lunes, abril 26, 2004

No hay nada más triste que la sección de novedades musicales un domingo sin resaca

Domingo 25 de abril. A estas alturas del blog aún me sorprendo cuando alguien me confiesa leerlo sin más. Pero como sobre gustos no hay nada escrito y el ser humano es una especia aún por descubrir, pues tampoco le doy más vueltas al asunto.

Lo digo porque hay gente que está entrando y leyendo esto que escribo, que hasta mi novio pensaba que a nadie le iba a interesar. Pero bueno, como siempre digo lo más importante es el intercambio con quienes entran, así que... ¡pegar comentarios donde pone Comments!

Como la cena con la familia acabó a una hora decente, el domingo me levanté despejado, descansado y sin resaca. Hacía ya muchas fechas que esto no sucedía, pero se agradece un fin de semana sin discotecas ni antros en los que acabar arrastrada cual escarabajo en las tumbas de los faraones. Aprovechando la alegría de un día soleado y la cercanía a las tiendas fui con mi novio, que se empeñó, a Madrid Rock y la Fnac.

Y la verdad. No hay nada más triste que una sección de novedades un domingo por la mañana, que no hay nadie, y sin una resaca que te sirva de excusa para no escandalizarte más de la cuenta. El panorama era desolador. Lo único interesante el cartel de Fangoria gigantesco puesto en Madrid Rock anunciando la firma de discos. ¿Qué pasa con la música en este país? Es que ha vuelto hasta Sergio Dalma, coño, con un grandes éxitos. Igual que Gabinete Caligari, de los que me tocó escribir en recientes fechas. Otro grupo que en los ochenta se dedicó a decir que componía canciones, todas iguales, y a forrarse haciéndo giras, hasta que en los noventa se les acabó el rollo de grupo de la movida para vender.

¿De verdad a alguien en este país le puede gustar La culpa fue del Cha, Cha, Cha? Lo peor es que cuando hablan de canciones de la movida siempre aparecen estos tíos con ese gran himno titulado Camino a Soria, que es una letra super interesante que tiene dos estrofas que se repiten durante cinco minutos. Es muy triste. Y claro, así han acabado. Que ni se hablan. En la rueda de prensa ni quisieron posar juntos.

El domingo fue el día del mes elegido para hacer Friting Day. Es decir, comida en el McDonalds y cena de comgelados (croquetas, nuggets) pasados por freidora. La tarde la dediqué a ver una película un poco coñazo titulada John Q. Un drama sobre la falta de seguridad social en el Imperio y cómo si no tienes dinero, te mueres. Muy agradable. Para que luego nos digan los de las barras y estrellas que son los más guays del mundo. Será si no se ponen enfermos, claro.

Luego empezó El viaje de Carol, una película de Imanol Uribe, aburridísima, a la media hora decidí ponerme con cosas más interesantes. Pasé la entrevista de Fangoria a papel (ha quedado decente pero muy larga) y me puse a leer.

Vino Pepe a casa a tomar un café y estuvimos hablando de las aventuras de los fines de semana. El sueño me fue venciendo, hasta que acabé metido en la cama durmiendo plácidamente.