miércoles, agosto 18, 2004

Por un amor

Escucho en el CD esta ranchera de Sasha Sokol, una artista mexicana cuya reciente entrevista atesoro con mucho cariño por varios motivos, entre ellos la enorme humanidad de quien se mostró cien por cien sincera en sus respuestas.

Por un amor, me desvelo y vivo apasionada,
tengo un amor.
Hay días en los que uno, sin saber por qué, está triste. Son días en los que parece que todos los astros se han conjurado contra en ti y se unen en Géminis para desestabilizar el equilibrio que te proporciona Libra cuando está en Saturno.

En mi vida dejo para siempre amargo dolor.

Son días en los que los recuerdos se agolpan, en los que los ojos que una vez quisiste se te aparecen por todas partes. Días de amargura viendo a través de la ventana las vidas de los demás, imaginando que son más felices que tú. Quizá sí. Noches de desvelo en las que el sueño tarda en llegar y tu única compañía es una copa de ron que poco a poco se va mermando y no te introduce en el tan deseado olvido.

Pobre de mí. Esta vida mejor que se acabe, no es para mí.
Pobre de mí. Pobre de mí.

Tengo muchas ilusiones, muchos proyectos, pero la mente, ¡maldita sea!, parece que hoy se ha quedado sólo anclada en lo que pudo ser, y no fue. En los recuerdos de una vida que por aquel entonces me parecía mía, y ahora la siento tan lejana como las frías estepas rusas por las que un día me perderé.

Cuanto sufre mi pecho que late tan sólo por ti.

Y la vida ya no se me presenta como un futuro prometedor, sino como un pasado ensordecedor que grita en mi alma hasta que todo mi cuerpo se retuerce en una espiral y los huesos comienzan a crujir, los músculos a tensionarse sin dolor. Y las lagrimas no aparecen.

Por un amor, he llorado gotitas de sangre del corazón.
Me ha dejado con el alma herida, sin compasión.

¿Cuándo aprendí que los planes casi nunca salen bien? ¿Cuándo me di cuenta de que soy un punto minúsculo en el firmamento? ¿Cuándo me fijé en que nada de lo que deseaba podía ser?

Pobre de mí.
Esta vida mejor que se acabe, no es para ti.
Pobre de mí.
Pobre de mí.

Siento la cercanía de mis seres queridos cada vez más lejana. Siento la lucha cada vez más estúpida. Siento que todo lo que construyo, se derrumba, que cada vez soy más un juguete en manos de un tiempo que se me escapa por los poros de la piel.

Cuanto sufre mi pecho que late tan sólo por ti.

Pobre de mí.