sábado, mayo 08, 2004

Ojalá que te vaya bonito, ojalá que se acaben ya tus penas


Viernes 7 de mayo. Con la ilusión de acudir a una cita irrepetible y con el cabreo de los atascos en Madrid, me planté en el Albeniz para entrevistar a la gran Chavela Vargas. ¡Y qué decir de ella! Posiblemente sea uno de los iconos artísticos más importantes del siglo XX. Por los labios de La Llorona han pasado no pocas personas que han desgarrado su alma. Por su garganta han corrido no pocos tragos de tequila ("En México no hay tequila ya. Me lo bebí yo todo"). Por sus ojos ha desfilado la historia de todo un siglo.

Y a pesar de que el año pasado se despidió para siempre de Madrid, ahora ha vuelto de nuevo "para participar de ese extraño maridaje con España". La entrevista fue pausada, emocionante y de una lucidez apasionante. Acaba de sacar un disco de antología que suena mientras escribo estas líneas. Es un disco bastante completo muy útil para aquellos que hasta ahora no se hayan acercado a su música. ¡Cómo ha cambiado su voz a medida que el tiempo ha ido haciendo mella en su figura "chaparraíta"!

Me sorprendió mucho su humanidad, su trato cercano a la gente, incluso a mí, que me acababa de conocer. Me habían advertido de ello, pero uno no se lo cree hasta que no lo comprueba. Chavela no defrauda. Es sincera, amena, divertida, entrañable, nostálgica. En un ser humano auténtico. Ha valido la pena.

"Y si volviera a nacer, me volvería a llamar Chavela Vargas, y volvería a ser así de chaparraíta y arrugada". Una mujer que toda su vida ha luchado, entre otras cosas para que su identidad como mujer, como amante, sea reconocida.

Embelesado por Chavela me fui con el fotógrafo a tomar una caña y brinda, y gritar "yihahahai" a su salud, que confíemos que aún nos regale ratos tan inolvidables.

A las cinco estaba en Carabanchel preparando un reportaje sobre jóvenes que han fracasado en el campo educativo y han ingresado en una escuela de formación laboral donde se les enseña un oficio. Este tipo de historias me encantan, porque demuestran que todos tenemos un hueco en la sociedad y que muchos de estos jóvenes abocados a la delincuencia pueden disfrutar de un futuro digno como personas. Muchos ya están trabajando, y encima están contentos. ¿Qué más se puede pedir?

A las siete había quedado en Vallecas con los afectados por las obras del PAU de Vallecas. Un nuevo barrio en el que ya debía estar gente viviendo y aún no se ha puesto un sólo ladrillo. Sinceramente, intenté que los sentimientos no me arrastraran. Cuando uno es periodista tiene que ser imparcial, aunque duela. Pero ver a tanta gente sumida en la miseria, que tiene que pagar todos los meses por unos pisos que no existen, que les han engañado vilmente y que encima nadie les hace caso, pues la verdad es que jode mucho. Y hasta me puse yo detrás de las pancartas para simular una foto para la revista. Las fotos con los ladrillos que chingué el día anterior quedaron magistrales. Quizá cuelgue alguna en el fotolog cuya inauguración se producirá en breve.

Corriendo me fui a entrevistar a Chano Domínguez. Gaditano, flamenco y piano. Casi ná. La entrevista fue un poco sosa porque no tuve tiempo de preparar algo de nivel. Chano encantador, cercano, divertido... Y el concierto: magistral. Una gran noche de jazz, con ovaciones constantes y un público entregado. Impresionante el homenaje a Camarón y la fusión de blues por bulerías. ¡Qué gran noche! Lástima que el juego de luces no acompañara demasiado y se desluciera la puesta en escena.

Al concierto se apuntaron mi novio, que llegaba con gripe, y super Johann, otro fan del jazz de calidad. Durante el concierto, miradas entre nosotros, vivas, aplausos y gestos de admiración.

Para culminar un día tan ocupado a nivel laboral pero tan pleno a nivel personal, nos fuimos a cenar a la Luna Rosa una estupenda pizza. Y prontito a casa, que el cuerpo no da para más y encima mi novio está con gripe.

Posdata: eMe siento no haber podido ir a tu sesión en Coppelia. A la próxima me apuntaré seguro.

¡Qué serio me ha quedado el comentario de hoy! Suerte que mañana es la fiesta Loreal.