martes, mayo 04, 2004

Los Acusicas, mi jefe ramoniano y las chicas mentirosas

Lunes, 4 de mayo 2004. El día ha comenzalo lento, muy lento. Y con un poco de sueño por haber dormido tan poco. LLegué a la redacción medio muerto y me puse a preparar textos en medio del cierre de edición. El primero de ellos fue la entrevista con Los Acusicas, el nuevo grupo de Mauro Canut y Joaquín Niki, dos ácratas del rock que destilan canallería por los cuatro costados en sus letras.

Su primer disco "Ha sido éste" es de lo más divertido del rock. Lástima que me vea obligado a rechazar la invitación para ir a su próxima concierto en Madrid, en Gruta 77, este viernes 7 de mayo a las 22,30 (para quienes queráis ir). Una noche ramoniana en este local que es de los pocos que aún promociona el buen rock patrio. Pero me coincide con el concierto de Chano Domínguez, al que estoy intentando localizar para entrevistarle al término de la actuación.

La mejor respuesta desde luego el deseo manifiesto de cantar en la boda de Z (es decir de la Leti para los no iniciados en este blog). Genial.

Le enseñé la entrevista a mi jefe, que comenzó a reirse con algunas de las contestaciones de Los Acusicas. No sabía que mi jefe hubiera seido seguidor de Los Nikis (me quedé muerta en pladur cuando me enteré) y encima miembro de la iglesia ramoniana del séptimo día (es decir, super fan de Los Ramones). Lo dicho anteriormente en este diario. Mi jefe Pedro es total. Cada día me deja más sorprendido.

El caso es que en la redacción me estoy ganando el apelativo de alternativo, cosa que me jode mucho. No por que me lo pongan sino por lo de "alternativo". ¿Qué es alternativo? ¿No gritar a los cuatro cielos que el bulería es el mejor tema de los últimos siglos? ¿No ponerme unos ricitos y dar molinillos por la noche en un antro? Pues sí, soy "alternativo", aunque preferiría otra palabra, la verdad.

El caso es que salvo mi jefe en la redacción nadie había oido hablar siquiera de Los Nikis. Así nos va.

Tras un día intenso de trabajo, me llamaron de Dro para entrevistar el martes al Pequeño Pécker, un nuevo artista que dio un concierto la semana pasada de presentación en Madrid al que no pude ir porque me quedé dormido (ups). Hemos quedado en el Círculo de Bellas Artes. Si quieres oir su disco entrar en la web www.pequenopecker.com

Luego había quedado con las actrices de Mentirosas para hacerles unas cuantas fotos. Rocío, Helena y Paloma son tres tías geniales, además de estupendas actrices. Aprovechad, que como ya os dije el otro día, la obra es una comedia divertidísima y sólo están hasta mediados de mayo en el teatro Alfil. El caso es que nos hicimos unas fotos en una plaza al lado del teatro que han quedado muy divertidas. En medio de dos yonkis que paraban por allí, las tres me posaron divinas de la muerte en una de esas estatuas tan fantásticas que el Ayuntamiento nos ha puesto. Las pobres debían estar congeladas abrazando aquel pedazo de bronce con forma de hombre leyendo un periódico.

Luego pasamos a los camerinos. Son totales. Muy kitchs. Con ese color fucsia en las paredes, el vestuario por ahí dejado, el maquillaje... Tras la entrevista llegué a casa derrotado. Eran las ocho de la tarde y todavía tenía que ponerme a preparar un reportaje. Al final el cansancio del fin de semana y el agotamiento mental me vencieron y me dejaron postrado en el sofá hasta la hora de irme a la cama. Menos mal que mi novio me tuvo toda la noche en palmito para que descansara...