martes, abril 27, 2004

¿Y si me voy a la boda de la Z con una drag-queen?


Lunes 26 de abril. Este día ha sido de lo más fructífero. Y ha comenzado con una noticia buena y otra mala. La buena, buenísima, es que uno de mis djs preferidos, Binomio, pinchará este domingo en el Enfrente, un sitio que me encanta por su música, de lo mejor de Chueca. Binomio es un tío al que quiero mucho y que espero que triunfe como Dj porque desde luego es de lo mejor que ahi en Madrid. Otro Dj que me encanta es Javi Kalero, con el que hace mucho que no hablo, tengo que llamarle, la verdad.

El caso es que cuando Binomio se haga más conocido aún y le veamos pinchando en los mejores sitios espero que se acuerde que uno de sus primeros pinitos fue en la inauguración de mi casa y no me cobre una barbaridad por venir a pinchar otra vez ;)

Por cierto, que mirando la agenda de mayo me alegro de haber tenido este fin de semana tranquilo, porque este mes lo llevo a tope de fiestas, con dos bombazos de lo mejor: la fiesta Por que yo lo valgo en casa de Laura y la rave de primavera en Teruel. Y luego viene Oswaldo de Canarias para el concierto de Fangoria y como se queda en casa, no habrá quién pare con él de un lado para otro.

En fin, que este domingo acabaremos en el Enfrente. Seguramente estrene el fotolog con Binomio (un beso, guapo).

La noticia mala es que me voy de boda. Pero no a cualquier boda, maja. Por fin mi jefe ha reconocido mi nobleza y sangre azul y me envía de reportero dicharachero a la Boda Real de la Leti. ¡Cuánto glamour!

La verdad es que no hace ni puñetera gracia porque además ese día estábamos pensando en montar una fiesta paralela en casa para seguir la boda con musicón y unas cervezas en plan chill out salvaje... pero me temo que la cosa tiene pinta de fastidiarse.

El caso es que ahora tengo que esperar la acreditación de la Casa Real. Mientras tanto, pensando, pensando, me queda muy poco tiempo paar ver que modelo me llevo. Intentaré comprarme un traje elegante, que bodas del siglo como ésta sólo hay una cada año, y hay que aprovechar que hasta el año que viene no habrá otra.

He tenido una visión de mí mismo en medio de la turba de gente dando vítores a esa gran musa de la cultura del pelotazo que es la de la Z. Arrastrado por la masa al interior de la catedral de la Almudena, en medio de esa curia tan bien retratada por Almodóvar... ¡qué sensación, amigos!

Mi amigo Oswaldo me comentó ayer que estaba dispuesto a acompañarme, pero claro, el iría de drag-queen Keta Mine, lo que sin duda sería un gran momento trash. También podía llamar a La Prohibida o a La Plástika. ¿Os imagináis qué pedazo de reportaje la boda real vista por La Prohibida, Keta Mine o La Plástika? Yo es que no entiendo porqué las cadenas de televisión no las contratan para comentarla, sería lo más de lo más.

Después de un muy duro día de trabajo llegué a casa tras media hora para aparcar. Y la putada es que tras conseguir aparcar, en el camino a casa empecé a ver sitios libres, hay que fastidiarse. Iba hablando por teléfono con Patricia, que se iba partiendo de risa, pero es que una putada, oiga. Por cierto, que a ver si veo a Patricia en la clase de catalán hoy. Sí, amigos, soy así de transgresor. En vez de estudiar francés o mejorar mi inglés, me apunté a catalán, que me parece un idioma de lo más. el próximo será el japonés o el portugués o el polaco, ¡vivan los idiomas de las pequeñas diócesis!.

Me encontré con Miguel y su novio Félix pasando por la puerta de mi casa y nos fuimos con mi novio a las terrazas a tomar unas cervezas. Momento pasarela Chueca, porque pasar por las terrazas de Chueca es como desfilar en Cibeles, igual, te sientes señalado y observado de arriba a abajo de la misma manera que Esther Cañadas cuando desfila. Es apasionante, sobre todo para quienes pasamos de ese rollo criticón y de lo más que algunos mamarrachos se marcan.

En fin, un día completito, vaya, que terminó colgado al teléfono con Pepe (menuda factura nos va a venir, hijo)


Por cierto, ¡¡¡faltan dos días para que Vanesa regrese a España!!!