sábado, junio 05, 2004

El futuro de la Iglesia en una sociedad metrosexual


Sábado 5 de junio. Dejo de estudiar durante unos minutos mi examen de catalán que tengo esta tarde. No es un examen difícil pero quiero aprender el suficiente vocabulario para que en la parte oral pueda tener recursos de sobra ante cualquier pregunta. Hoy es el día del medioambiente, es decir, el día en el que todos los gobiernos se muestran muy preocupados por el lamentable estado de nuestro planeta, para inmediatamente olvidarse de ello cuando llegan las doce de la noche y seguir contaminando e imcumpliendo el acuerdo de Kyoto. Entre ellos, España, a cuyo nuevo gobierno hay que pedirle una verdadera política medioambiental basada en hechos y no promesas. Ya veremos.

Ayer me llegó el último libro de Joaquín Leguina, a quien entrevisto el próximo jueves en el Congreso de los Diputados. Se titula El Rescoldo, y habla de varias generaciones de una familia de Zaragoza y un secreto que la Guerra Civil se llevó por delante. Se enclava dentro de esa temática que algunos intelectuales de izquierdas han definido como la recuperación de la memoria roja. Un discurso un tanto arcaico, pero bueno.

El caso es que tengo tres días para leerme sus 300 páginas. De momento he leido unas poquitas y ha conseguido engancharme, lo cual no es ninguna mala noticia. Leguina, que fue presidente de la Comunidad de Madrid, es mejor escritor que político, mejor intelectual que profeta en su tierra, mejor historiador que ideólogo retórico. Ya os contaré que tal.

No sé si Leguina será otro integrante de ese nuevo movimiento Metrosexual, un nuevo término que pretende sustituir al clásico heterogay de toda la vida. Su invención se la debemos seguramente a unos cuantos heteros que les encanta el mariconeo pero que al parecer les debía joder mucho el que les clasificaran con una acepción que incluye el término "-gay". Así que se han inventado otra más políticamente correcta, algo tan indefinido como "metrosexual", en la que encima se hace referencia implícita a algo tan importante para los heteros como el tamaño y la medida (y sino que me expliquen lo de "metro-").

El día de ayer fue intenso en cuanto a trabajo. Estuve entrevistando en El Pozo del Tío Raimundo a un ex cura que peleó durante el tardofranquismo por las libertades de la clase obrera, hecho por el que sufrió hasta cárcel en dos ocasiones. Ha escrito un libro. La semana que viene colgaré la interesante entrevista. Tras varios años de apostolado, deció secularizarse y formar una familia. Sus opiniones sobre la Iglesia me han dejado más trash-tocado que nunca. Demasiado avanzadas para una Iglesia anquilosada en el Concilio de Trento (y sino escuchar a Rouco cada vez que habla). No sé si alguna vez habéis visto "Cuéntame", pero el cura es igual al que sale en esta serie (sólo he visto dos episodios, pero me han dicho que sigue saliendo). De hecho este ex cura les asesoró a los guionistas para ambientar el personaje.

Por otra parte, la entrevista la realicé muy cerca de la estación de cercanías de El Pozo. Aún siguen las pancartas y los ramos de flores. Al pasar por allí, imaginaros. Los pelos de punta. Creo que quienes viven allí tienen que seguir recordando a sus víctimas pero que ver eso todos los días tampoco debe ser positivo para superar una tragedia como aquella. No sé, no soy psicólogo ni nada por el estilo. Es mi opinión con todo el respeto del mundo.

Esta noche me acercaré casi con toda seguridad por el Coppelia para escuchar a eMe y saludar a Óscar L`Showroom. Necesito divertirme. Ultimamente ando muy serio y cuasifilosófico.

Pues eso...

Música: "Frozen" Madonna