miércoles, junio 23, 2004

Reportaje comentado para una crisis creativa


Por primera vez antes de publicar un reportaje, voy a someter a examen público su redacción y enfoque. Estoy ultimando un reportaje sobre inmigrantes gays en Madrid. El nuevo éxodo del siglo XXI, el de aquellos que tienen que venir a Madrid porque en su país de origen ser gay les puede salir muy caro. Me gustaría que todos me diérais opinión sobre la redacción y el enfoque y me apuntéis aquellas cosas que se pueden cambiar para mejor. Tenéis tres días, ricas.

Los comentarios en este blog. El texto lo colgaré en breves instantes en Maniobras Periodísticas para que lo leáis. Esto forma parte de esa crisis creativa que padezco. No estoy seguro de nada de lo que hago, de hecho este reportaje tal y como está es puritito churro. Hay que añadirle tres testimonios que van a parte. Uno de ellos sí sale referenciado en el texto, es John Jairo, primer refugiado político en España por causa gay. Los otros dos aún no están rematados porque he quedado el lunes con las personas a las que entrevisto. Una de ellas es León (opíname del texto, que a ti te afecta directamente).

Acabo de hablar con los chicos de L-Kan para entrevistarles la semana que viene. He tenido noticias a través de la magnífica página ¡Qué viva el pop! (que en breve enlazaré) de que Juanjo Fuster sigue creando muy buena música. Me encanta este chico. Para septiembre quiero preparar un reportaje de los nuevos valores musicales de este país. Gente que haga cosas interesantes en el mundo de la música, que la hay, aunque a alguno le parezca increíble. Estoy también detrás de hacerme con música de los Lemon^Fly, un grupo que me encanta, lástima que se hayan separado.

Hablando de música, ayer estuve un buen rato con Binomio DJ. Antonio, que está muy ocupado, es un ser entrañable y cariñoso. Conversamos nuestras respectivas juventudes, gustos artísticos, música, literatura, hombres, petardeo... todo muy variadito. El caso es que se me echó el tiempo y llegué a casa cuando ya habían llegado Juan y Raquel, que se vinieron a cenar. Menos mal que mi novio hizo de excelente anfitrión. Preparé la cena en un santiamén y disfrutamos de una velada muy divertida. Todo listo para celebrar la semana que viene el cumpleaños de mi novio y el de Juan a la vez, y luego el Orgullo. ¡Qué estrés!