domingo, mayo 02, 2004

Amigos por todas partes que no plagian por casualidad, como otros

Domingo, 2 de mayo. ¿Plagio o casualidad? Juzgar vosotros mismos. Ayer me llamó mi jefe y me dijo: ¿Has visto la portada del Metrópoli (el suplemento de ocio de El Mundo)?. No, le dije yo. Pues mira, mira lo que pone.

Si no lo veo no lo creo. Hace diez días ya comenté en este diario el reportaje que preparé de Miguel Bosé. Pues bien, en medio de la rueda de prensa se me ocurrió la tremenda paja mental de que la entradilla del reportaje fuera una definición de diccionario, la de la palabra caviar, de forma que la última definición fuera el disco de Miguel Bosé. Fue una bobada que se me ocurrió poner y de la que dudé mucho porque pensaba que mi jefe me iba a decir que se me iba la olla.

Al final la puse y cuando lo leyó mi jefe se quedó tan impactado como esperaba, aunque su comentario entonces no fue el esperado: "Está de puta madre, tío". No lo esperaba. Y así ha salido en todas las ediciones de la revista. Pues bien, el Metrópoli ha titulado en portada de la misma manera, pero con la pelicula "La mirada violeta". En este caso la definición era de la palabra violeta y, claro, la última entrada era la peli de Cayetana Guillén Cuervo. Idéntico a lo mío. ¿Plagio o casualidad?

No sé, no sé. Pero la próxima ocasión en vez de copiarme, que me hagan una oferta laboral, digo yo. Uno es muy profesional, y por tanto, es un mercenario de la creatividad periodística que se vende al mejor sueldo.

Al final no tenía batería suficiente la cámara y no podré inaugurar el fotolog con la fiesta de inauguración de la nueva casa del matrimonio Javi-Terry. Una lástima. La fiesta muy divertida. Andaban por allí también Miranda, Slinky y Miguel, nuestro músico predilecto. Como a Miguel últimamente le gusta el rollo oso acábamos en el Enfrente oyendo el musicón que pone Spunky (increible, de verdad). En estas me llamó Javier D. de Aranjuez para comunicarme su presencia en la noche madrileña. Todos juntos nos fuimos a OHM y allí nos encontramos con Rocío y su novio, Tomás y después con Javier Bardem, que resulta que es amigo del novio de Rocío. Hay que ver lo potente que está Bardem y lo majo que es.

Hubo un momento en la noche en el que ya rodeado de tanta gente fue como increible como en tan poco tiempo iba a ver a tanta gente. A alguno en concreto hacía más de un mes que no le veía. Fue genial. Entrada la mañana cogí la cama con gusto. Vino Pepe al mediodía que pasaba por aquí y me hizo una visita relámpago. Me encanta el que venga gente a casa y sin avisar. Es el concepto de punto de encuentro abierto que pretendo que sea mi casa.

Por la noche, ya recuperados físicamente, fui con mi novio y super Johann a la sala Alfil donde se está representando una comedia divertídisima, Mentirosas, interpretadas por tres actrices que son totales. Os invito a que vayáis. Merece la pena. Esta semana voy a escribir un reportaje del montaje, por lo que después de la función quedamos en El hombre moderno para charlar un rato sobre el reportaje y la obra. Mañana lunes por la tarde les haremos las fotos y prepararemos el texto. Las tres actrices son simpatíquisimas. Si queréis más información de la obra tienen página web: www.mentirosas.org

Después fuimos a casa Johann, el lugar perfecto con el mejor anfitrión de Madrid. Aparecieron Urban, Alex y Carlos, un amigo de ambos que no conocíamos. Urban es todo un personaje, es un Capitán Spock en versión techno-trash. Sus aventuras darían para varios libros.

Es capaz de estar horas hablando sin parar y los que le escuchamos riéndonos sin parar. A mi me dolía ya la mandíbula, de verdad. Frases como "borracha pero con decencia" o "el tremendo hetero que después se abre bien de piernas" dichas en su boca suenan aún mucho más divertidas. Claro está, mi novio, que no se queda atrás le sigue la corriente y la conversación adquiere ya tintes surrealistas. El episodio más fantástico fue cuando nos contó la llegada de sus padres de Francia a los que fue a recoger de empalmada (esa noche fue espectácular, por cierto).

Al llegar no sabía si decir bonjour o bonsuá y mientras sus padres pedían un café (eran las diez de la mañana en Atocha Station) él, que nunca bebía alcohol delante de sus padres, se pidió una cervecita ante la mirada de extrañeza de sus padres que fue creciendo a medida que él iba pidiendo más cervecitas durante la mañana. Sus padres le decían, que bien estás "y yo que iba borracha intentaba aparentar mucha decencia y saber estar".

De ahí al Demodé, el sitio predilecto de la noche madrileña en estos momentos. Por más que busco no encuentro un lugar tan especial y en el que se respire tan buen rollo. Además no ponen garrafón y no se llena de gente, con lo que aún puedes estar cómodo. Tras saludar a nuestra portero favorito de la night (peazo Paco "las chaquetas en el ropero, chicos") bajamos a ver a Cuca, la del vestuario, como dijo alguien. En Demodé aparecieron Laura (¿cómo lo haces para estar siempre tan fantástica y con la sonrisa a punto?) y su novio Santi, que cada vez está más musculoca, nena. El momentazo de la noche fue cuando bromeando me dijo que me llevaba en brazos a otro sitio y le dije, no te atreves a cogerme aquí, y vaya que sí lo hizo.

Como Santi y yo bromeamos mucho con su heterosexualidad y mi homosexualidad pues hay momentos en los que ya las bromas son tan bizarras que nuestras respectivas parejas nos miran con cara de pues muy bien, liaros, que nosotros haremos lo mismo.

Para aquel entonces de la noche la escena comenzaba a ser surrealista y decidimos al cierre del Demodé ir para casa de una vez, que ya estaba bien. El caso es que en este fin de semana he visto a buena parte de la gente a la que quiero. Aún me queda hoy domingo. Por la tarde iremos a visitar a Raquel, que está con la varicela (menuda putada) y luego al Enfrente que pincha esta noche Binomio, el mejor de los DJs de Madrid (tiembla, Spunky, que Binomio viene pegando muy fuerte). En fin, esto es un sin vivir.

Un último comentario: amigos, aquellos que hoy pensábais ir a ver la obra de teatro "Me cago en Dios" (leer comentarios pasados para referencias) no lo hagáis. Ayer dos fundamentalistas, en este caso cristianos, golpearon al actor y al autor en plena representación. Para que luego digan que hay libertad de expresión.