jueves, mayo 13, 2004

Una breve reflexión sobre prejuicios y demás

Jueves 13 de mayo. La sabiduría, el conocimiento, llamésmolo como queramos, viene de hablar, de escuchar, de vivir, de la decepción, de la tristeza. Todo lo que hasta el momento sé (y es bien poco) me ha llegado por boca de otros. Primero para conocerme a mí mismo, y después para conocer y aceptar a los demás tal y como son. Uno de los ejercicios más difíciles en esta vida es el aceptar a los demás como son.

Todos y cada uno de nosotros en algún momento hemos rechazado a alguien por su manera de ser. Lo que nos diferencia a muchos de otros intolerantes es el haber reflexionado sobre ese hecho y habernos dado cuenta del error cometido. Aún así, muchas veces no aceptamos a los demás como son. Afortunadamente con el paso inexorable del tiempo he ido cambiando poco a poco. Ahora es raro que me pegue ese arrebato de etiquetar a alguien a priori. Aunque a veces, ya pocas, me sigue sucediendo. Espero que poco a poco esa rémora que lastra el alma vaya desapareciendo.

En fin, que estoy muy filosófico últimamente como podéis leer.

Por cierto, ayer me quedé helado al comprobar como en Google esta página sale de las primeritas cuando tecleas algunas palabras o temas tratados. Eso es algo que me espanta profundamente.

Besos para todos