viernes, abril 23, 2004

Estrés laboral para estar con Fangoria

Viernes, 23 de abril. Estos dos últimos días han sido de un estrés brutal. Es lo que tiene el que la revista para la que trabajo tenga no sé cuántos cierres cada semana. Que si queremos lo de Miguel Bosé para Murcia, que si lo de Arguiñano te lo tienes que modificar para cada edición porque al cambiar la maqueta hay que quitar texto, que si la semana que viene tenemos un cierre y hasta hoy no tenemos NADA local del barrio (Arganzuela), que si ponte a buscar reportajes en un barrio que es lo de más árido informativamente hablando... y claro, encima quería preparar bien la gran cita del año y quizá de mi vida: la entrevista con Fangoria.

Como le he dicho a Olvido, ella ha marcado a toda una generación como la mía. Yo he crecido escuchando sus temas y viendo los sábados por la mañana "La bola de cristal", que ya sé que es un programa mitificado pero que a mi a la tierna edad de siete añitos ya me iba lo underground (así me ha ido, claro). Y para mi ella es una diosa, porque encima cada vez que habla da gloria. Aún no he escuchado una opinión de su boca que no encaje en mi filosofia de vida. Ya sé que es inaudito, pero es así, y mira que me he leido entrevistas y libros sobre ella.

El caso es que el trabajo en la oficina estos días ha sido tedioso, he tenido que escribir varios reportajes que tenía en el tintero y además buscar otros nuevos. El jueves llegué a las ocho y media a casa tan cansado que no pude ir al concierto de Rebeca, que tiene un grupo musical de lo mejor. Es la novia de DJ Simon, cuyas sesiones aún están marcadas para la memoria en las dos raves que organicé el año pasado en Aranjuez (por cierto, que aún no sé si este año me dará el punto rave y montaré alguna, ya veremos si lo pide el personal).

Además yo estaba muy mareado porque comí sólo un sandwich en todo el día por el trabajo y porque odio comer de tupperware en la empresa. Odio los tupper. Pero ese tema ya lo abordaré otro día. Hoy me he levantado muy cansado, porque encima anoche para colmo de males tuve insomnio y hasta las tres de la mañana no conseguí dormirme. Fue patético acabar viendo los programas de la madrugada esperando a que me entrara el sueño. Lo único bueno es que Maxim Huerta, el que presenta el último informativo en Telecinco, está cada vez más bueno, y eso es muy agradable, oye.

He estado toda la mañana inmerso en el cierre de una edición y he salido corriendo para llegar a la entrevista con Fangoria. Estaba citado en un hotel de Goya, muy bonito, muy metálico. He estado toda la mañana hablando con Oswaldo que es super fan de Fangoria y tiene mogollón de discos firmados, y me ha pedido que Alaska le firmara Naturaleza Muerta. A pesar de que el que hacía la entrevista era yo, los dos estábamos igual de nerviosos. Es como esa sensación de una gran cita con tu propia historia personal.

Tanto correr para nada. Llegué pronto al hotel. Como me daba corte llamar a la puerta de la habitación antes de tiempo, decidí esperar un poco en la puerta pero llegó un periodista de la revista Tiempo, que iba retrasado y al final nos decidimos a llamar a la puerta. Salió Mario Vaquerizo divino como siempre. Pasó primero el periodista de Tiempo. Más nervios, me dediqué a recorrer la planta del hotel.

En eso salió Mario de la habitación y me dijo: "Que pasas ya, que llevas mucho rato aquí esperando". No te preocupes, le dije yo. "Que nada, que nada, que no esperas más, además ya han acabado".

Pasé a la habitación y vi a Nacho y a Olvido sentados. Me temblaron las piernas. Olvido se fue a por agua, porque estaba malita de la garganta. Comenzamos a hablar de lo divino y lo humano y me relajé la verdad.

La entrevista fue muy relajada, aunque les noté cansados, yo era el último y la verdad es que debían estar cansados. Mario no paraba de un lado para otro, Alaska divina y Nacho gesticulando y dando muchas explicaciones. Tengo tanto material que ocuparía una revista entera.

Al final les pedí que me firmaran "Arquitectura efímera" para mi novio y "Naturaleza Muerta" para Oswaldo. Me dio mucho palo la verdad, pero son tan encantadores que no les importó. Como mi novio es mexicano había un aliciente. Tras hablar un poco del Plan Travesti de este domingo, nos despedimos y quedamos en que si eso nos veríamos por allí porque les comenté que me gustaría sacar un reportaje a Arakis o a Roberta Marrero, que es de Las Palmas como Oswaldo y me la crucé en el ascensor del hotel cuando bajaba, pero me dio palo decirle nada. Por cierto, se me olvidaba, Oswaldo se marca unas perfomances cojonudas como Keta Mine, nombre que surgió este verano en su debú en la rave de Aranjuez.

Encantado de la vida con esta entrevista me fui pegando un paseo desde Goya hasta mi casa aprovechando la estupenda tarde que hacía y viendo los escaparates de Prada, Carolina Herrera y otros. ¡Total pa qué! Si no podré comprarme nada, al menos por el momento, ja mía.

LLegué a casa tan muerto que me quedé dormido. Mi novio ya había llegado, le enseñé el disco y oimos la entrevista y le encantó. ¡Examen superado! Espero que a ellos les haya gustado, intenté hacer algo divertido porque estar contestando siempre a las mismas preguntas tiene que ser muy aburrido, la verdad.

He hablado con Pepe que anda otra vez de jaleo en el trabajo, pero al menos se lo toma con humor, como hay que tomárselo todo. Esta noche van a salir todas las amigas, pero estamos tan cansado y tenemos que hacer cosas que mejor quedarse en casa, que luego acabamos tarde y al día siguiente ya se sabe.

En fin, que me voy con mi novio a cenar a la casa-museo de Johann, un anfitrión de primera. A celebrar que es fin de semana. Besos.