martes, septiembre 21, 2004

I can't with my life


Tengo ultimamente tanto trabajo que ya no es que no tenga tiempo para actualizar este diario, sino que casi no me queda tiempo para leer otros blogs, y la verdad es que luego los abro y me llevo alguna que otra sorpresa. En fin, ya dije que este mes de otoño me venía cargadito y no me equivoqué.

Ando estos días atribulado porque estoy ayudando a un querido amigo a poner en marcha un proyecto artístico que me apasiona y quiero que cuando dentro de dos meses todo salga adelante, tengo el éxito que se merece. Le doy vueltas a la cabeza e intento pensar en cómo seguir ampliando el proyecto. Ya contaré más adelante de qué se trata, aunque alguno ya lo sabéis.

El caso es que entre que tengo parte de la cabeza ocupada en esta cuestión y el resto del cuerpo sometido a los innumerables cierres de mi revista, pues como que no doy a basto. Hoy sin exagerar me he pasado media mañana al teléfono gestionando reportajes, porque encima me quedo sólo casi todo el mes de octubre para cubrir ¡todo Madrid! tanto en música, como libros y cine más los reportajes locales de la ciudad. Es decir ¡qué no puedo más! Menos mal que luego me voy a México a unas vacaciones...con el móvil apagado. Que no es plan de que me pase como en mi anterior trabajo, que mi jefe me "sugirió" que abortase mis vacaciones porque me necesitaba a su lado. Lo peor.

El viernes estuve en la fiesta Mira una Castiza, con las grandes putilatex de anfitrionas y mis queridos Aviador y Elektro de estrellas con las invitadas Demonio y Flor de Alcorcón. Y me lo pasé teta. La noche comenzó a la antigua, en el Nike con una veintena de amigos y conocidos. Y acabamos como 14 personas todos cogiditos de la mano por la Gran Vía camino del Coppelia, que la de la puerta lo flipó porque estaba en lista con mogollón de gente y, claro, fue como la excursión del colegio que llega a la fiesta más castiza y mariquítisima de esa noche.

Me lo pasé muy bien. No voy ahora a repasar todo lo que viví pero la imagen de Zäpp y yo casi agarrados porque nos caíamos de la risa escuchando Travesti cubano y Ortopedia por vicio de las Putilatex se quedará en mi memoria. También el modelazo que La Flor le prestó a Aviador, y que parecía una señora mayor de pueblo de Ciudad Real con un vestido del mercadillo del pueblo de al lado encogido en la lavadora. Iba monísima, muy folclórica con su único pendiente a juego, realizando coreografías que desafiaban las leyes físicas en la cabina.

Mogollón de gente y ambientazo divertido. Saludos con Roberta Marrero y por supuesto con Glenda Galore, que estaba fantástica y muy divertida contándome sus inicios en esto del travestismo popero y transgresor.

El fin de semana fue muy relajado. Cena con mis tíos el sábado atando algunos cabos. Estoy de cambios otra vez. Y el domingo día relax en casa y cena con muchos amigos. Santi ya está a punto de inaugurar su restaurante que va a ser lo más y me alegro mucho por ello.

Desde aquí besos a un lector fiel, fiel, fiel, más fiel que María Magdalena. Se llama Toni Tirado y sé que me lee todos los días. Sabe más de vida que yo mismo, increíble. Pues eso, que te lo debía, cari, y ya veras la foto que nos hicimos. ¡Es lo más!

Bueno, también muchos besos a todos los que leéis estas chorradas. ¡Y dejar comentarios!

Mañana contaré la divertídisima tarde que me he pasado en El Corte Inglés con Zäpp, ¿o lo haces tu, prima, que tienes más gracia?