en esta empresa me largo el rollo de la tirada de ejemplares, las cabeceras y que somos la hostia ya casi sin inmutarme. Igualico, igualico que cuando me tenía que aprender los poemas de Calderón en la escuela de curas.
Tras acreditarme, me fui al stand del Ministerio de Agricultura. Esa mañana iba a cubrir un reportaje sobre niños a los que pescaderos y cocineros reputados les explicaban lo saludable que es el pescado. Bien sabe todo el mundo que el mayor defensor del pescado soy yo, pero me parece una barbaridad que obliguemos a unos niños de diez años a ver cómo destripan un pescado o sacarles a que limpien un boquerón. Vamos, que me lo hacen a mí y a estas alturas he montado una carnicería. El comentario que más soltaban los niños era "¡qué asco!". Vamos, que se lucieron.
Menos mal que luego degustaban el pescado cocinado por Elena Arzak y Koldo Royo, que son dos cocineros de los buenos de este país. Las caras cambiaron, pero el susto se lo llevaron. Estuve hablando con los cocineros un rato y Koldo, que tiene un restaurante en Mallorca, me dijo una frase que pondré en el artículo: "Los niños no son los que entran a las hamburgueserías. Son los padres quienes les meten".
Ya se sabe que yo estoy super a favor de la comida sana y super en contra del McDonald y más aún del Burguer King, que no lo pisaría en mi vida. Así que me gustó la frase, aunque los dos terminados por reconocer que al menos una vez al mes nos tomábamos una McRoyal DeLuxe. Una vez es una vez.
De ahí me fui a casa de mis padres a comer algo, porque después de ver tanta comida, pues como que me entró hambre. Así de paso hacía tiempo para ir a la presentación de Latinarte. A la entrada me crucé con el que era guitarrista de Caiga Quien Caiga, que ahora ha montado un grupo de jazz con el ex vocalista de una de las bandas de blues que más me gusta, la Vargas Blues Band. Intercambié algunas frases y me fui directo al sitio que nos habían reservado para prensa.
La presentación fui chulísima. Esto de Latinarte es un conjunto de actividades de jazz, flamenco, teatro, musicales y danza que durante todo el año van a hacer los del Ayuntamiento en el barrio de Aluche, en Latina. Está muy bien que la gente no tenga que ir siempre al centro a ver cultura. Además el cartel es de lo mejor. Vamos, que ya estoy deseando comprar las entradas para algunos espectáculos. El primero al que pienso ir es al concierto de Chano Domínguez. Me encanta. Puro jazz.
Durante el acto un tipo se pintó un cuadro en directo y hubo un espectáculo de sombras chinescas que representaba cada una de las disciplinas y que servía para que alguien del sector presentara la programacíón de cada una de ellas. Al principio actuó un joven cantaor flamenco de Huelva, un gitano de 23 años guapísimo y que tenía una garganta en la que cabían todos los cantaores flamencos españoles. Increible voz.
Debo reconocer que encuentro especialmente atractivos a los gitanos. Siempre me han llamado la atención, aunque haya cosas de ellos que no parezcan del todo bien. Pero son tremendamente seductores, y ya no te digo nada si encima te cantan por soleares. Es que me muero como la Lola que se iba a los puertos, leñe.
Tras una breve comida con mis padres me fui a la redacción. Hablé con mi jefe y recibí la feliz noticia de que este viernes a las cinco de la tarde iba a entrevistar a Fangoria. La verdad es que di un brinco al enterarme. Soy fan de ellos desde sus primeros discos. Adoro sus letras, su música y me parecen de lo más moderno e interesante de nuestra música. Estoy nervioso porque quiero hacerles una entrevista que se salga de las preguntas tontas que estarán aburridos de contestar pero sin que me salga algo disparatado. Es decir, que sea algo como la entrevista de Arguiñano por la que me siguen felicitando en la redacción. ¡Ya veremos que sale!
Por la tarde me fui con el fotógrado a hacer fotos al polideportivo de Daoiz y Velarde, que lo acaban de abrir, aunque por desgracia su apertura se produjo el día de los atentados, al tener que usarlo de hospital de campaña. Por error me metí andando por una calle que me llevó justo al lugar donde explotaron varias de las bombas. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. Había pancartas y flores. Me quedé helado.
Después recorriendo el polideportivo con el fotógrafo me paré a pensar en lo horrible que fue aquel día y cómo donde yo estaba fui uno de los sitios en los que más se sufrió y donde seguramente alguna gente murió. A la entrada había una placa de homenaje. Sigo pensando en lo estúpido que fue aquello y que hoy 191 personas no están con nosotros.
Para intentar alegrarme llamé a Pepe, que vive allí y el pobre escuchó las bombas aquel día. Pero me dijo que estaba en el Laan Café, así que allí que me fui. Aparqué rápido y me fui a verle tras su regreso de Mallorca. Estaba con Jose y su novio Ricardo, que hacía días que no les veía. Estuvimos hablando un rato y lo pasamos genial. Pepe ha venido super gordo de Palma. ¡Cómo se nota que allí tiene a mucha gente que le quiere! La curva de la felicidad, ya se sabe.
A las 21,30 llegué a casa derrotado pero aún me quedaron fuerzas para hacer la cena. Mi novio estaba leyendo. Después de cenar vimos el especial del guiñol sobre Aznar (divertido, como siempre) y un reportaje sobre la prostitución que me pareció durísimo.
Con cámaras ocultas un periodista infiltrado, el mismo que hizo el libro de los skins, ha grabado cómo por 10.000 euros compras la vida de una chica rumana o cómo puedes comprar a niñas mexicanas de 10 años para prostituirlas. Lo peor de todo es que se reían diciendo que esas niñas "casi no tienen tetas". Mi novio, que es mexicano, estaba escandalizado. Y yo más. ¿Cómo en pleno siglo XXI puede ser tan fácil esclavizar sexualmente a alguien? ¿Por qué nadie hace nada para quitar la prostitución?
A mi me parece muy bien que la gente si quiere o lo necesita se prostituya, pero que lo haga libremente (sin chulo que las/los exploten) y en locales o sitios adecuados. Bastante drama es que alguien tenga que vender su cuerpo para sobrevivir, que es lo delictivo de esta sociedad, y que todo el mundo mire hacia otro lado y le dé igual, como para que encima lo tengas que hacer forzado por un chulo de mierda o esclavizado.
Luego salía el tema de las famosas que son putas de lujo y salía la Sonia Monroy. ¡Qué voy a decir! Sin comentarios, pero todos sabemos quiénes de esas famosillas de medio pelo que salen vendiendo su vida en Salsa Rosa y similares se dedican a esto. Y no son pocas.
Cabreado por la fácil que es comprar la vida de otro me fui a la cama. Lo peor de todo es que me dormí con facilidad. Espero que fuera a causa del cansancio y no porque ya me haya hecho insensible a estas cosas.
El minimalismo de Miguel Bosé y el escaso nivel de algunos periodistas
Martes 20 de abril. Me costó levantarme por la mañana, la verdad. Y a mi novio también, que se levantó igual de tarde que yo. Me preparé un café en casa y me fui rápido a Lavapiés. En la Filmoteca presentaba Miguel Bosé su último disco. La verdad es que durante el camino en el coche iba pensando en el truño de rueda de prensa en el que me iba a meter con un personaje que no me interesaba mucho en los últimos años. Reconozco que Miguel Bosé es un artistazo pero los últimos discos que ha hecho me han parecido de lo peor. No aportaban nada.
A las diez de la mañana me planté en la Filmoteca, y en la puerta estuvimos esperando todos los periodistas a que nos dejaran pasar. El momento fue muy democrático porque tanto el de El País como yo, de un medio pequeño pero molón, hicimos cola. Dos chicas con acentazo mexicano y muy emperifolladas (¡ay las rubias de mechas!) se acercaron a mí y me preguntaron qué había que hacer para entrar en la rueda. Evidentemente intentaban colarse.
La verdad es que queda muy poco profesional indicar a unas fans como colarse en una rueda de prensa, pero como me parecía que ellas iban a ser lo único interesante, pues mira, a ver si se levantaban en medio de la rueda de prensa a darle un beso y tenía titular. Así que les dije que se inventaran un medio de comunicación y que habían confirmado su presencia. Seguro que a los de la discográfica les daba pena y les dejaban pasar.
Pasé dentro, me tomé otro café y, claro, con tanto café, a las 10,15 de la mañana iba atacado, la verdad. Me dieron el disco y el dossier y me puse a ver si podía sacar alguna pregunta medianamente interesante. Justo delante mía se sentaron las chicas a las que ayudé a colar, jajaj. Me hizo mucha gracia porque se las veía emocionadas. A las 10.30 un tipo de la discográfica se puso a ponernos algunos temas del disco debidamente comentados. Y la verdad, me quedé de piedra.
Me encantaban. Son una mezcla de música clásica con baladas, boleros, salsa... ¡No me lo esperaba! Creo que es un discazo de esos de escuchar a la luz de las velas con la persona querida en medio de una cena en casa. Emocionado por lo que escuché, comenzó la rueda de prensa. Miguel casi se cae por la escalera al bajar. La rueda de prensa de lo peor. Me doy cuenta del poco nivel de muchos periodistas. Si no tengo nada interesante que preguntar, me callo, pero no empiezo a preguntarle cosas que, por el gesto de la cara que puso, no le interesaban lo más mínimo.
Lo peor fue cuando los medios de México le preguntaron por qué bonito era México, los de Ecuador por su país, los de Perú idem... Luego uno de Iberia le pidió que le firmara un disco a lo que Miguel se negó. ¡No te jode! Para luego aprovecharse de la imagen y ponérnosla en todos los aviones con el clásico Bosé con Iberia. ¡Y de gratis!. Miguel, que no es tonto, les dijo que lo firmaría cuando le regalaran los billetes.
Momentazo aparte fue la sarta de bobadas que le soltó el periodista de ese programa tan hortera que se llama Aquí hay Tomate. Todas iban sobre su bisexualidad. ¡Qué manía! ¡Coño, dejarle en paz! Siempre igual. ¡A mí qué me importa con quien se acueste!
Cabreado por una rueda de prensa tan insulsa y en la que no pudo dar más que dos pobres titulares, me fui a la redacción a escribirme la noticia, que iba en la portada de la edición que se cerraba ese día. No comí más que un sandwich porque teníamos mogollón de trabajo. A media tarde, tormenta de ideas con mi jefe para ver cómo titulábamos a Bosé. Tengo un jefe encantador, con el que se puede hablar y dialogar y que deja mucho margen a la creatividad. Además, es buen tío y la verdad es que eso se agradece a la hora de trabajar.
A las siete nos fuimos para casa y me llevé en el coche a María, la última hace un mes en incorporarse al equipo. Fuimos hablando de nuestras respectivas ruedas de prensa (ella estuvo en la presentación de la película de Saura). Me dijo que entrevistó a Ray Loriga, un tío que le encanta a todos los niveles y que a mí me parece de lo peor. Escribe fatal. Ella dice que le encanta y le defiende a tope. Creo que Lóriga tiene a su mejor fan en María. Ray es un chico que se dio a conocer hace unos años con una novelita de cuyo título ya ni me acuerdo, de lo mala que era. Está casado con Cristina Rosenvinge, una cantante que antes iba de niñata rockera pija y que desde hace años va de Pearl Jam y nos canta en inglés una música de lo más fría e insensible. Ésta a quien le encanta es a mi novio, que es super fan y tiene todos sus discos. Hace tiempo que no la pone en casa, justo desde que fuimos a verla en directo a la sala Galileo ¿por qué será?
Nuevamente se demostró el poco nivel de muchos periodistas. Hasta yo que al Ray Lóriga no le soporto sé que está casado y tiene hijos y que es escritor. Pues una muchachita muy avispada le preguntó si quería tener hijos y que si tenía ganas de escribir algo. ¡Hay queda eso! Y se quedó tan ancha. Tengo que enterarme donde escribe ésta para no comprar nunca su medio, porque con ese nivel...
Nos chupamos el atasco habitual de la A-2, con lo cual estuvimos una hora en el coche raja que te raja de todo. Al llegar a casa, y después de media hora intentando aparcar (los inconvenientes de vivir en el centro), me subí a casa derrotado. Mi novio, que cada día está más guapo, estaba leyendo un documento de investigación sobre los puntos negros de la investigación de los atentados del 11-M que le pasé y que salió publicado el domingo en El Mundo. Leyendo eso te das cuenta en manos de quién estamos y de lo que son capaces algunos políticos con tal de conseguir el poder.
Después vino Pepe a cenar a casa, que había tenido un mal día en el trabajo (y eso que era el primer día después de las vacaciones en Mallorca) y la verdad es que conseguimos animarle y que se riera. Ojalá que encuentre pronto otro trabajo dónde valoren lo mucho que vale Pepe, tanto profesionalmente como a nivel personal. Nos reímos mucho durante la cena que hizo mi novio (sí, por una vez me escaqueé) y luego estuvimos hablando de tíos, música (Pepe no puede con el Bosé y yo le puse el disco para que se fastidiara, jajaja) y a las once de la noche se fue. Justo cuando la madre de mi novio, fiel a su cita semanal, lé llamó para contarse todas esas cosas que una madre y un hijo se deben contar. Me acosté muy tarde porque no tenía ganas de dormir, y para no variar, no coincidí en hora con mo novio, que siempre se acuesta antes.
Martes 20 de abril. Me costó levantarme por la mañana, la verdad. Y a mi novio también, que se levantó igual de tarde que yo. Me preparé un café en casa y me fui rápido a Lavapiés. En la Filmoteca presentaba Miguel Bosé su último disco. La verdad es que durante el camino en el coche iba pensando en el truño de rueda de prensa en el que me iba a meter con un personaje que no me interesaba mucho en los últimos años. Reconozco que Miguel Bosé es un artistazo pero los últimos discos que ha hecho me han parecido de lo peor. No aportaban nada.
A las diez de la mañana me planté en la Filmoteca, y en la puerta estuvimos esperando todos los periodistas a que nos dejaran pasar. El momento fue muy democrático porque tanto el de El País como yo, de un medio pequeño pero molón, hicimos cola. Dos chicas con acentazo mexicano y muy emperifolladas (¡ay las rubias de mechas!) se acercaron a mí y me preguntaron qué había que hacer para entrar en la rueda. Evidentemente intentaban colarse.
La verdad es que queda muy poco profesional indicar a unas fans como colarse en una rueda de prensa, pero como me parecía que ellas iban a ser lo único interesante, pues mira, a ver si se levantaban en medio de la rueda de prensa a darle un beso y tenía titular. Así que les dije que se inventaran un medio de comunicación y que habían confirmado su presencia. Seguro que a los de la discográfica les daba pena y les dejaban pasar.
Pasé dentro, me tomé otro café y, claro, con tanto café, a las 10,15 de la mañana iba atacado, la verdad. Me dieron el disco y el dossier y me puse a ver si podía sacar alguna pregunta medianamente interesante. Justo delante mía se sentaron las chicas a las que ayudé a colar, jajaj. Me hizo mucha gracia porque se las veía emocionadas. A las 10.30 un tipo de la discográfica se puso a ponernos algunos temas del disco debidamente comentados. Y la verdad, me quedé de piedra.
Me encantaban. Son una mezcla de música clásica con baladas, boleros, salsa... ¡No me lo esperaba! Creo que es un discazo de esos de escuchar a la luz de las velas con la persona querida en medio de una cena en casa. Emocionado por lo que escuché, comenzó la rueda de prensa. Miguel casi se cae por la escalera al bajar. La rueda de prensa de lo peor. Me doy cuenta del poco nivel de muchos periodistas. Si no tengo nada interesante que preguntar, me callo, pero no empiezo a preguntarle cosas que, por el gesto de la cara que puso, no le interesaban lo más mínimo.
Lo peor fue cuando los medios de México le preguntaron por qué bonito era México, los de Ecuador por su país, los de Perú idem... Luego uno de Iberia le pidió que le firmara un disco a lo que Miguel se negó. ¡No te jode! Para luego aprovecharse de la imagen y ponérnosla en todos los aviones con el clásico Bosé con Iberia. ¡Y de gratis!. Miguel, que no es tonto, les dijo que lo firmaría cuando le regalaran los billetes.
Momentazo aparte fue la sarta de bobadas que le soltó el periodista de ese programa tan hortera que se llama Aquí hay Tomate. Todas iban sobre su bisexualidad. ¡Qué manía! ¡Coño, dejarle en paz! Siempre igual. ¡A mí qué me importa con quien se acueste!
Cabreado por una rueda de prensa tan insulsa y en la que no pudo dar más que dos pobres titulares, me fui a la redacción a escribirme la noticia, que iba en la portada de la edición que se cerraba ese día. No comí más que un sandwich porque teníamos mogollón de trabajo. A media tarde, tormenta de ideas con mi jefe para ver cómo titulábamos a Bosé. Tengo un jefe encantador, con el que se puede hablar y dialogar y que deja mucho margen a la creatividad. Además, es buen tío y la verdad es que eso se agradece a la hora de trabajar.
A las siete nos fuimos para casa y me llevé en el coche a María, la última hace un mes en incorporarse al equipo. Fuimos hablando de nuestras respectivas ruedas de prensa (ella estuvo en la presentación de la película de Saura). Me dijo que entrevistó a Ray Loriga, un tío que le encanta a todos los niveles y que a mí me parece de lo peor. Escribe fatal. Ella dice que le encanta y le defiende a tope. Creo que Lóriga tiene a su mejor fan en María. Ray es un chico que se dio a conocer hace unos años con una novelita de cuyo título ya ni me acuerdo, de lo mala que era. Está casado con Cristina Rosenvinge, una cantante que antes iba de niñata rockera pija y que desde hace años va de Pearl Jam y nos canta en inglés una música de lo más fría e insensible. Ésta a quien le encanta es a mi novio, que es super fan y tiene todos sus discos. Hace tiempo que no la pone en casa, justo desde que fuimos a verla en directo a la sala Galileo ¿por qué será?
Nuevamente se demostró el poco nivel de muchos periodistas. Hasta yo que al Ray Lóriga no le soporto sé que está casado y tiene hijos y que es escritor. Pues una muchachita muy avispada le preguntó si quería tener hijos y que si tenía ganas de escribir algo. ¡Hay queda eso! Y se quedó tan ancha. Tengo que enterarme donde escribe ésta para no comprar nunca su medio, porque con ese nivel...
Nos chupamos el atasco habitual de la A-2, con lo cual estuvimos una hora en el coche raja que te raja de todo. Al llegar a casa, y después de media hora intentando aparcar (los inconvenientes de vivir en el centro), me subí a casa derrotado. Mi novio, que cada día está más guapo, estaba leyendo un documento de investigación sobre los puntos negros de la investigación de los atentados del 11-M que le pasé y que salió publicado el domingo en El Mundo. Leyendo eso te das cuenta en manos de quién estamos y de lo que son capaces algunos políticos con tal de conseguir el poder.
Después vino Pepe a cenar a casa, que había tenido un mal día en el trabajo (y eso que era el primer día después de las vacaciones en Mallorca) y la verdad es que conseguimos animarle y que se riera. Ojalá que encuentre pronto otro trabajo dónde valoren lo mucho que vale Pepe, tanto profesionalmente como a nivel personal. Nos reímos mucho durante la cena que hizo mi novio (sí, por una vez me escaqueé) y luego estuvimos hablando de tíos, música (Pepe no puede con el Bosé y yo le puse el disco para que se fastidiara, jajaja) y a las once de la noche se fue. Justo cuando la madre de mi novio, fiel a su cita semanal, lé llamó para contarse todas esas cosas que una madre y un hijo se deben contar. Me acosté muy tarde porque no tenía ganas de dormir, y para no variar, no coincidí en hora con mo novio, que siempre se acuesta antes.
martes, abril 20, 2004
Comida familiar y fiesta en casa
Domingo 18 de abril. Bienvenidos al diario de este periodista que intenta ser feliz y hacer felices a quienes les rodea. La verdad es que llevaba tiempo deseando tener un diario en el que almacenar todas esas cosas que nos pasan cada día y que luego, no sé muy bien si por causa de la incipiente senilidad que la mala vida me está causando, se me quedan perdidas en los cajones del cerebro.
La verdad es que llevaba tiempo leyendo algunos diarios en internet y se me ocurrió poner también el mío al objeto de que todos aquellos que me conocéis (o bichos raros interesados en mi vida, que ya hay que tener narices) sepáis un poco lo que hago cada día y lo que pienso sobre algunos asuntos.
Es curioso observar que muchos amigos a los que creemos conocer a fondo, aunque sólo sea por el tiempo que hemos pasado juntos, nos damos cuenta que piensan o actúan de forma diferente a cómo creíamos. No es de extrañar. A veces creo que los mayores desconocidos son nuestros propios amigos o familia.
Bueno, el caso es que tampoco os quiero desquiciar con estos pensamientos absurdos. El caso es que como algunos amigos os habéis quejado de que ultimamente ni os escribo ni ná, pues aquí tenéis este diario para aquellos masocas que lo queráis saber todo, todo, de mi vida. Que, repito, hace falta valor.
Espero que entre todos me aportéis material y fotos que pueda incluir en este diario.
El domingo 18 de abril me levanté pronto porque había quedado a comer con mis padres, mi hermano y mi futura cuñada dentro de dos meses en la casa de la sierra. Me levanté a las 11,30 dormido porque no se me ocurrió otra genial idea la noche anterior que ponerme a ver una película en La 2 de Al Pacino.
Pero es que Al me puede, es superior a mis fuerzas. Creo que es uno de los mejores actores del cine, al menos de los pocos buenos que nos quedan. El caso es que el sábado por la noche quedamos todos en el Demodé, un local que últimamente, la verdad, se está convirtiendo en un nuestro punto de encuentro. Es un sitio que lo tiene todo. Es pequeño, está en una zona medianamente apartada de todo el tumulto pero en el centro, los camareros (Junior sobre todo) y el portero (Paco) son encantadores. Y qué decir de Cuca, nuestra madame del ropero, una de las personas más divertidas de la noche madrileña. Sólo por conocerla a ella merece la pena ir al local.
El caso es que un hubo un momento en el que el local era practicamente nuestro. Terry había convocado a mogollón de gente y miraras donde miraras sólo había invitados del cumpleaños. Luego llegaron clientes habituales y, como ya más o menos nos conocemos todos, pues la verdad es que ir llegando la gente y saludando.
A eso de las tres yo tenía el cuerpo para el arrastre y la verdad es que pensando que al día siguiente tenía que ir a comer, pues decidí volver a casa. Mi novio se quedó en representación mía allí. Al entrar en casa pensé en tomarme una copa tranquilamente antes de dormir y encendí la tele. Craso error, querida amiga. Justo acababa de empezar en La 2 la película de Al Pacino, cuyo título aún ni sé.
Al, que está fantástico haga lo que haga, se marcaba un papel muy dramático. Se llamaba Carlito Brigante y era un narco portorriqueño de Nueva York que acaba de librarse de una condena de la leche gracias a un abogado de la mafia que se pasa la película echándose rayas de coca. El que lo interpretaba era Sean Penn, que tenía unos pelos rizados pelirrojos en plan judio posthippie de los setenta de la más freak, la verdad.
El caso es que Al es víctima de su destino trágico, y el pobre por más que intenta huir de los jaleos e irse con su chica a las Bahamas, acaba metido en todos los fregados. Al tiene una discoteca en Nueva York de lo más divertida. Es como el cool, el mismo rollo metálico, pero sin esas angosturas del Cool tan incómodas. Porque si hay un local en Madrid incómodo es el cool.
Pero bueno, que hoy no toca hablar de eso. El caso es que durante toda la película suenan canciones de los setenta. Hacía tiempo que no escuchaba una selección tan completa de disco fashion de los setenta, me hizo mucha gracia la verdad. Estaban todos los temas... Al final el pobre Al no logra escapar y muere traicionado por todos. ¡Qué papelón se marca el jodío! Y encima como era en versión original, pude escuchar su vozarrón natural.
Yo creo que si volviera a nacer me enamoraría de un hombre como Al. Siempre me han llamado la atención los tíos que son víctimas de un pasado atormentador y que parece que te van a meter en problemas. Así me ha ido en algunos casos, claro. Menos mal que mi novio no es de esos ;)
La putada de que una película te enganche a las tres de la mañana es que hasta las cinco no te acuestas. Y al día siguiente me levanté no sé ni cómo. Además mi novio llegó a eso de las nueve de la mañana y me despertó, para variar.
Como no tenía mucho tiempo, desayuné y me fui a comprar unos pasteles para el postre de la comida a mi pastelería favorita, La Tahona de San Onofre. Barato no cobra, pero los dulces y el pan que tienen en este sitio son de lo mejor que nunca he probado en mi vida. Me fui a por el coche y a la 1.30 ya estaba en la sierra, en el chalé.
La verdad es que hacía tiempo que no iba al chalé y la verdad es que al llegar al pueblo me dió un rollo nostalgia tremendo. Pasé por varios sitios que habían cambiado mucho. Que si una rotonda por aquí, que si varios edificios por allá, que si esta nueva tienda al lado de la casa... el caso es que parecía otro pueblo. Y me di cuenta de lo mayor que me estaba haciendo. Lo peor de todo fue cuando me enteré en la comida que mi vecino Yerai tiene ¡17 años!
¡Cómo puede tener ya 17 años un niño al que vi nacer y que jugó conmigo toda su infancia verano a verano! Me entró una crisis muy muy mala en la comida. Y no es que yo sea muy viejo, porque la semana pasada cumplí 25 años pero la verdad, jode mucho escuchar esas cosas. El caso es que para soliviantar un poco las penas me tomé una copa de whisky que había por allí. Y sí, las penas se pasaron, la verdad. No hay nada como alcoholizarse para ver las vida de otra manera.
La comida fue agradable, sobre todo la conversación giró en torno a los preparativos de la boda de mi hermano. Mi madre tuvo la feliz idea el día antes de irse de compras y se gastó un pastón en Goya. Entraron a varias tiendas pero al final se decidió por un bolso y unos zapatos a medida en Tiffany´s.
Me pareció muy divertido que lo comprara en esta tienda, yo ya me imaginaba a mi madre en plan Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes y me hizo mucha gracia. Además, el bolso era parecido a uno de la película. No pensé que nunca pudiera llegar a comprar a mi madre con Audrey. ¡Sorprendente!
A media tarde regresé a mi casa de Madrid y mi novio estaba ultimando los detalles de la fiesta que a las siete de la tarde dimos para algunos amigos que no pudieron estar en mi cumpleaños porque, como sucede cada dos años, cayó en Semana Santa y, claro, en Madrid en esas fechas no quedamos más que yo, que celebro el cumple, y cuatro desquiciados más que, eso sí, disfrutamos de una ciudad en la que se puede pasear y salir de compras sin que te atosiguen.
Vinieron, Raquel, Patricia, Juan y el chico que conoció la noche anterior, Jose, y que me cayó muy bien la verdad y Johann, el alma de las fiestas caseras. La reunión, para no variar, fue de lo más variopinta. Nuestras conversaciones incluyeron política, personajes cutres de lo peor como Aida, rollo místico con experiencias personales más allá de la realidad, música y nuevas tendencias y en general mucho humor. No paramos de reir.
Uno de los mejores momentos fue cuando Raquel sin ton ni son le dijo a mi novio: "Hoy me he acordado mucho de ti. ¡Claro estaba fumada!". Aún hoy me estoy riendo. Ha sido una de las mejores frases de los últimos tiempos. Y es que Raquel es tremenda. Sus puntos son de lo más divertido. Además estaba un poco desanimada y creo que la conseguimos animar.
Y el otro gran momento de la noche del domingo fue cuando Johann fue al baño y ¿se resbaló? y nos echó al suelo el armarito blanco en el que guardamos practicamente de todo: los botes de tónico para las espinillas, las cremas de Gucci, el peine, el desodorante, las medicinas, las sales de baño... La estampa fue genial porque te veías a Johann muerto de la risa gritando "Yuuhuuu" en medio de botes de Gucci, sales naranjas de baño esparcidas por el suelo y frascos de desodorante, cepillos de dientes, oraldine y algodones. Muertos de la risa intentamos recogerlo y la verdad es que nos costó porque las carcajadas nos podían.
A las 23,30 la fiesta concluyó y yo con la mandíbula desencajada decidí que era hora de irme a la cama. Por una vez mi novio y yo decidimos ir a la cama a la misma vez. ¡Qué raro!
Domingo 18 de abril. Bienvenidos al diario de este periodista que intenta ser feliz y hacer felices a quienes les rodea. La verdad es que llevaba tiempo deseando tener un diario en el que almacenar todas esas cosas que nos pasan cada día y que luego, no sé muy bien si por causa de la incipiente senilidad que la mala vida me está causando, se me quedan perdidas en los cajones del cerebro.
La verdad es que llevaba tiempo leyendo algunos diarios en internet y se me ocurrió poner también el mío al objeto de que todos aquellos que me conocéis (o bichos raros interesados en mi vida, que ya hay que tener narices) sepáis un poco lo que hago cada día y lo que pienso sobre algunos asuntos.
Es curioso observar que muchos amigos a los que creemos conocer a fondo, aunque sólo sea por el tiempo que hemos pasado juntos, nos damos cuenta que piensan o actúan de forma diferente a cómo creíamos. No es de extrañar. A veces creo que los mayores desconocidos son nuestros propios amigos o familia.
Bueno, el caso es que tampoco os quiero desquiciar con estos pensamientos absurdos. El caso es que como algunos amigos os habéis quejado de que ultimamente ni os escribo ni ná, pues aquí tenéis este diario para aquellos masocas que lo queráis saber todo, todo, de mi vida. Que, repito, hace falta valor.
Espero que entre todos me aportéis material y fotos que pueda incluir en este diario.
El domingo 18 de abril me levanté pronto porque había quedado a comer con mis padres, mi hermano y mi futura cuñada dentro de dos meses en la casa de la sierra. Me levanté a las 11,30 dormido porque no se me ocurrió otra genial idea la noche anterior que ponerme a ver una película en La 2 de Al Pacino.
Pero es que Al me puede, es superior a mis fuerzas. Creo que es uno de los mejores actores del cine, al menos de los pocos buenos que nos quedan. El caso es que el sábado por la noche quedamos todos en el Demodé, un local que últimamente, la verdad, se está convirtiendo en un nuestro punto de encuentro. Es un sitio que lo tiene todo. Es pequeño, está en una zona medianamente apartada de todo el tumulto pero en el centro, los camareros (Junior sobre todo) y el portero (Paco) son encantadores. Y qué decir de Cuca, nuestra madame del ropero, una de las personas más divertidas de la noche madrileña. Sólo por conocerla a ella merece la pena ir al local.
El caso es que un hubo un momento en el que el local era practicamente nuestro. Terry había convocado a mogollón de gente y miraras donde miraras sólo había invitados del cumpleaños. Luego llegaron clientes habituales y, como ya más o menos nos conocemos todos, pues la verdad es que ir llegando la gente y saludando.
A eso de las tres yo tenía el cuerpo para el arrastre y la verdad es que pensando que al día siguiente tenía que ir a comer, pues decidí volver a casa. Mi novio se quedó en representación mía allí. Al entrar en casa pensé en tomarme una copa tranquilamente antes de dormir y encendí la tele. Craso error, querida amiga. Justo acababa de empezar en La 2 la película de Al Pacino, cuyo título aún ni sé.
Al, que está fantástico haga lo que haga, se marcaba un papel muy dramático. Se llamaba Carlito Brigante y era un narco portorriqueño de Nueva York que acaba de librarse de una condena de la leche gracias a un abogado de la mafia que se pasa la película echándose rayas de coca. El que lo interpretaba era Sean Penn, que tenía unos pelos rizados pelirrojos en plan judio posthippie de los setenta de la más freak, la verdad.
El caso es que Al es víctima de su destino trágico, y el pobre por más que intenta huir de los jaleos e irse con su chica a las Bahamas, acaba metido en todos los fregados. Al tiene una discoteca en Nueva York de lo más divertida. Es como el cool, el mismo rollo metálico, pero sin esas angosturas del Cool tan incómodas. Porque si hay un local en Madrid incómodo es el cool.
Pero bueno, que hoy no toca hablar de eso. El caso es que durante toda la película suenan canciones de los setenta. Hacía tiempo que no escuchaba una selección tan completa de disco fashion de los setenta, me hizo mucha gracia la verdad. Estaban todos los temas... Al final el pobre Al no logra escapar y muere traicionado por todos. ¡Qué papelón se marca el jodío! Y encima como era en versión original, pude escuchar su vozarrón natural.
Yo creo que si volviera a nacer me enamoraría de un hombre como Al. Siempre me han llamado la atención los tíos que son víctimas de un pasado atormentador y que parece que te van a meter en problemas. Así me ha ido en algunos casos, claro. Menos mal que mi novio no es de esos ;)
La putada de que una película te enganche a las tres de la mañana es que hasta las cinco no te acuestas. Y al día siguiente me levanté no sé ni cómo. Además mi novio llegó a eso de las nueve de la mañana y me despertó, para variar.
Como no tenía mucho tiempo, desayuné y me fui a comprar unos pasteles para el postre de la comida a mi pastelería favorita, La Tahona de San Onofre. Barato no cobra, pero los dulces y el pan que tienen en este sitio son de lo mejor que nunca he probado en mi vida. Me fui a por el coche y a la 1.30 ya estaba en la sierra, en el chalé.
La verdad es que hacía tiempo que no iba al chalé y la verdad es que al llegar al pueblo me dió un rollo nostalgia tremendo. Pasé por varios sitios que habían cambiado mucho. Que si una rotonda por aquí, que si varios edificios por allá, que si esta nueva tienda al lado de la casa... el caso es que parecía otro pueblo. Y me di cuenta de lo mayor que me estaba haciendo. Lo peor de todo fue cuando me enteré en la comida que mi vecino Yerai tiene ¡17 años!
¡Cómo puede tener ya 17 años un niño al que vi nacer y que jugó conmigo toda su infancia verano a verano! Me entró una crisis muy muy mala en la comida. Y no es que yo sea muy viejo, porque la semana pasada cumplí 25 años pero la verdad, jode mucho escuchar esas cosas. El caso es que para soliviantar un poco las penas me tomé una copa de whisky que había por allí. Y sí, las penas se pasaron, la verdad. No hay nada como alcoholizarse para ver las vida de otra manera.
La comida fue agradable, sobre todo la conversación giró en torno a los preparativos de la boda de mi hermano. Mi madre tuvo la feliz idea el día antes de irse de compras y se gastó un pastón en Goya. Entraron a varias tiendas pero al final se decidió por un bolso y unos zapatos a medida en Tiffany´s.
Me pareció muy divertido que lo comprara en esta tienda, yo ya me imaginaba a mi madre en plan Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes y me hizo mucha gracia. Además, el bolso era parecido a uno de la película. No pensé que nunca pudiera llegar a comprar a mi madre con Audrey. ¡Sorprendente!
A media tarde regresé a mi casa de Madrid y mi novio estaba ultimando los detalles de la fiesta que a las siete de la tarde dimos para algunos amigos que no pudieron estar en mi cumpleaños porque, como sucede cada dos años, cayó en Semana Santa y, claro, en Madrid en esas fechas no quedamos más que yo, que celebro el cumple, y cuatro desquiciados más que, eso sí, disfrutamos de una ciudad en la que se puede pasear y salir de compras sin que te atosiguen.
Vinieron, Raquel, Patricia, Juan y el chico que conoció la noche anterior, Jose, y que me cayó muy bien la verdad y Johann, el alma de las fiestas caseras. La reunión, para no variar, fue de lo más variopinta. Nuestras conversaciones incluyeron política, personajes cutres de lo peor como Aida, rollo místico con experiencias personales más allá de la realidad, música y nuevas tendencias y en general mucho humor. No paramos de reir.
Uno de los mejores momentos fue cuando Raquel sin ton ni son le dijo a mi novio: "Hoy me he acordado mucho de ti. ¡Claro estaba fumada!". Aún hoy me estoy riendo. Ha sido una de las mejores frases de los últimos tiempos. Y es que Raquel es tremenda. Sus puntos son de lo más divertido. Además estaba un poco desanimada y creo que la conseguimos animar.
Y el otro gran momento de la noche del domingo fue cuando Johann fue al baño y ¿se resbaló? y nos echó al suelo el armarito blanco en el que guardamos practicamente de todo: los botes de tónico para las espinillas, las cremas de Gucci, el peine, el desodorante, las medicinas, las sales de baño... La estampa fue genial porque te veías a Johann muerto de la risa gritando "Yuuhuuu" en medio de botes de Gucci, sales naranjas de baño esparcidas por el suelo y frascos de desodorante, cepillos de dientes, oraldine y algodones. Muertos de la risa intentamos recogerlo y la verdad es que nos costó porque las carcajadas nos podían.
A las 23,30 la fiesta concluyó y yo con la mandíbula desencajada decidí que era hora de irme a la cama. Por una vez mi novio y yo decidimos ir a la cama a la misma vez. ¡Qué raro!
