domingo, abril 25, 2004

Alicia y Los pegamoides, de gira en plan travesti por la tele


Sábado 24 de abril. Me he levantado con extraordinaria resaca. Lo mejor de una celebración en la casa-museo Johann es que el anfitrión es de primera y siempre te sorprende con su rica cocina o exquisito gusto para los detalles más pequeños. Lo peor, que sales con unos puntillos de alcohol importantes producto de la mezcla de vino,moscatel, champán y copas. Menos mal que vivo cerca de su casa, porque no quiero pensar la tortura del camino si me tengo que ir más lejos.

A la cena asistieron Ricardo y su novio Jaime y Laura, que iba fantástica con una camiseta de Adolfo Domí­nguez de glitter, que no sabÃía yo que en Adolfo Domí­nguez hacÃían cosas tan arriesgadas, mi imagen de ellos era más clásica y sosa. Por supuesto Johann ya tení­a todo preparado para la degustación de un buen vino y quien también estaba era Poison, su estupenda gata, que la pasada Semana Santa se quedó en nuestra casa y nos terminó de enamorar. Es muy linda, siempre con ganas de acercarse a ti y participar en las reuniones.

La cena fue de lo más divertida porque además Ricardo tiene un peculiar sentido del humor y no para de inventarse bromas, y como mi novio no se queda atrás, pues acabamos con la mandíbula desencajada. ¡Festival del humor! La cena riquísima. A los postres se añadió Santi, el novio de Laura, que acababa de salir de trabajar. Venía un poco cansado. Santi es un tio genial y como buen hetero me encanta picarle. Ultimamente me sigue la broma por lo que la situación es más divertida.

Salimos muy pero que muy tarde de la casa de Johann. Pero no sé por qué me levanté pronto el sábado. A las diez de la mañana encendí­ la televisión y me quedé derrotado y resacoso en el sofá. Primero vi dibujos animados, que me encantan, pero ultimamente los dibujos que ponen son malí­simos. Salvo honrosas excepciones como las geniales Supernenas , iconos pop, y otras producciones del Cartoon network, poco más hay que rascar. Envuelto en estos pensamientos sobre los dibujos animados pusieron una serie en la que tres requetepijas imitadoras de Zara de la Supernenas y Los Ángeles de Charlie tení­an que custodiar a la hija del presidente... ¿de qué paí­s? ¡B¡ngo!... La serie era patetica pero como las tres protagonistas eran de lo más kitch con sus modelitos y complementos de rebajas pues me la tragué.

El gran momento de la mañana fue cuando conecté un programa que no habí­a visto hasta ahora: Música Uno. ¡Qué decir de él! Los presentadores no sabí­an vocalizar, ni hablar, ni ná!, querían ir de modernos y parecí­an salidos de la sección de oportunidades del Bershka...patético. Pero lo más triste eran los grupos que actuaban. Atención a la selección: La oreja de Van Gogh, Los Caños, Los Cucas, La buena vida... Es decir, lo mismo repetido bajo distinto nombre con la honrosa excepción de La Buena Vida, que incluso tienen cosas buenas.

Pero lo mejor de todo fue la actuaciñon de un grupo que dicen que es un pelotazo en UK: Busted.

Tres niñatas ridículas con pantalones anchos en plan moderno arrabalero, look que se nota forzado al máximo, y que cantaban unas letras tontas con unas melodí­as de lo más simple. Calificarles de grupo pop es demasiado piropo para ellos. El momentazo fue la entrevista que les hicieron: el presentador no tenía ni idea de inglés y su pronunciación era tremenda. A los niñatos se les veía mondarse y le contestaban idioteces sobre lo buenas que estaban las azafatas de vuelo de una compáñía (!) y claro, como él no se enteraba, pues ponía cara de póker. Para entonces mi novio ya se había unido a mi perplejidad creciente con comentarios que prefiero ahorrar.

Pero el gran, gran, pero gran momentazo fue la actuación de Fangoria. De nuevo el niñato pregunta a Alaska estupideces y le suelta, atención, "tras tu paso por kaka de luxe, Alicia y los pegamoides..." Cara de espanto en Olvido: "Alicia no, Alaska y los Pegamoides". ¿Pero se puede ser más simple? Menudo papelón el del niñato que iba de moderna urbana, increible. Lo peor de todo es el poco cariño que el director de este programa tiene por sus presentadores, porque siendo grabado estos ridículos se pueden tapar, digo yo.

A Olvido se la veía muy forzada en la actuación, incómoda, con unos pelos rarí­simos producto de la excesiva laca que le pondrían las que trabajen en peluquería, que así­ está la capa de ozono como está claro. Eso sí, ¡qué diferencia ver a un chulazo como Spunky allí frente a las niñatas absurdas de Los Caños o Busted!

En medio de todo esto me llamó mi amiga Vanesa desde Grecia y estuvimos hablando un buen rato. Está contenta por su regreso. Hemos decidido que hay que reunir a todos los amigos prontito para achucharla y abrazarla todo lo que merece. Según la colgué, envié un mail general para hacer una megaquedada a los pocos días de su retorno del exilio en Grecia.

Tras comer vimos la peli "Nos miran", un derroche de fantasía en una peli que quiere ir de intriga a los años cuarenta y que, tras hora y media, te deja igual que estaba. Lástima de Carmelo Gómez, pedazo de actor. Después le pegué otro bocado al "Diario de una abuela de verano" de Rosa Regàs mientras mi novio navegaba. Es un libro que me gusta por ser un retrato de la cotidianidad, de sus veranos rodeada de quince nietos en su casa del Ampurdán, y además ella en persona me pareció total, así que me lo leo con un gusto añadido.

Nos vestimos y nos fuimos a cenar con mis tíos a Aluche. Mi tí­o Carlos es total. Desde que hace año y medio me hizo la gran pregunta: ¿Eres gay?, se ha convertido en el mayor defensor de la causa gay, tanto que a veces soy soy el que le dice que el gay soy yo, no él. A mi tí­o le hacen presidente del Cogam y me le veo todos los días manifestándose por la calle por nuestros derechos. Aún me acuerdo de cuando en el pasado desfile le vi desde la carroza en la que í­bamos en la Puerta del Sol y se nos saltaron a los dos las lágrimas. Momento sentimental, vaya.

En fin que muy bien la cena. Luego nos trajo en coche a las tantas hasta casa, y me sorprendió el poco tráfico que habí­a en Madrid un sábado noche. Fin de mes, ya se sabe.